miércoles, 13 de abril de 2016

C.O.P. UK: No place for Heaven. (2015- Blown Away Music) UK.


By Larry Runner.

Es de esas bandas que escuchas y te vuelven loco. Heavy Metal melódico de ese que tan bien se hace fuera de aquí y que de momento aún no hemos sabido imitar.

La verdad es que creo que pasarán muchos años antes de que en España se pueda hacer un disco a este nivel. Sí, soy de los que defienden mucho lo propio, me dejo la piel por ello, pero esta vez hay que reconocer que fuera, este rollo lo hacen mejor.

Llevamos años de retraso y aunque un nombre como éste de C.O.P. UK no te diga nada, te digo yo que esto es crema de la buena. Suena de maravilla, qué de maravilla, esto es la puta polla. Mira que hemos flipado por aquí con Eclipse, con lo nuevo de Treat, etc. Pues bien, estos fulanos no tienen nada que envidiar ahora con este disco. Antes los conocíamos por Crimes of Passion, pero con el salto de calidad que se han dado, no me extraña que hasta se hayan cambiado el nombre. Enorme trabajo compositivo con guitarras super heavies, limpias, sobre una muy buena base rítmica y una voz de esas que parece que ya no había. Pero sí, sí que hay.


Partimos de una producción de esas cristalinas, en las que todo suena de forma excelente y en la que cada cosa está en su sitio. Escuchas el álbum y ya en el arranque inicial The Core, todo un hit, ves que la calidad del sonido es sobresaliente. Luego te da por mirar los créditos y ya te lo explicas del todo. El mismísimo Sascha Paeth se ha encargado de la producción y de la mezcla del disco de este sexteto de Sheffield. Sí, Sheffield, esa ciudad que salía en Full Monty. Zona obrera oprimida y deprimida del Reino Unido que siempre mamó el acero y de la que probablemente pienses que nunca ha salido nada decente. Casi tienes razón, poco de metal bueno ha llegado de allí, pero al menos Bring Me The Horizon representan a la ciudad y allí nació Bruce Dickinson. Aunque sin duda alguna los reyes de allí siempre fueron Def Leppard. ¿Como te has quedado? Si te pones a mirar de otros estilos, sí que te encuentras ya nombres legendarios. Sin más Joe Cocker, ese genio al que matan en facebook cada año y medio o los Artic Monkeys o Paul Carrack. Vamos, que allí se lo saben hacer aunque pueda parecer que todo venga de Londres.

Aquí tardará la gente en darles importancia, pero fíjate lo que te voy a decir, en Europa se van a hacer un hueco rápido. De momento ya han actuado en festivales como Wacken (los vi) y Bloodstock y la última ha sido formar parte de la edición de este año del Full Metal Mountain. Y ya verás como empezarán a dar que hablar.

Su metal es eminentemente melódico, pero no moñas. Es una muy buena mezcla entre el heavy metal y el AOR de americano, pero sin sonar a producto excesivamente edulcorado de ese que llega a apestar y que parece que no tiene puta gracia si no lo disfrutas viendo un video lleno de laca.

Dale Radcliffe es un excelente vocalista y lo suficientemente bueno como para que sin duda alguna pudiese ser el cantante de  Journey por decirte algo. Sí, Journey sería sin duda la referencia que te daría para que entendieses a qué nivel se mueven estos ingleses.


¿Hits? Casi te diría que cada canción lo es. Escucho Kiss of An Angel y flipo, pero sin duda alguna No Place For Heaven es "el tema" con la colaboración de la preciosidad alemana Cloudy Yang (Avantasia, Epica, Kamelot, Edguy, Beyond the Bridge). Así una tras otra. Los 48 minutos se pasan volados, sin que te des cuenta entre melodías pero también con caña.

Escuchas Burn Hell con ese rollo a lo Megadeth y alucinas. Salen del guión cuando se les apetece y sí, te di la referencia de Journey, pero mira lo que te cito ahora y si te digo Saxon también te la tienes que apuntar, porque Halo tiene mucho de eso.

En definitiva, un disco al que los cinco muñequitos le quedan cortos sin duda alguna. Un superálbum.






© Diario de un Metalhead 2016.

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