lunes, 3 de marzo de 2014

NOCTEM: Exilium (2014 - Art Gates Records)


By Larry Runner.

Una intro que personalmente me recuerda a la música de The Walking Dead sirve de apertura al que será a finales de año probablemente uno de los mejores discos nacionales de 2014: Exilium de NOCTEM.

El nuevo álbum se gestó en los AGR Studios para posteriormente ser producido y masterizado por el ya famoso Daniel Cardoso. Gustará a los amantes del black metal abiertos de orejas y disgustará probablemente a los talibanes seguidores del black metal de raíces. Y es que Exilium, además de sonar de putísima madre incluye detalles que no gustarán a los más exigentes con la tradición.


Claro, además de la demoníaca voz de Beleth, los brutales blast beast y el estupendísimo doble bombo de Vhert, los durísimos riffs y la velocidad del tándem Exo-Nekros (el nuevo) y la profundidad del bajo de Ul, en Exilium aparecen otros muchos detalles que ya no son tan de old school. El álbum es duro, veloz, como se le supone a un disco del género, pero no carece de musicalidad que llega incluso en forma de coros y acústicas, los cuales dan un plus a un disco en el que la producción brilla enormemente.

Velocidad, la madre del asunto. Sí, está presente, lo cual da buena muestra de la calidad que atesora un quinteto que comienza a parecer veterano en nuestra escena tras varios discos ya y una trayectoria de más de una década sobre sus hombros.


Una velocidad que se combina de forma perfecta con unos virtuosistas solos, como en Tiamat's Crown o en Decrepit Human Kingdom, lo cual dota a Exilium de una variedad que hace el álbum asequible quizás a oídos no tan acostumbrados al género.

Halo of Repugnance te hechizará con las voces que la impregnan. Si le das caña durante unas cuantas veces seguro que te pasa como a mí. Se puede convertir en una de tus favoritas. Aunque tengo que reconocer que tiene un rollo thrashero en las guitarras que quizás sea realmente lo que hace que se haya convertido en mi favorita.


Egregor es bárbara, con esa acústica al principio y esa voz femenina que te hará cerrar los ojos para sentir el rasgado sobre las cuerdas. Pensarás que están a tu lado. Tranquilo, no se ablandan, detrás viene The Splint of Destinations, para que no te puedas relajar, y luego Eidolon, durísima, tirando de blast-beat a dolor. A muerte.

Cierra The Adamtine Doors, una joya, con teclados, con coros, inundada de detalles, estupendo colofón a lo que es un discazo por dentro y por fuera, pues la portada es una obra de arte de Victoria Francés.


Sí, definitivamente ésto es black metal, pero con detalles tan enormes y de tan intensa melosidad que hace que un álbum tan sumamente duro pueda gustar incluso a alguien como yo, que no soy dado a tales excesos. De ahí que me haya metido a escribir la reseña sin haber dado al compañero y especialista en extremo Iñaki Albuerne ni siquiera la posibilidad de intentarlo. Me lo he quedado yo Iñaki, lo siento. Es pura crema.