lunes, 5 de noviembre de 2012

VIVID REMORSE: Down to the wire (2012 - Art Gates Records)

Difícil trabajo el escribir una review sobre un disco como "Down to the wire" y no quedarse corto, dejarse algo fuera u olvidarse de algún detalle.

Y es que la música de estos catalanes "enfadaos" que dirían algunos de nuestros chateadores de los jueves noche, es compleja, retorcida, complicada, largamente elaborada, y ponerle una única etiqueta es complicado. Quizás algo así como thrash death progresivo estaría más cercano a lo que ellos hacen, pero cuando uno se mete en el fango de combinar etiquetas lo más fácil es que directamente se equivoque. Así que trataré de narrar las sensaciones que me ha dejado "Down to the wire" y la etiqueta se la pones tú cuando te escuches el disco.

Comienza con temas muy directos, puro thrash, eso son los cañonazos "Biopiracy (The Seeds of my land)", el single "Imaginary Actress" y "Theory of a fear" con esa entrada a lo Manowar. Son las más cercanas al thrash de siempre, eso que ahora llaman los más jóvenes "old school", etiqueta que por cierto, odio. Los clásicos no son "old school". En tal caso serían "The School". Pero no es algo puro, y es que Vivid Remorse tienen personalidad propia.

Tras escuchar "Overdosed" ya tengo la sensación de que solo con lo disfrutado hasta ahora, ya se supera infinitamente al anterior "The Seed of Malaise". Si, disfrutado, porque los cuatro primeros temas son cuatro cañonazos que en el momento de escribir estas líneas me hacen pensar en que éste puede ser uno de los discos que se cuelen en el Top-10 nacional a final de año cuando hagamos la lista esa que tanto nos gusta a todos.


Los riffs son complicados, contundentes, violentos. Rítmicas veloces pero fuertes, como tienen que ser, nada de sonidos light. La batería suena fuerte, aunque yo le habría dado algo más de contundencia.

Si bien el trabajo musical es realmente notable, donde me he quedado aturdido es en el trabajo vocal de Joel Repiso. ¡Menudo bestia! ¡Acojona! Adiós a las comparaciones con la voz de Mark Osegueda de Death Angel al que tanto nos recordaba en el primer disco. Joel suena a Joel. Se le ve madurísimo, lleno de potencia y sin hacerle ascos a cantar más melódico o meterse en las guturales de "Involution" o "Nobody Answers", que son auténtico death, pisando el terreno del brutal death, o diría más allá, el grind. Es increíble que pase de un estilo digamos a lo Belladona, a gruñir en algunos momentos casi como si se estuviera celebrando una tarde San Martín. Voces torturadas más propias de bandas como Avulsed o Gruesome Stuff Relish. Sobresaliente.

Tras la salvajada grind llega "Seize The Death", una de mis favoritas donde Joel canta mejor que nunca. Corta, directa, ideal para un 7" como pasa con "Seven Days of Fire". Y luego la gran sorpresa del disco, un tema en su lengua materna, el catalán, titulado "Langoixa de L'Existencia", que tira más a rockerilla, a protestona, aunque la letra habla de la agonía de la vida y de plantearse si merece la pena el duro día a día. A pesar de la reminiscencia rockera lleva un solo muy heavy y tira duramente de doble bombo.

Terminan con dos temas que probablemente te recuerden a una de las más grandes bandas de la historia de nuestro rollo: Pantera. Una más acelerada "Stop The Time" y otra, la final "The Never Falling Cries" en plan power-ballad, donde Joel está pletórico.

Los cortes tienen la duración justa para no ser en ningún momento pesados. Solo el final "The Never Falling Cries" pasa de los cuatro minutos y por poco. Treinta y cinco minutos que te pasarán volados y que ojalá tengan tan buena aceptación porque sería un fantástico vinilo, ahora que se ha recuperado tan buena costumbre.

¡Enhorabuena chavales!


Track-list:
1. Biopiracy (The seed of my land)
2. Imaginary actress
3. Theory of fear
4. Overdosed
5. Involution
6. Nobody answers
7. Seize the death
8. Seven days of fire
9. L’angoixa de l’existència
10. Stop on time
11. The never falling cries

Line - Up:
Joel Repiso – voz
Gustavo Revoredo – guitarra
Gabriel Malavé – bajo
Xavier F.Vidal – batería





© Larry Runner 2012