lunes, 22 de enero de 2018

Con Espíritu. SOUND OF SILENCE. Oviedo y León. 18 y 19.01.2018. Crónica y fotos.


Por Larry Runner.

En una semana dura de trabajo, de esas que el estrés no te deja ni descansar en paz, la mejor terapia es apuntarse a un concierto. En mi caso, para quitarme toda la tensión de encima, decidí que fueran tres. El sábado visitaba Oviedo la gira de Rage y desde que recibí la noticia la fecha estaba apuntada en el calendario, pero la historia no empezaba ahí, si no ya dos días antes, el jueves, en Oviedo también, pero con Sound of Silence y los amigos de Trallery. Cita que al final convertí en doble.


Y es que el jueves lo pasamos tan bien en Lata de Zinc, que no pudimos resistir la tentación de repetir experiencia al día siguiente en León, ciudad a la que viajarían Trallery y Sound of Silence el viernes y nosotros detrás a pesar de algunas dificultades personales añadidas el mismísimo viernes que pusieron en peligro nuestros planes.

Sebas (Trallery) en Oviedo.

La noche en Oviedo se presentaba como castellana, frío a tope, de ese que penetra por la espalda y que te impide disfrutar de verdad de la conversación en la calle. Entrar en Lata de Zinc se hizo difícil. A pesar del frío se estaba bien en la calle saludando a mucha gente que hacía tiempo que no veíamos. Por allí pululaba la Otero Crew que jugaba en casa y mucha gente venida de la cuenca del Caudal, casi en plan legión. El thrash siempre nos tiró mucho por Mieres.

Sound of Silence.
Sound of Silence abrieron ambas noches. Me alegré profundamente nada más verles sobre el escenario en Oviedo. He perdido la cuenta de las ocasiones en las que les he visto en vivo y no recordaba haber visto nunca a Rubo a la guitarra. Allí estaba. Sólo había podido verle una vez que había venido a la radio para presentar “El Anochecer” y quizás aquella vez que cerraron la Metal Battle en Turón, aunque tampoco apostaría por ello. Si en aquella noche estaba, eso fue hace casi cinco años, así que, la verdad, no me acuerdo. Las cuestiones laborales no dejan vivir a nuestro protagonista la música como a buen seguro a él le gustaría. Tampoco a nosotros, que hemos visto a Sound of Silence con mil y una formaciones sin poder disfrutar de una continuidad como nos gustaría a nosotros y por supuesto a ellos. 

Rubo & Dmitry (Sound of Silence) en Oviedo.

La renovada banda está en la actualidad más centrada que nunca, girando mucho para presentar “El Llanto de los Mártires” en condiciones. En Oviedo nos lo pasamos en grande con la alineación titular y al día siguiente el puesto de Rubo, que tenía que trabajar, lo ocupó Viti, uno de los guitarristas de Rorshack, una banda asturiana de la que ya deberíais saber, pero que si no es así, ya nos ocuparemos de hablar más de ellos desde aquí.

Jorge a la batería es una auténtica bestia parda. Me encanta como toca este tío, es de esos bateristas que te quedas tonto mirando, como si estuviese él solo sobre el escenario. En Lata de Zinc estaba en la parte de atrás de la sala, pero en la pequeña Babylon de León, no me perdí detalle del aporreador. Enorme.

Javi & Nefta (Sound of Silence) en León.

Está claro que la banda está orgullosa de su nuevo disco, el repertorio venía cargado de temas del mismo, algo normal pues me imagino que para Dmitry -ahora guitarrista también en Soldier- y Jorge tenga más aliciente tocar las canciones en la que han puesto lo mejor de sí mismos que las de los discos anteriores a su entrada en la banda. El set-list es por tanto oscuro y contundente, con poco lugar para las melodías, que en directo parecen casi desaparecer en favor de la tralla descomunal que ofrece el quinteto. Sí, los conciertos de Sound of Silence son muy old school.

En León recortaron el repertorio por las limitaciones de los horarios y sacrificaron “Un Nuevo Anochercer”, la más atractiva para los amantes de la melodía. No así “Tronos sobre cráneos”, una de las más contundentes si no la más de “El Anochecer” y que parece ser la que se ha quedado de ese disco en el repertorio como fija. “El Anochecer” un disco infravalorado creo que incluso por la banda, que como digo, apuesta poco por él. A estos chavales les gusta lo bruto, está claro. Y al público, parece que también. Así lo percibí tanto en Oviedo como en León. Si Sound of Silence logra poder blindarse con esta formación, aún podemos tener esperanza con ellos y pensar que puedan alcanzar logros mayores. Ojalá sea así.

Humberto (Trallery) en Oviedo.

Trallery.
Los mallorquinos se plantaron en la península una vez más para en esta ocasión hermanarse con Sound of Silence y compartir escenario con los asturianos durante tres días. La cita de Oviedo, tercera en la ciudad y de un total ya de cinco en Asturias, atrajo a numeroso público, lo cual hizo abarrotar la Lata de Zinc el jueves y al día siguiente que la leonesa Babylon presentase un buen aspecto.

Una hora de concierto en Oviedo y algo menos en León fue cuanto pudimos disfrutar de Trallery en esta doble fecha. La verdad que nos pareció muy corto pero lo dimos por bueno una vez conocidos los problemas de salud del batería, Sebas Barceló, que se presentó en Asturias arrastrando una gripe acompañada de fiebre. El miércoles casi no se tenía de pie y el jueves y el viernes pocos se habrían dado cuenta si no hubiese sido porque Humberto se encargó de comunicarlo por el micro.

Biel (Trallery) en León.

Dos nuevas citas de Trallery que no me quería perder bajo ningún concepto, y ya van diez, y una vez más que viajo para verles fuera de casa, pues de esas 10, la mitad han sido fuera de Asturias. No puedo negar que soy muy fan del trío, que me encantan, y que cualquier cosa que vaya a decir sobre ellos va a ser buena. Grandes en todos los sentidos, siendo sólo tres llenan el esceario como si fueran una orquesta. Continúan presentando “Spiritless” (2016, Art Gates) y a él dedican la mayor parte del repertorio, con pocas concesiones a recordar “Catalepsy” y girando como sus acompañantes de gira, el sonido hacia las canciones más duras. No tomé nota del set-list canción por canción, pero creo que de su disco debut sólo “Collateral Damage” y “White Shadow” han sobrevivido en este tour.

En Oviedo se lió en el pit y en León la gente se cortó un poco más por lo complicado de la falta del espacio. Un empujón te podía llevar a caer sobre el escenario y joder la fiesta. Así que tiramos de headbanging.

Dos lecciones más de un metal de múltiples influencias donde quizás el thrash sea la mayor, aunque como bien sabéis beben de otras muchas fuentes. Impresionantes los tres con un Biel maravilloso a la guitarra. Clavan las canciones al disco, Biel respeta, como los buenos, los solos al dedillo, como nos gusta que se haga para que las canciones suenen tal y como las tenemos en mente. Lo de "Evil Pride" y lo de "White Shadow" son orgasmos.

Humberto & Sebas (Trallery) en León.

Son geniales, para mí una de las tres mejores bandas del país. No diré las otras dos para no herir sensibilidades, aunque los que me conocen se las podrán imaginar. Enormes. Una pena no poder ir a Santiago de Compostela el sábado. Se me hizo extremadamente corto. 

Gracias a Factory Rock por traer a Trallery, a las bandas por hacernos disfrutar y por su trato y a las Salas por dejarnos disfrutar de la música que más nos gusta. Fueron mis dos primeros conciertos del año, y no podía empezar este 2018 de mejor forma. Con una de mis bandas favoritas y con otra de casa a la que por fin parecen pintarle las cosas bien. Que despeguen ambos grupos y que yo lo vea para poder presumir de haberles pinchado mil veces en Diario de un Metalhead. Si hay alguien que aún no les haya visto, que no diga que sabe lo que se cuece en España. No tiene ni la menor idea.

Gracias a Humberto por dedicar a Diario de un Metalhead el “Scavenger Crow”, nuestra favorita, en cada cita. Se os quiere.


© Diario de un Metalhead 2018.

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