viernes, 24 de marzo de 2017

[IN MUTE]: Gea (2017- Art Gates Records)


Por Larry Runner.

La espera ha sido eterna. Parecía no llegar nunca el día de escuchar lo nuevo de [IN MUTE], con los que yo bromeaba con el tema de la grabación de este disco y al que bauticé -por el mucho tiempo que ha llevado su elaboración- como  “Valencia’s Democracy”. 

Se acabó el aprovechar el tirón de vencedores absolutos de la Metal Battle de Wacken. Toca espabilarse, componer y dar que hablar, pues a estas alturas todo el mundo que ha tenido interés los ha podido ver, incluso en más de una ocasión, y ya no tenía sentido seguir girando sin un nuevo disco. “Gea”, al que han protegido con un celo superlativo, está aquí al fin. 

La oscura intro “We die together” abre este “Gea”. Tras ella “Disease”, la primera de las tres partes de “Gea’s Defence” y probablemente de lo mejor de un disco al que dominan las rítmicas graves y lejano de cualquier atisbo de comercialidad. Y es que el sonido de [IN MUTE] da un importante giro hacia la oscuridad. No hay un ápice de alegría, apenas hay margen a salir de una rutina extrema.

Los temas son muy largos, casi todos pasan de los cinco minutos. Adiós la sonido apto para casi todos los públicos. Se han recrudecido hasta el punto de inclinarse en algunos momentos al sonido de sus colegas de Noctem, si bien hay partes instrumentales que lo hacen respirable. Estos tres primeros temas son sin duda los más intensos. En ese sentido “Gea’s Defence - Disease” me llega mejor que “Gea’s Defence - Alchemy”, donde el solo no me acaba de encajar. En ambas encuentro la línea vocal demasiado uniforme. La última de las tres partes que abren “Gea” “Gea’s Defence - As We Are”, sigue permaneciendo densa, pesada, aunque al menos aquí la melodía está más presente que en las dos predecesoras, permitiendo a Steffi trabajar más cómoda. Es la primera canción que me llega de verdad, porque no me satura como las dos anteriores. De lo mejor del disco.


“Barefoot” me parece más acorde a ”One in a Million”, aunque perduran los sonidos graves. Al menos se ve un rayo de luz, la música va ganando en melodía, el solo es fantástico y el único reparo es de nuevo la duración: seis minutazos. Detrás viene “The Eternal Return”, un tema enrevesado, con mucho de progresivo, pero que al igual que su predecesora, se deja escuchar, te permite entrarle más fácil, aunque una vez más Steffi no lo tiene fácil para meterle la exigente voz. Demasiados cambios. ¿Dónde quedó aquello de los estribillos?

“Human Obsolescence” no me entró de primeras, pero a fuerza de escucharla, por el video, que cada vez me gusta más, tengo que decir que ahora mismo es mi favorita. Si bien en su momento me pareció muy oscura, en comparación con el resto del disco, la verdad es que es pura luz. Como en todas, la estructura es enrevesada, aunque la verdad que con las sucesivas escuchas va ganando a pesar de los repentinos cambios de ritmo que sufre una y otra vez. Al menos tiene un estribillo reconocible.

“Dance of Destruction” mantiene la melodía pero bien es verdad que vuelve a complicar las cosas con enredadas combinaciones y “Your Bane” va en el mismo tono, eso sí, con un comienzo y un final que la harán fácilmente reconocible y que la diferencian del resto del disco.

Cierran con un cover del “Damage Inc.” de Metallica al que llevan a su terreno, colocándolo casi como un tema propio más, muy lejos de la original, lo cual yo prefiero con mucho a una simple imitación de la original. Esto es un cover de verdad, guste más o menos. Ojalá la metan en el repertorio de la gira.


De las cabreadas letras no os puedo hablar, demasiada caña en la voz como para poder pillarle el mensaje sin tener los textos delante. La portada, es fantástica y el sonido es cojonudo.

Como conclusión final, puedo decir que “Gea” no es un álbum fácil de digerir, a la primera no entra ni de lejos, y eso dificultará la llegada de nuevos fans, aunque nunca se sabe. Se les ha ido la mano un poco con los tiempos de las canciones, algo no recomendable, pues entre otras cosas lo hace poco radiable. La intensidad también es demasiado extrema, con poco espacio para las líneas vocales, lo cual hace que no siempre me encajen de forma agradable al oído e incluso a veces parece que estén algo forzadas. Si tuviese que ponerle una etiqueta, diría que es death progresivo, lejos del death melódico que yo esperaba, o más bien, deseaba. Bien es verdad que la tendencia hoy en día es ir por este camino que ellos han tomado más que por el otro, mucho más fácil pero también mucho más pisoteado. Si le das continuidad, le pillarás al punto, aunque bien es verdad que no todo el mundo hace eso hoy en día y muchos se quedan en una primera escucha. Esos se lo van a perder.

A ver cómo lo recibe la gente, tener al huracán Steffi al frente probablemente haga que el público responda o al menos les siga prestando atención y la banda siga triunfando, pudiendo luchar en la carretera e ir subiendo peldaños. Es lo que deseamos todos aquellos que los queremos de verdad, los que les apoyamos cuando aún no los conocía casi nadie, antes de dar el petardazo.  En su momento hasta recibimos improperios por hablar bien de ellos aquí porque sólo eran “una banda con una cara bonita al frente” como me llegaron a decir. 

[IN MUTE], ¡a por ello!

A la venta aquí.







© Diario de un Metalhead 2017.

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