domingo, 10 de abril de 2016

EDU FALASCHI - Moonlight (Pride & Joy 2016) Brasil.


By Larry Runner.

A finales del pasado siglo, ANGRA eran una de las bandas de power metal más grandes del planeta. Pronto abandonaron su Brasil natal para prodigarse a girar por el mundo. Discos de éxito con un estilo muy personal en el que la sensibilidad musical estaba por encima de todo.

Melodías brillantes, buen gusto en la composición, grandes estribillos, canciones enormes. Holy Land, Angels Cry, Fireworks… sus discos eran sobresalientes gracias a unas extraordinarias composiciones en las que la voz de su frontman André Matos brillaba con luz propia. Todo iba sobre ruedas. Comenzaban a publicarse singles, ep's y hasta álbumes con acústicos y rarezas. Su fama atravesaba continentes y hasta en Japón se hacían famosos y publicaban discos exclusivos para aquel país. Sí, ANGRA eran una de las bandas de futuro, pues el estilo era propio, eran una banda única y no una formación de power metal patatero.


Entonces los egos comenzaron a fluir, la banda se rompió en dos mitades y Matos se llevó a media banda con él, quedando los dos guitarristas con el nombre y huyendo hacia adelante. Edu Falaschi fue el elegido para sustituir a André Matos, al que en principio no le fue nada mal en solitario, aunque acabaría inmerso incluso como colaborador en discos de bandas de medio pelo.

Con Falaschi publicaron Rebirth, fue en 2001 y repitieron éxito. Si bien algunos dieron la espalda a la formación, nuevos fans llegaron y ANGRA mantuvo su reputación. Aquel tour fue enorme, grandioso y patearon más de medio mundo, pero a pesar del éxito la ruptura había sido el principio del fin y ya veis, hoy en día en cuanto hay una oportunidad se piran como si es para ir de mercenario de Mustaine.

Comenzó la cuesta abajo y hoy cada uno anda por el mundo perdido buscando su sitio y aprovechando su reputación por haber pertenecido al gran nombre que era ANGRA. Edu Falaschi se fue a Almah, y tras un tiempo sin saber gran cosa de él, llega ahora con este disco titulado Moonlight.


Moonlight no es más que una colección de temas de ANGRA interpretados por el brasileño versionados de forma light. El chuletón que eran las canciones de ANGRA ha pasado a ser un sandwich de pavo. Falaschi ha quitado toda la fuerza y la velocidad a los temas de su antigua banda y los ha llevado a una nueva dimensión donde las guitarras acústicas, el piano, la flauta, los violines y hasta el saxo se encargan de ejecutar las que en su momento fueron grandes canciones.

Y es que estas versiones light, algunas de las cuales van incluso en tono de jazz, acaban aburriendo a las piedras salvo que seas el tío más abierto del mundo a nuevas experiencias. Y ya no es que sean más o menos moñas, es que algunas como Wishing Well o Spread Your Fire son auténticos coñazos. Las versiones originales eran la leche. Estas nuevas revisiones son la leche pero desnatada, descremada y desnosecuantos. Vamos, que de leche, bien poco, no llega ni a ser de la de soja. Moonlight es una buena forma de destrozar unas canciones que originalmente son obras maestras. Y ya no es que las adaptaciones musicales sean una auténtica plasta, es que además Falaschi no arriesga en ningún momento, tira de tonos graves y no se marca un buen agudo en ningún momento.

Hay canciones que me dieron un poco igual, pero destrozar Nova Era o Heroes of Sand es un pecado mortal. Un delito imperdonable. Un coñazo. Una basura infumable. Heavy sin metal. O Metal sin heavy. Un disco moñas de lo más mediocre.

Espero que no se le haya acabado el fuel a Falaschi, siempre he sido fan suyo. Que esto sea una mala idea y vuelva con algo más acorde a su calidad de siempre.

© Diario de un Metalhead 2016.

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