viernes, 30 de octubre de 2015

Studio Report: LAST DAYS OF EDEN: Ride The World.

By Larry Runner.

Lunes 26 de octubre. La noche sobre nuestras cabezas en un día que tras una dura jornada de trabajo nos iba a recompensar al final con el disfrute de un buen disco. Éramos uno de los afortunados invitados a la pre-escucha de Ride The World, el nuevo álbum y primer largo de LAST DAYS OF EDEN que verá la luz al público el próximo 27 de noviembre. No me lo iba a perder bajo ningún concepto.


Entramos en los Dynamita Estudios y allí coincidimos con dos compañeros de otros medios. Saludos y buen rollo mientras Dani G. nos llena la mesa de bebidas, bourbon de primera incluido. Es lunes, no es el día adecuado para liarla, al menos cuidémonos por semana.

Bloc de notas y bolígrafo en mano. Oídos bien abiertos, intentaremos no perder detalle. Nos sentamos de forma cómoda y Dani G. le da al play.

INVINCIBLE abre el disco. No hay intro como tal, pero un piano realiza los honores del comienzo de la grabación antes de que la guitarra entre fuerte e inunde el sonido. Estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, como debe de ser. Tema fácil de cantar con Lady Ani sin tener que forzar. Una voz en off da paso al solo, que es corto, al servicio de la canción. Tiene pinta de que no va a ser un disco de muchos solos, no lo es, al final me di buena cuenta de ello y el mismo Dani G. nos lo refrendó. El tema está bien, correcto para un comienzo y casi ideal para abrir un concierto. La letra habla sobre la superación personal ante las adversidades y la gente que pretende amargarte la vida.

Lady Ani grabando

QUEEN OF THE NORTH.
Entra en juego la gaita, asturiana en este caso. Se come el sonido, pasa por encima de los demás instrumentos como en ningún otro corte del álbum como luego podría comprobar. La estridencia de nuestra gaita es lo que tiene. Dani G. nos cuenta que la letra habla sobre una reina celta despiadada. El teclado tiene un breve espacio de tiempo para la lucidez, pero la gaita es la auténtica reina de la canción. 

BRING ME THE NIGHT es la siguiente. Es una de las tres que se incluyen en el álbum y que ya venían en el EP. Como las otras dos ha sido completamente regrabada. Las orquestaciones brillan en el tema con una sección de vientos que le da aire de película al corte. Lady Ani se exige un poco más, pues tira de tonos más agudos y difíciles. Costará más que otras llevarla al directo, aunque la pueden llevar tranquilamente, no hay excesos que puedas pensar imposibles en el vivo. Por detrás, como todos los temas, toda clase de detalles y voces. Imposible quedarse con todos en una sola escucha. Me encantan los coros. La letra va sobre la agonía de una persona en el hospital que desea que le dejen morir.

THE LAST STAND.
También venía en el EP. Tiene un tono muy Nightwish y es sin duda muy comercial. El estribillo está pensado para cautivar corazones sensibles. Dani G, hace el papel de Hietala, pero llevándolo a un plano más personal que en el EP. Ahí sale ganando. Las comparaciones serán siempre seguras, pero es más Dani G. en su mejor versión. El detalle del sonido de la cajita de música da un plus.

Dani G. 

RIDE THE WORLD.
Da título al álbum. La letra versa sobre la historia de un tipo que vive a tope pero al que le sucede lo habitual, que la risa acaba en llanto. Entra en juego una gaita pero no asturiana, lo cual hace brillar el tema y destaca pero al ser mucho menos estridente no se come el sonido como pasaba en Queen of the North. Lady Ani y Dani G. hacen dúo en una canción en la que la auténtica triunfadora es la preciosa melodía.

LAND OF THE RAIN.
Suena asturiana 101%. Olvídate de etiquetas como rock sinfónico ni leches, esto es folk astur rockeado. Colabora Riegu Suárez de Corquieu, la única banda de folk que ha sido capaz de venderme a mi sus discos. Sí, tengo en alta estima a los de Ribadesella y ver que uno de los suyos colabora en un disco de una formación de las nuestras me alegra enormemente. La flauta se mezcla con la gaita de Gustavo y junto con las guitarras acústicas producen un resultado bestial, realmente perturbador. Este canto a la libertad musicalmente roza la perfección con una Lady Ani a la que se le siente cómoda del todo tan bien rodeada. La guitarra tiene su momento con un muy eficiente solo. El detalle de la acústica al final de 10.

HERE COME THE WOLVES.
Si afirmaba que Land of the Rain rozaba la perfección, Here Come The Wolves no es que la roza, es que es sencillamente perfecta. Si este tema se colase en las emisoras de radio de calidad que aquí no tenemos la lía fijo. Pero aquí no se puede esperar gran cosa, en un lugar en el que se pican animales por la calle hasta matarlos no se puede aspirar a más. Así que este producto de la factoría Dynamita necesita salir fuera, venderse a quien realmente sepa apreciar su calidad. Lleva un rollo a lo Wild Frontier de Gary Moore que hace que a estas alturas ya me esté planteando si no estaré escuchando ahora el disco del año en España. Lady Ani cómoda en todo momento, con un inglés correcto y unos agudos que no la hacen forzar en el maravilloso estribillo que se ha inventado Dani G. Sensacional.

MOONLIGHT.
Medio tiempo, casi balada, que narra la imposible historia de amor entre la luna y el sol. La tranquilidad de la canción se ve contrastada con el mejor de los solos de este disco en el que hay muy pocos momentos para lucirse en exceso, pues las seis cuerdas están al servicio de las canciones, como debe de ser. 


THE SPELL + THE PIPER’S CALL.
En el ep ambos cortes venían bajo el título de The Piper’s Call. Aquí figuran por separado. Los teclados suenan más cerca de la gaita, como fusionándose, aunque la gaita es asturiana y lleva la evidente estridencia de lo nuestro. La voz de Lady Ani aparece en la canción con la acústica acompañando. El paso intermedio al estribillo cuenta con flauta y luego entra en juego el riff guitarrero que hace que The Piper’s Call gane en peso metalero. No hay solo de guitarra, pero a cambio sí que hay uno espectacular de gaita en el que Gustavo Rodríguez da lo mejor de sí mismo. Brutal y aún mejor que en el EP.

PARADISE.
Quizás la más conocida de sus canciones, no en vano sirvió para bautizar su EP de debut. Suenan cellos y la orquestación se hace más latente que nunca. Es el momento de empezar a pensar en escuchar este disco con auriculares para no perder detalle. Y es que hay muchos matices que se pierden sin una atenta escucha. No en vano Dani G. nos comenta que en todo el álbum se manejan entre 120 y 200 pistas según la canción. Desde luego Paradise lleva impresa la exigencia máxima. Todo suena más compacto, más natural que en el EP.  Otro temazo en el que el dúo Lady Ani - Dani G. no suena tan a Nightwish, lo cual se agradece. Muy buen solo.

A GAME OF WAR.
Llegados a este punto, observo que en la escucha Dani G. se saltó Brothers in Arms, así que hablaremos de ella cuando podamos ofrecer la review del álbum, que será pronto. A Game of War es un largo tema de más de dieciséis minutos que me recuerda un poco al principio a la banda sonora de Piratas del Caribe. De hecho el tema bien podría servir de banda sonora para una película. Todas las orquestaciones de este álbum servirían de estupendo soporte para cualquier película sin duda alguna. La letra habla sobre la guerra, de hecho las dos primeras estrofas están sacadas del diario de un combatiente. La canción es en realidad la narración de un abuelo hacia su nieto sobre la experiencia personal sufrida en el campo de batalla. Evidentemente, la larga duración del corte hace que la canción vaya pasando por diversas fases, con una parte central más cañera en la que Dani G. entra en juego con su voz para dar la réplica en el estribillo a Lady Ani. Coros y orquestaciones nutren a la canción de esa esencia de película. Fantástica.

Cazados por el selfie de Dani G. 

INTO THE DEEPEST OF MY MIND.
Balada que narra la historia de amor entre dos ancianos. Esa fase en la que el amor se convierte en más real que nunca porque implica un esfuerzo que no es tan necesario en la juventud y a veces una dedicación sobrehumana. Una balada cantada al piano que viene firmada como todas las canciones del álbum por Dani G. pero en esta ocasión con la aportación de Juan Gómez, el teclas de la banda. Un excelente cierre de disco cantada sólo con el aporte musical de Piano y Cello y donde el dúo Lady Ani - Dani G. se supera.

Tendré que escuchar el disco con más detalle en cuanto esté en mis manos, pero sin duda se me antoja uno de los discos del año, casi me atrevería a pronunciarme diciendo que estará en Top-10 del año y no sé si arriba del todo.

Dani G. se ha superado con creces, sin duda ha dado todo para hacer que su disco esté un peldaño por encima de los de otros. La producción es fantástica y lo que en el pasado pudiera flaquear en la banda, el aspecto vocal, ha desaparecido por completo, lo cual convierte a Ride The World en una obra sobresaliente. Lo dicho, tengo que escucharlo más, con una sola pasada quizás es aventurarse un poco a lo afirmado, pero la primera sensación es tan tan buena que me atrevo.

Enhorabuena al sexteto por el disco y gracias a Dani G. por recibirnos tan bien en su casa, porque los Dynamita son su casa. Allí pasa muchas más horas que en ningún otro lugar. Se nota.

Portada de Ride The World. A la venta el 27 de noviembre.


© Diario de un Metalhead 2015.

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