lunes, 29 de mayo de 2017

WARCRY: "Donde el Silencio se Rompió…" (2017 - Jaus Records)


Por Larry Runner.

"Donde el silencio se rompió…" El título viene, según ha contado a diversos medios el propio Víctor García, de las palabras del poeta sevillano Rafael Lasso de la Vega. “Allí donde el silencio se rompió, las musas danzaron”. Dice García que las musas le son más esquivas. Tras escuchar el disco, no puedo estar más en desacuerdo.

Erato, musa de la poesía y la lírica amorosa protagoniza la portada de la obra de estudio número nueve de Warcry. Ella y el resto de las nueve musas de la mitología griega -otra vez el mágico número- se pasaron por Oviedo y a fe que han compartido muchas noches en vela con "el león". Es por eso que al final han cobrado protagonismo. 

En el interior Calíope (la de la bella voz), Clío (musa de la historia), Euteperne con su flauta (musa de la música), Melpómene (la de la tragedia) Polimnia (de los cantos sagrados y la poesía sacra), Terpsícore (la de la danza y la poesía coral), Talía (de la comedia y la poesía bucólica) y Urania  (musa de la astronomía, poesía didáctica y las ciencias exactas). Nueve figuras femeninas para ilustrar un álbum largamente esperado y deseado por los seguidores de la banda repartidos por todo el mundo. 

No falta detalle en el envoltorio, diseñado con mimo y en el que la tinta plateada y los relieves juegan un papel fundamental para hacer el producto atractivo como si con la música no fuera suficiente. El trabajo gráfico es espectacular, y la impresión cara, muy cara. Si lo sabré yo, que me gano la vida en el sector.

El single "Rebelde" abre este disco de Warcry. Una vez más la banda ofreció como avance uno de los cortes más flojos de su álbum. Buena estrategia porque si la gente acepta de buen grado el adelanto, siendo este uno de los temas más laxos, entonces el disco gustará. Así parece ocurrir una vez más, pero en esta ocasión con mucha más justificación.


Y es que no entraré en el debate de si "Donde el silencio se rompió …" es el mejor disco del grupo o no, eso entrará en los gustos de cada uno. Pero lo que está fuera de toda duda es que es, de largo, el disco más profesional y mejor elaborado de la historia del grupo y casi me atrevería a decir que uno de los mejor producidos de la historia del heavy metal estatal de la historia.

Las musas han guiado a la banda asturiana y a su entorno -que ha hecho piña con ellos- para conseguir que "Donde el silencio se rompió …" sea el álbum más redondo del grupo desde que comenzase su andadura hace ya tres lustros. Warcry vive su particular Renacimiento, se reinventa con este disco y aunque su pasado ha sido brillante, su camino sólo sigue una dirección, hacia adelante, aunque arriesguen con ello.

Mientras otros no hacen más que lamerse su pito y echar la vista a atrás arrastrándose en la nostalgia para intentar subsistir a una alarmante falta de ideas, la maquinaria de Warcry no se detiene y evoluciona en su estilo pero sin perder nunca la esencia, sin dar la espalda a los orígenes. Lo hace en todos los sentidos, pero sobre todo en su sonido y la producción del mismo. En ese objetivo, se ha trabajado más duro que nunca. Adiós a descuidar toda la responsabilidad en las manos del bueno de Dani Sevillano. Esta vez Warcry ha ido mucho más allá, ha apostado fuerte y a diferencia de lo que ocurre en la inmensa mayoría de los casos, esa idea de trabajar con otras personas ha partido del propio Sevillano, encargado de la grabación, lo cual convierte su figura en aún más grande.

Hasta los Ovni Estudios del exitoso Desakato Pablo Martínez se desplazaron para dar forma a las baterías de Rafa Yugueros. Adiós al doble bombo y saludos a una novedosa forma de tocar para adaptarse a unos temas cuyo sonido huele a hard rock americano aunque con matices, porque en el fondo, Warcry hacen heavy metal, guste o no, y bien claro que queda en algunas de las canciones. Está claro, "Donde le silencio se rompió… " es un disco heavy, la banda así lo ha querido.

Tras las dos primeras canciones que pueden gustar más o menos pero que en principio no me parecen nada del otro mundo -aunque seguro que con el paso del tiempo mi opinión cambiará- llega el primero de los grandes éxitos de "Donde el silencio se rompió …": "Cielo e Infierno". Temazo que se apoya en un enorme estribillo en el que la voz de Victor García alcanza nuevas dimensiones gracias a que cada día parece cantar mejor y también, no cabe la menor duda, gracias a la mano maestra del productor Tim Palmer, que ha hecho un trabajo fantástico con todo en este disco, pero sin duda alguna con la voz ha estado realmente magistral.

"Cielo e Infierno" entra a la primera, algo que no ocurre con todos los temas del disco. Probablemente acontezca porque las estrofas cuentan con una musicalidad bárbara que te invitan a cantar un estribillo mágico una vez más y el alucinante trabajo a las guitarras de Pablo García, que aporta un solo perfecto.

Adiós a los teclados que recordaban a otros estilos más ”paleros” y bienvenidos al futuro con un trabajo de Santi Novoa elaborado con un gusto exquisito en el que ocupan exactamente el lugar en el que deberían establecerse siempre las teclas en un disco de heavy metal. Llegados a este punto, soy incapaz de continuar con el cd. La canción suena una y otra vez y se me hace complicado progresar. Pero me da por echar un vistazo a la letra de "Así Soy" y la curiosidad hace que embista de nuevo con mi andadura.

Podrán llover palos por la letra de "Así Soy". Vendrán de los de siempre, de los que están en esto por moda; esos para los que la música es un entretenimiento del momento y no una forma de vida. De eso va la canción, un himno a lo Manowar para los que nos sentimos orgullosos de ser como somos. Es lo que hay, si no te gusta, te jodes. El solo de Pablo García pone el punto 101% heavy metal a una canción que transpira testosterona y en el que los teclados juegan un papel testimonial. Estribillo de puño en alto con coros aportados por los compañeros de Veteranos del Grisú, el equipo de fútbol aficionado con el que Victor García gasta sus energías en las mañanas de los fines de semana.

"Ya no volverán" es un canto al disfrute del presente y al no mirar hacia atrás. Una filosofía de vida que desde hace años yo mismo me aplico y me ha permitido ser bastante más feliz de lo que era tiempo atrás. Adiós a aquellos que ya no aportan nada en tu vida y a los que por nostalgia te agarras aunque lleguen a ser nocivos. Mejor déjalos atrás. Fantástico consejo que recomiendo a todo el mundo. Carpe Diem. Dum Vivimus, Vivamus.

"Necesito escapar" me atrapa de inicio por su contundente riff, por su transpirar heavy metal en el que el teclado de Novoa me recuerda al del Dios Jon Lord. Enorme canción de heavy metal en tono Purple en la que probablemente Pablo García haya aportado si no el mejor solo de su vida, probablemente uno de los mejores. Duru, no puedo parar de escucharlo. Y es que el trabajo del seis cuerdas en este disco supera a todo lo que hayas podido escuchar antes al jefe de la academia de guitarra más famosa de Oviedo. Si bien los solos son fantásticos, lo que de verdad marca la diferencia en este álbum son las rítmicas. No soy guitarrista y no puedo hablar de si su trabajo es más o menos complicado, lo que sí sé, porque me considero una persona con buen gusto y oído, es que las rítmicas de "Donde el Silencio se rompió …" son soberbias y las más heavy metal que haya aportado jamás Pablo García. Los pelos de punta. Enoooooorme Pablo. La letra viene a decirte que mandes a tomar vientos tus ataduras y esa mierda de "el que dirán".


"Luchar y Avanzar" lleva extracto de Saxon. Tal cual. Sí, el disco debido a la producción de Tim Palmer tiene, como sostengo, el punto del sonido hard rock americano, pero el ADN de estas canciones viene del puro heavy metal. "Luchar y Avanzar", séptimo corte del álbum así lo demuestra y a estas alturas ya empiezo a pensar que tengo en mis manos el mejor disco del grupo en toda su andadura. Es esta una canción para escuchar una y otra vez y disfrutar no sólo de los primeros planos, en los que por vez primera aparecen los teclados a modo de enfrentamiento con la guitara, si no en lo que está de fondo. Ojo a las grandísimas guitarras que suenan de fondo a la voz de Víctor García a lo largo de toda la canción. Excepcional trabajo y un fenomenal canto a no rendirse jamás, a la lucha diaria y a afrontar la vida según viene y con entereza.

"Por toda la eternidad" es un fantástico tema al amor eterno sin falta de aires de balada en el que los tempos van variando de andante a allegro y viceversa. Una canción de altas pulsaciones que a más de uno tocará la fibra por lo sentido y la profundidad de la letra.

"Odio" es un canto a los hijos de puta que tanto abundan. Esos que exprimen a los demás en beneficio propio sin detenerse ante nada, sin pensar jamás en el daño que pueden hacer. Esa gentuza indeseable que al final siempre van de benditos y echan la culpa a los demás basando lo que ellos consideran felicidad, en las lágrimas de los que les rodean. Que el karma les "premie". La letra es tan intensa que lo musical, a pesar de estar muy bien, casi pasa a un segundo plano. De todas formas aparece Pablo García con su solo para decirnos "aquí estoy yo". Me encanta el trabajo de las voces en todo el disco, pero quizás en este corte de una manera especial. Tim Palmer y su buena mano. Sobresaliente con esos efectos y con la entrada con fuerza del piano al final. Temazo.

"Muerte o victoria" es un canto a la lucha, a la subsistencia, a la supervivencia en el que encuentro el alma de Dio. Sí, a eso me suena otro de los grandes temas. Adiós a quedarse en la primera fila apoyados como pasmarotes, señoras y señores. Guarden sus putos móviles y hagan headbanging. Es lo que toca. Levanten sus cuernos, y recuerden que esto es heavy metal y que esta banda busca la gloria tras haber conseguido el trono del metal. Otro temazo a ritmo de medio tiempo y otra vez más que Pablo García nos la pone gordísima. 

Cierran el disco y creo que muy acertadamente, con la balada. Creo que no me equivoco si digo que "No te abandonaré" es quizás el tema más triste que haya ofrecido jamás la banda. Tanto como para dejarte el corazón desangelado. Si estás depre, no te la pongas, salvo que seas amante de la autoflagelación. Te podrás poner a llorar sin falta de recurrir al doom. Cantada con la única compañía de Santi Novoa al piano, la canción es de una profundidad que asusta. Sin duda será una canción que obviaré muchas veces. Tras diez cortes de autoyuda para expulsar la rabia, el odio, para luchar contra la adversidad y las personas negativas, el final te puede dejar hundido. Ten cuidado.

Grandes composiciones, excelente sonido y masterizado sublime, todo ello dentro de un extraordinario envoltorio, pues el trabajo gráfico está casi a la altura de lo musical. No me extraña que Tim Palmer quisiera estar presente en este trabajo. Algunos no lo entenderán, pero otros sí, porque “es una forma de sentir”.

El paso del tiempo lo hará aún mejor.









WARCRY ESTARÁN EL DÍA JUEVES 8 DE JUNIO
A LAS 23H (Hora Peninsular Española)
en nuestro programa de radio. 

© Diario de un Metalhead 2017.

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