martes, 20 de noviembre de 2012

ELECTRYC MARY: Gijón 15.11.2012. Crónica y fotos



El pasado jueves 15 de Noviembre, en la sala Acapulco (Gijón), disfrutamos del espectacular concierto de Electric Mary, banda de Melbourne (Australia) recientemente aterrizada en Asturias. Primer concierto de la gira de este grupo por nuestras tierras, gracias a Promouters Gijón, que como viene siendo habitual, nos están deleitando con grandes conciertos en su ciudad.

Explosiva banda, con un sonido apisonador entre el hard rock y el heavy, que tanto nos recuerda al sonido de Detroit, y a bandas clásicas de finales de los 60´s y principios de los 70´s.
Arrolladora actuación de una banda calentita, que quiso demostrar lo que valen en su primer concierto,  totalmente entregada al escaso público con un cantante, Rusty, con voz potente que te ponía los pelos de punta y que aguantó todo el concierto con un abrigo puesto (no se le va a olvidar la gran sudada). 


La tremenda batería de Venom brilló con luz propia. Técnico, potente y con clase,  nos deleitó con un solo de los que no te cansas, disfrutas tres minutos de solo que fueron lo necesario para no aburrirte y demostrarte lo que vale.

No brilló menos el bajista, Alex Raunjak, entregado todo el concierto, de principio a fin, moviéndose por todo el escenario, haciéndonos vibrar, con una alegría tremenda y que incluso tuvo tiempo de bajar del escenario, tocar con el público encendido y yéndose a la barra a tomar un trago de Jack Daniels escanciado a pelo seco por el camarero.


Potencia de guitarra, tanto física como de toque, de Pete Robinson, fue tanta su efusividad que en un momento álgido tiró la guitarra al suelo y destrozó el mástil, lastima de Gibson MSG!!! Final del concierto para Pete, que abandonó el escenario camino del backstage a llorar por ella (yo lo haría) al final volvió y la cubrió con una toalla en tono de “R.I.P”. Pero no pasó nada, Brett Wood se las bastó solo para demostrar que es un gran guitarrista con una destreza poco común. Lo hizo durante todo la actuación con punteos infernales y notas imposibles.

Un grandísimo concierto del que solo disfrutamos unos pocos en la Sala Acapulco (con single de regalo de la banda de Eldorado incluido). Es triste y viene siendo habitual la poca presencia de público en los conciertos de estas grandes bandas que visitan ultimamente la ciudad gracias al esfuerzo de unos pocos. Una pena que el trabajo de gente como Promouters Gijón no se vea recompensado y que al final grandes eventos como éste terminen con pérdidas. Luego nos quejaremos de que nunca hay nada. Nunca aprenderemos.