lunes, 27 de abril de 2015

AC/DC, KISS, JUDAS PRIEST ... "esa mierda".


By Larry Runner.

Se acerca la temporada de los grandes conciertos y por tanto de la crítica severa a los más grandes del género, a los que han hecho y hacen que el metal no sea algo de “cuatro raritos que nos juntamos en un garito a ver como unos melenudos hacen ruido”. A los que han conseguido que no todo sea reggaeton y música hortera en el mundo.


Se acercan los macroconciertos de AC/DC, KISS, JUDAS PRIEST... de los que han hecho que el metal, el heavy metal, sea grande, reconocido, salga en las noticias y no espante a la gente. Se acerca el momento de ver a la gente subir a su istagram, a su twitter, a su perfil de facebook, la foto con su entrada para tan grandes eventos. Se acerca el momento de entrar a cuchillo contra ellos, de decir que “son una mierda”. Manda huevos. ¡Mira tu estantería!

Las críticas más mordaces vendrán de algunos que no pueden ir, fruto de la envidia, pero también de algunos que se creen estrellas del rock y que los pobres aún no saben que no llegan a satélite porque son cortitos y no entienden la diferencia entre ir a un macroconcierto o ir a un garito a ver a una banda que comienza.

Y sí, es que hay gente que prefiere pagar más de 60 euros por ver otra vez a KISS que 3 por ver a un grupo local. Es una opción que hay que respetar. No es lo mismo ir al Camp Nou a ver un Barça - Madrid que un Marino de los Cristianos - Lanzarote. Tienes que entenderlo. 

Hay que ser un poco más tolerantes con la gente. Yo acudo a todo aquello que buenamente puedo, sea grande o pequeño, y soy capaz de disfrutar viendo a In Extremo en Alemania con otras 70.000 personas como de ver a Altar of Giallo en la trastienda de un centro de tatuaje siendo el público mi chica y yo. Y no me meto ni con los que van a uno ni los que van a lo otro.

Pero hay gente que no lo entiende, y lo triste es que generalmente son músicos. No entienden que alguien prefiera ir a ver a Metallica y pagar 65 euros que verle a él que también hace thrash y cobra sólo 3. No se para a pensar que él tiene en su casa hasta el Reload y que Hetfield no sabe de su existencia. No tiene percepción de la realidad, lo cual es muy triste. Probablemente sus riffs estén inspirados en los de las bandas a las que critica. Son pocos los que inventan.

Hay gente que paga gustosa 60 euros porque prefiere disfrutar del rock en un estadio en vez de en un garito. Que prefiere estar con 30.000 que con 30. Que prefiere a un artista consagrado que a uno que tiene que hacer un par de versiones para animar la fiesta. Que prefiere gritar al viento rodeado de gente los hits que forman parte de la banda sonora de su vida que intentar adivinar lo que está cantando el chaval que empieza tocando en el bar. Que prefiere el sonido de 400.000 watios que el de un bar sin amplificación. Que prefiere ver 200.00 watios de luz que adivinar las caras en un escenario montado con palets.

Cada uno tiene necesidades, algunos no pueden pasar si perderse un gran evento y otros no pueden vivir sin su underground garitero. Otros, somos más afortunados y podemos disfrutar de los dos. Sea como fuere, todo se disfruta más con RESPETO. Y al público hay que tenérselo siempre, aunque no sea el tuyo, porque alguna vez puede serlo. Pero si ve que le criticaste por ir a ver, por ejemplo, a MEGADETH a lo mejor nunca te va a ir a ver a ti.

Espectáculos diferentes. Productos diferentes. Públicos diferentes. O no. Todo es opinable. Sobre gustos siempre lo es. El Metal ocupa un 1% de las emisiones en radio, somos muy pocos. Respetémonos. Permanezcamos unidos. Juntos siempre seremos más fuertes.

© Diario de un Metalhead 2015.