martes, 6 de marzo de 2018

KALTE SONNE: Ekumen (2018, Violence in the Veins)


Por Larry Runner.

KALTE SONNE son una más que sorprendente banda gallega de eso que se está dando en llamar Post Metal, género del que algunos huyen sin antes dar una oportunidad, algo que jamás deberíamos hacer ninguno. En el caso de esta formación su música es completamente instrumental y una apasionante mezcla de contundencia, pegada y metal progresivo que sirve para crear atmósferas completamente cambiantes con el transcurrir del minutaje.

“Ekumen” se titula la obra de estos gallegos que han tenido a bien en enviarme en vinilo, preciosa edición digna de coleccionistas. Cuatro cortes conforman este álbum que desde ya mismo creo que puede estar a finales de año en mi Top-10 estatal y que se puede disfrutar de forma totalmente gratuita en su perfil de bandcamp donde obviamente se puede optar a la compra. http://kaltesonne.bandcamp.com


“Serenity” abre la cara A del disco. Afinaciones graves en un corte que va naciendo casi desde la desnudez y al que se van sumando instrumentos, sonidos, intensidades hasta llegar a dar forma a un total muy gordo. Una atmósfera a la que ni por lo más remoto se le podría sumar una voz porque no serviría más que para romper el mágico momento que vierte con esos cambios de ritmos pausados y más tranquilos a intensidad y contundencia. Alucinante comienzo para un gran álbum.

“Eleven Soro” llega hasta más allá de los once minutos. Todo un nuevo universo instrumental en el que los momentos suaves lo son más aún que en su predecesora pero los contundentes son también mucho más duros que en “Serenity”. 

“Atshe” ya va en al cara B y es la más larga del álbum, pasando de los trece minutos. Una vez más el comienzo es suave, con una guitarra recreándose bien a gusto a tiempo pausado. La batería entre en juego sonando duro. De repente un cambio de ritmo, redobles y cuando parece que todo va a estallar, se aguantan las ganas. Pasa el tema a una parte oscura y luego a una aún más tenebrosa, donde los sonidos se distorsionan para terminar subiendo un poco el ritmo y acabar con luz musical.

Cierra la obra “Ansible”, el tema más corto, más radiable digamos, con poco más de cinco minutos y un final absolutamente desquiciante.


No sé las pistas de guitarra que llevan los temas en algunas partes, pero me imagino que muchas. La sección rítmica suena a gloria, con mucha intensidad y una batería realmente bestial, pero lo verdaderamente alucinante en el álbum son las guitarras, las muchas que hay, tirando de capas y más capas que te llevan a la hipnosis total.

Superdisco el de estos gallegos que además suena realmente sensacional -fue grabado y masterizado en Kollapse Studio- y va envuelto tras una preciosa portada obra de I. Mouronte B








©  Diario de un Metalhead 2018.

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