lunes, 20 de junio de 2016

TODOS SALIMOS CON UNA SONRISA. 10.06.2016. Madrid. NIGHT DEMON + GRIM COMET + PREDICADOR. Crónica y fotos.


Texto y fotos: Diego Rodríguez Liébanas.

Según los horarios marcados por la organización, las actuaciones debían comenzar a las ocho en punto de la tarde. No fue así. Cuando llegué sobre esa hora a la Sala Republik, había bastante gente en sus aledaños haciendo los típicos corrillos y bebiéndose unas latas pero las puertas de la sala estaban cerradas. Pero no a cal y canto. No era problema de la sala. Veinte minutos después salió Sandra, de Kivents, organizadores del evento, a darnos información de lo que estaba sucediendo. Nos explicó que no sabían nada de NIGHT DEMON desde hacía ocho horas y que estaban contemplando la posibilidad de seguir adelante con los conciertos pero sólo con PREDICADOR y GRIM COMET reduciendo el precio de la entrada de diez a seis euros. Quien tuviera anticipada y no quisiera entrar recibiría de vuelta su dinero de forma íntegra estableciéndose las nueve de la noche como nueva hora de inicio de las actuaciones.

Así, comentando la jugada, y sorprendidos por las noticias, los asistentes allí congregados en la entrada, comenzamos a hacer elucubraciones. Al parecer, la banda venía del Algarve portugués y por la mañana habían enviado un mail a la organización pero desde entonces no habían dado señales de vida. Bromas y risas sobre qué podía haber pasado que se tornaban en preocupación por si acaso había pasado algo que pudiéramos lamentar. En estas, a eso de las nueve,  aparece una furgoneta con matrícula de Portugal y los miembros de NIGHT DEMON vivitos y coleando aunque con un Jarvis al que le cuesta apearse debido a lo que probablemente sea un buen resacón. El evento volvía a recuperar su formato de trío aunque ya veríamos en qué condiciones.


Predicador

PREDICADOR
A eso de las nueve y media, una hora y treinta minutos después del horario previsto, suben a escena, con la música de La Profecía sonando a modo de intro, los miembros de PREDICADOR dispuestos a comerse el escenario y lo que haga falta. Si algo salía mal no iba a ser por actitud. No cabe duda de quién es el que comanda la nave. Jaime García, Biblia Satánica en mano y maquillado tipo King Diamond, nos arenga con sus plegarias antes de acometer La Bestia En Mí que da el pistoletazo de salida a la actuación. Heavy Metal clásico cantado en castellano que bebe de Mercyful Fate y Judas Priest.



Predicador

Letting The Wolf Out es la siguiente. El sonido, aunque al principio no estaba del todo ajustado, adquirió rápidamente un nivel de solvencia adecuado. Quizá un poco más de volumen para el bajo de Miguel Ferrero no hubiera estado mal pero eso ya es una apreciación personal. La pegada de Edu Olmos a la batería lleva a la banda en volandas y Jaime García con una actitud a prueba de balas, llena de energía la sala contagiando al personal. Siguieron con uno de sus temas franquicia, Predicador, en el que aparece un zombie por el foso como parte del show. Miguel Martín sacó desde el principio la máquina de repartir riffs a la rítmica pero también sabe solear que da gusto como lo demuestra el solo que se calcó en Los Que Traen La Tormenta.



Predicador

La actuación comienza a llegar a su fin, no sin antes aparecer La Muerte portando un copa de sangre de la que beben como endemoniados Jaime y Miguel antes de acometer la dupla Inmortal y Como El Amanecer, con las que el doble bombo de Edu Olmos echa humo y la banda da el resto para terminar de completar una actuación de nivel que nos vino de perillas a todos los asistentes para olvidar la espera y afrontar la noche con una sonrisa en la cara. El Predicador me captó entre sus adeptos.

GRIM COMET
Tenía curiosidad por toparme con GRIM COMET desde hacía un tiempo ya que en su momento me llamaron mucho la atención un par de temas que escuché  de su primerizo Pray Of The Victims. Si no les he visto antes ha sido más bien por culpa mía ya que oportunidades he tenido. No tardaron mucho en saltar al escenario ya que no había tiempo que perder. Con una propuesta sin tanta parafernalia y mucho más sobria que la de sus predecesores desde un principio salieron a noquearnos con una apuesta musical que se nutre de Doom, Stoner y Heavy Metal.


Grim Comet

Decidieron comenzar con Inner Halls y Echoes, los dos primeros temas de su recientísimo God Is Dead, Lets Eat Him, para los que gozaron de buen sonido desde el primer momento aunque quizá unos puntos más en el volumen del cantante no hubieran venido mal. Siguieron con más temas nuevos como The Path We Ride y Overdriven Reality. La sección rítmica de la banda me estaba gustando muchísimo. Sonido guapo el que le saca al bajo Álvaro Arias, con ese equilibrio entre dureza, gordor y melodía que pudimos disfrutar a menudo debido a que el formato de la banda propicia que se le aprecie en la mayoría de los temas. Se une a la fiesta la pegada y la actitud de Jorge Mánver a la batería que tiene que levantarse cada dos o tres temas a colocar el bombo de los arreones que le mete.


Grim Comet


Según avanzan los temas, la actitud y la valía de la banda sobre las tablas va quedando fuera de toda duda. Su directo es compacto y crudo. Logran atraparte en su mundo y que te sientas cómodo en él mientras te dan hachazos como la intensa Sleep o Worn Out, primer tema antiguo de la noche. William Black, compositor, cantante y guitarrista de este invento se comunica lo justo con la peña pero no deja un segundo de ponerle intensidad y nervio a su actuación. Como guitarrista es una máquina de riffs, generalmente pesados pero no demasiado grandilocuentes o intrincados y como cantante puede recordarte a una mezcla de Alice Cooper y Dave Mustaine, lo cual le viene de perillas a la música que hacen. Acabaron con Ghost y Virgins Of Madness con las que acabaron de demostrar que pueden igualar, e incluso superar, al sonido de sus discos en contundencia, rudeza y energía.


Grim Comet

NIGHT DEMON
Si yo hubiera salido de la furgoneta en el plan que bajó Jarvis Leatherby un par de horas antes cuando llegaron seguramente estaría bocabajo en el suelo o abrazado al wáter. Pero esa es la diferencia entre los dos: Yo no dejo de ser un plumilla de tres al cuarto y Jarvis lidera una banda de Heavy Metal que ofrece desde hace tres años más de doscientos shows al año por Estados Unidos y por Europa… ¿Qué es una resaca para él? Ahí estaba justo antes de empezar con mejor cara y apariencia en general rabilando con el bajo y con el amplificador. Sus lugartenientes, Dustin Squires y Armand John Anthony, son de otra pasta… más tranquilos, pero cuando se da el pistoletazo de salida sobre las tablas no se atisba diferencia alguna ya que el trío lo da todo sin tregua.


Night Demon

No es la primera ocasión que asisto a una descarga de NIGHT DEMON ya que hace dos años ya pude disfrutarles en el Pounding Metal Fest. En aquella ocasión me trasmitieron unas sensaciones similares a las de esta noche: La intensidad, la entrega y la actitud son innegociables. Jarvis toca mucho el bajo que es protagonista en el sonido de la banda pero no canta mucho. Ya sabemos cómo es el tema en estudio pero en directo se le ven las costuras aunque este aspecto no parece importar un carajo a nadie porque el tío tiene ese magnetismo y carisma propio de los que llevan el Rock & Roll en las venas. Dustin, por su parte, es una máquina a las baquetas. Cero florituras pero lleva a la banda al máximo todo el rato. Mr. Anthony es un guitarrista versátil. Saca su lado salvaje cuando es necesario pero también aporta buenas dosis de elegancia con unos solos ejecutados con mucha clase. El ímpetu con el que acometen cada tema es digno de ver y la energía que trasmiten funciona como droga de la buena para los asistentes. ¡Dame más! ¡DAME MÁS!

Había dudas en relación a cómo se iba a solucionar el tiempo de actuación de NIGHT DEMON. La disponibilidad horaria de la sala no era ilimitada por lo que ya cuando vimos que las bandas que abrían el show realizaban íntegro su setlist pudimos intuir que los californianos iban a ver reducido su tiempo encima del escenario. Y así fue, ya que de las dieciocho canciones planificadas no llegaron a ejecutar ni la mitad. Sonaron Manticore, Run For Your Life, Curse Of The Damned o Screams Of The Night pero dos que destacaron realmente por encima del resto fueron la sencilla pero reconocible y muy coreable Heavy Metal Heat y Mastermind, un tema hardrockero que en directo adquiere una entidad que en el disco no se aprecia. La actuación se fue como un suspiro. Nos pasaron por encima como una manada de bisontes siendo la última Night Demon con la gente entregada. Tan entregada que quería más y se organizó para conseguir a base de berridas un tema más. Axe Crazy de los británicos Jaguar fue la elegida, poco más de dos minutos y medio de pura NWOBHM que fue recibida con una buena cantidad de pogos.


Night Demon


No soy muy fan de esa máxima que afirma que “Lo bueno, si breve, dos veces bueno” pero qué remedio tomarla por bandera para definir lo que sucedió en la media hora justa que duró la actuación de los cabezas de cartel. Si sirve como vara de medir, decir que todos salimos con una sonrisa en la boca y la peña, una vez fuera se estuvo haciendo fotos con la gente de NIGHT DEMON. Viendo la cantidad de conciertos que ofrece al año esta gente fijo que tenemos oportunidad de disfrutarles más pronto que tarde.

© Diario de un Metalhead 2016.

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