domingo, 8 de marzo de 2015

IN VAIN: The Little Things That Matter (2014- Autoproducido). Madrid.


By Larry Runner.

Tienen todo lo que tiene que tener una gran banda de heavy metal, de esas que tanta falta nos hacen. Es el sonido de bandas como IN VAIN el que se nos hace imprescindible para seguir viviendo en la esperanza de que el heavy metal nunca morirá.

Olvídate de extremismos, de moderneces y de milongas. IN VAIN supura heavy metal del de siempre, de manual, apoyado en una muy potente sección rítimica en la que la batería se aporrea sin piedad y donde entra el doble bombo cuando se antoja necesario y un bajo que suena, que cunde, que está donde tiene que estar para que no sean necesarias florituras a modo de teclados ni otras historias.

Las guitarras parecen tener siempre el tiempo necesario, normalmente transcurren huracanadas, porque IN VAIN son una banda pero que muy cañera. Los solos no se alargan, parecen acoplarse a la perfección a los temas, fusionándose en las canciones de forma natural, sin forzar, sin que puedan parecer metidos a calzador, cosa que me repatea la mente cuando veo que ocurre. No es el caso, muy bien en ese detalle también.


Pero por encima de todo, me gustaría destacar la voz de Daniel Cordón. ¿De dónde cojones ha salido este tío y por qué coño no está en esas listas de grandes del año que aparecen en algunas rancias publicaciones? ¿Es que no hay metalheads en este país que sepan apreciar una voz así? ¡Pero si este pavo es de lo mejor que ha parido este país! Vienen a mi mente los nombres de algunos sobrevalorados a los que no citaré para no herir sensibilidades, pero es que en los últimos años han surgido algunos divos que parecen mear colonia y resulta que de la voz de IN VAIN nadie dice nada.

pondría a Daniel en ese grupo de cantantes
"obligatorios de escuchar"

Pues es un cantante de HEAVY METAL pero así, con mayúsculas. Tiene lo que tienen los más grandes de este género, que no siempre son los más famosos. Tiene el vozarrón de los más grandes no siempre valorados como deberían ser. Hablo de voces como Rob Rock, Michael Vescera o Jeff Scott Soto. Gente que canta como los ángeles, con chorros de voz bestiales y que nunca han estado en la primera línea, aunque hayan puesto voz a mil discos siempre de una manera sobresaliente. Pondría a Daniel en ese grupo de cantantes "obligatorios de escuchar" de los cuales quizás el único que ha logrado tocar el cielo ha sido Eric Adams con MANOWAR. El resto siempre han sido admirados y elogiados pero jamás han salido de la "pobreza". Si te haces llamar heavy, te tiene que gustar. Porque además igual va de bien en las partes más potentes como en la parte lenta de la final The Last Waltz.


No acabo de poder destacar un tema sobre el resto en este The Little Things That Matter. Si tuviera que escoger uno me quedaría precisamente con The Last Waltz, que es tan enorme que a pesar de durar más de ocho minutazos se hace corta. Aunque No Future For The World, que abre el disco fue la que me impactó para engancharme al álbum. Enorme comienzo, como se debe empezar un lp.

The Little Things That Matter es un disco de esos que te hacen sentir orgulloso de ser lo que eres o lo que te consideras cuando sientes el heavy metal en las venas. Te hace sentir invencible, el más grande, aunque estés encerrado en el salón de tu casa. Escucha el disco y a ver si tienes cojones a no levantar el puño, aporrear una batería imaginaria o masturbar el mástil de tu air guitar.

Gracias a Kivents por hacerme llegar el disco, no conocía a la banda y personalmente ha sido un gran descubrimiento. Iba a pasárselo a Diego para que lo reseñara y en cuanto lo pinché la primera vez me dije "pa mi". 

Necesitamos más así.






© Diario de un Metalhead 2015.