martes, 10 de marzo de 2015

PLUMILLAS HIJOS DE PUTA.


By Larry Runner.

"Admito críticas, pero siempre que sean constructivas, no que vayan a hacer daño". La de veces que nos ha aludido esta frase o una parecida a los que escribimos en prensa ya sea en calidad "profesional" o amateur (intrusista que dicen algunos "grandes").



Normalmente dicha prosa proviene de un músico ofendido. Alguien que piensa que subirse a un escenario le da derecho a ser un fenómeno en lo suyo, como si por colgarse un instrumento bajo el brazo o coger un micro ya fuese el nuevo Elvis. Pero también de su entorno, que muchas de las veces no tiene ni puta idea de qué está hablando, a veces no habiendo visto un concierto de metal jamás y no habiendo escuchado más que el "jevi" de su hijo, novio, sobrino o vecino.

No amigo, no. Hay gente que sube a un escenario y tiene talento para ello. Pero también se suben algunos que no saben ni afinar su instrumento. También, por supuesto, los hay que se atreven a cantar, pero no lo hacen bien. La mayoría de los que salen en las previas de concursos de la televisión suelen ser un dolor. Ellos piensan que van a ser ídolos de masas, pero todos sabemos que no es así. Eso es extrapolable al metal. Los hay que lo hacen bien y los hay que lo hacen como el puto culo.

Soy de los que sufre cuando ve a alguien sobre el escenario haciendo el ridículo. Pienso que son gente sin amigos. Si tienes un amigo que sube a un escenario y lo hace mal, no le des una palmadita en la espalda y le digas que está de puta madre cuando no es así. Le estarás engañando, no le estarás ayudando en absoluto. Dile dónde ha fallado, para que la próxima vez procure no volver a hacerlo y crecer como músico. Si se enfada contigo por eso, quítatelo de encima como amigo. No merecerá la pena. No es amigo. Eso sí, si en vez de amigo es conocido, pasa de puntillas que te la vas a comer y serás un puto desagradable.

Todos lo hemos vivido. Y no hay cosa más triste que ver a alguien sobre unas tablas haciéndolo mal y escuchar al que tienes al lado diciendo: "joder, pero si la guitarra está desafinada" , "madre mía se ha perdido ya tres veces", "entran a destiempo", etc. Si es una mujer, peor: "ésta mejor iba a fregar platos", "no vale ni pa puta" y cosas peores. Sabéis que no miento. Eso pasa y es así, como ocurre en el fútbol o en cualquier otra historia que se lleve a cabo de cara al público. El "no vale ni pa puta" no me lo he inventado, palabra. 

Hay gente a la que le pasa eso. Los amigos no les ayudan. Les dicen que son unos fenómenos cuando saben de sobra que han fallado en esto o en lo otro. Flaco favor les hacen. 

Acudes al concierto, a ver a tal o cual banda y de repente te encuentras con el pastel. Son un desastre. O unos pesados que no logran arrancar un aplauso. O sus canciones son tan malas que no hay santo que los soporte. O … mil y una historias. En ese caso, amigo redactor, tienes un problema y dos únicas opciones:
    1- Ser un cobarde. Decir que no fuiste, aunque sea mentira, y pasar de todo. Mejor no escribir aquello porque te buscarás problemas y al fin y al cabo no vives de ello. O si, te da de comer, eres uno de los cuatro afortunados del país.
     2- Ser un valiente e intentar ayudar, que para eso te dedicas a hacer las veces de redactor. Escribir que el grupo tiene margen de mejora. Que no era su día. Que necesitan ensayar más. Que les falta acople. Que la culpa era del técnico ...

La segunda opción parece la mejor. ¿Verdad? ¡Una mierda! La has cagado igual. Siempre habrá algún imbécil que se ofenda. Que te dirá que quién cojones te has creído que eres. Que él ensaya no se cuantas horas por semana. Que qué cojones sabes tú de música. Que se deja la vida y su pasta en aquello y no sé cuantas historias más. No entenderá jamás que a lo mejor necesita ensayar más, o que por mucho que se empeñe no vale para aquello como yo no valgo para pívot de los Celtics. Y que aunque lleve 20 años tocando no ha aprendido nada el muy sordo.

Sí amigo mío, la has pifiado bien. Te llegarán los insultos e incluso las amenazas. Esas, si puedes, guárdalas por si acaso. Conozco a gente que por un puñetazo recibió mucha pasta. A mí si me pagan por llevar bofetadas igual subo frente a Tyson y no me lo pienso.

Y es que el muy estúpido pensará que le estás atacando, no intentando ayudar para que no vuelva a hacer el ridículo. Lo mejor sería hacer como hace la peña cuando sale de la sala, decir "menuda puta mierda majo", pero no. Escribes sutilmente, intentando que no se rían de él. Pero estará ciego, lleno de odio. Porque sus amigos, su gente, le apoya, sobre todo al principio, que en un par de años no irán ni sus padres a ver el hobby del chaval. Jamás entenderá que con tu reseña del concierto, su música llegará más lejos, su fama crecerá, y a lo mejor el próximo día en vez de meter a quince amigos, mete a veinte sin falta de que sean ni conocidos. Y que tú probablemente vayas a verle por apoyar la escena, cosa que no hará la que antes era su novia que tanto le defendía y compartía insultos y me gustas a tutiplen en el facebook.

Te insultará y te dirá que no sabes de música, sin conocer si realmente sabes o no. Puede que el "cantante" de turno no sepa lo que es una puta clase de canto o cómo respirar y tu tengas titulación y te hayas pasado por el conservatorio no se cuantos años incluso sacando nota. Puede que el guitarrista desafinado, aquel que toca de oído aunque está ya medio sordo, te venga diciendo que no tienes ni puta idea cuando tú compondrías aquello que él pretende que creamos que es una canción en quince minutos escribiéndole la partitura. Incluso te dirán que escribes para colarte gratis en su concierto. Jamás entenderá que a lo mejor has acudido por cubrirlo para el medio, o por no hacerles el feo, ya que a ti te apetecía más ir con tu pareja al cine, porque ir a ver aquello te apetece tanto como frotarte los huevos con lija.

Hay otros especímenes aún peores. Aquellos que te echan en cara no escribir de una banda por llegar tarde. Como si ellos te pagaran dieta o algo así. Resulta que has salido del curro y te vas corriendo, llegas con la lengua fuera y no los has visto. Mala suerte. Pues no, no lo entienden. Deberías haber estado allí puntual. Como si te pagasen. Ocurre, palabra que sí. El grado de estupidez no tiene límite.

Por último están aquellas bandas que soportas en saraos donde se mezclan estilos. Escribes en una página de metal y tienes la "suerte" de acudir a un concurso en el que actúan 5 ó 6 bandas de las cuales sólo una te interesa y pasas de las demás, que hacen indie, jazz, soul, hip-hop o lo que pollas les apetezca. Te importan tanto como el resultado del equipo de bádminton de Milwaukee. Llegas a casa, escribes sobre la banda de metal y … sorpresa! Al día siguiente toda esa peña, que tiene tanto que ver contigo como la copa holandesa de cultivo de tulipanes, se ofende porque no hablas de su música. ¿Que haces con ellos? No te debería preocupar, al fin y al cabo no hacen metal y no pintan nada en una web dedicada a ello. Pero jode, ¿verdad? Lo lógico sería ir a su perfil de facebook y decirle "no sé como cojones nadie medio normal puede ir a verte tocar, majadero, con esa puta mierda que dices llamar música". Así en plan talibán, que es lo que más te apetece. A tomar por culo toda la mierda que no sea metal. Pero no, en ese caso, normalmente, pasas de todo. Al fin y al cabo son gente que a veces no sabe ni ponerse el pantalón. Significan para ti menos que los escarabajos de Fidji. Pasas de ellos y ya les llamas indies de mierda cuando te tomas unas birras. Pero a ver! Imbécil! Que esto no es el MondoSonoro!

Pues eso, amiguito. Cuando leas una reseña, si no te gusta, tómala realmente como constructiva, no como un ataque. Los que escribimos de música sin cobrar, disfrutamos con ello y sólo buscamos ayudarte, nunca atacarte. Buscamos mejorar la escena, no evitar pagar una mísera entrada o ahorrar el importe de tu disco. Recuerda que todo hoy en día se puede descargar sin pagar. Si nos tomamos la molestia de ir a verte y de invertir nuestro tiempo al llegar a casa en escribir sobre tu show, será por algo, no por joderte la vida. Si no lo entiendes es que eres muy cortito. Háztelo mirar. Y desde luego, si no tocas metal, no nos pidas que te saquemos en un medio dedicado a ello. GILIPOLLAS!

¿Que no tenemos criterio? En mi caso todo el que se puede tener habiendo visto más de 1000 conciertos en los últimos ocho años en distintos países y desde escenarios enormes a garitos inmundos. Mira a ver a cuántos has ido tú para saber lo que se cuece por el mundo. Antes de insultar a alguien que escribe sobre tu música, piénsalo.


Un saludo desde aquí para los compañeros de Subterráneo Heavy, Metalcry, The Drinktim, La Nave del Metal, Satanarise y demás medios que como nosotros hacen su labor por puro amor al metal y aún tienen que sufrir tropelías de zoquetes que van de rockstars guais y que no llegan ni a guitarreros chachis.

Un saludo especial a Topo de Subterráneo Heavy, un tío del que aprendo cada vez que leo algo suyo y que tampoco vive de esto.

Foto: Soldier by Sergio Blanco. Fuimos los primeros en hacerles una crónica. No les dejaba en buen lugar, pero en vez de ponerse cabras, se encerraron a trabajar. Hoy en día hacen giras, ganan concursos y nos encantan.

© Diario de un Metalhead 2015.

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