jueves, 3 de marzo de 2016

EL BOBOTONTO QUE VA A LOS FESTIVALES.


By Antonio Valseca.

Como ya ha comenzado la cuenta atrás para la llegada de los festivales primaverales y veraniegos con el anuncio a cascoporro de los últimos grupos adheridos a los carteles (que luego ya serán unos cuantos más…) me ha venido a la cabeza la figura del tonto del culo que, desgraciadamente en más de una ocasión, te da el festival.
Ir a un festival, en depende qué casos, es mucho más que simplemente acudir a un concierto. Mucha gente tiene que planear con casi un año de antelación el viaje, ahorrar una pasta que no tiene, pedir días en el curro, saltarse exámenes, huir de casa por falta de permiso, dejar de lado mogollón de cosas… Para muchos es “la vía de escape” del año, ese momento de dejar a los niños con los abuelos y volver a sentirse joven; para otros es su primera experiencia en un gran evento y jamás la olvidarán; puede que acudas a ver a tu banda favorita por primera o por enésima o puede que sólo vayas por pasar el tiempo y ver un buen puñado de bandas interesantes... hay mil razones y mil historias todas ellas llenas de emoción y respeto, hasta que llega el bobotonto de turno y te da el día. 

Identificar a los bobotontos en los festivales es más sencillo de lo que parece, son todos aquellos que han ido a todo lo contrario a lo que has ido tú y la gran mayoría, es decir, a tocar los cojones. A bobotonto no le gusta ni el Rock ni el Heavy, a bobotonto le da igual quién toque, a bobotonto le da igual lo que cueste el festi, a bobotonto le da igual molestar… él ha decidido ir a lo que él llama pasárselo bien y que traducido en idioma de las personas normales quiere decir molestar.

Nadie es perfecto, y en un festi hay miles de personas. Que midas 1,70 y te toque un tío de 2 metros delante es una putada pero qué se le va a hacer. Que hace calor, que llueve… es la naturaleza. Que no ves de cerca a un grupo, es que no es la ópera. Cuando vas a un festival sabes a lo que te expones, cosas dentro de lo normal, hasta que te topas con la figura del bobotonto.

Si no sabes identificarlos dime si no te suenan estas situaciones y si no te han pasado mas de una y cien veces:

- El bobotonto que tira el cachi: Aunque los cachis suelen estar a cojón de mico en los festis con una media de 10 pavos siempre hay un bobotonto que decide que es muy divertido tirar un cachi al aire a ver a quién moja y a quién da en la cabeza. Que te caiga encima un vaso de birra moja y jode pero que te dé con el canto duele, para que lo sepas, bobotonto.

- El bobotonto que se cuela: A bobotonto le da igual que lleves horas haciendo cola para ver a una banda en primera o en las primeras filas, bobotonto mientras tú haces cola él está jodiendo al personal en otro lado y cuando comienza el concierto y tú estás viéndolo tan a gusto en el sitio que te ha costado horas pillar bobotonto echa a correr desde la última fila empujando y dando codazos a todo el que pilla hasta que llega a colarse delante de ti y darte el concierto a ti y a todos los que ha empujado por el camino. Normalmente bobotonto se suele llevar alguna que otra hostia, y encima se queja.

- El bobotonto que suda: Cuando bobotonto lo está dando todo (“kamon kamon beibi”) y está acalorado decide que ha llegado el momento de compartir su oloroso sudor de cerdo con el resto de la gente de la cuál pensará que está encantada de ver cómo se quita la camiseta y empieza a ondearla al aire para que te salpique bien el sudorcillo para luego empezar a restregarte el sobaco, la espalda y los brazos bien sudaditos por tu cara que ha tenido la desgracia de estar a su lado. Pero bobotonto no cree que moleste. 

- El bobotonto que empuja: Todos sabemos que si quieres ver un bolo tranquilo no has de meterte al bollo, ni al circle, ni a las batallas campales que para algo somos heavies y no Pimpinella. Pero resulta que cuando decides quedarte en un sitio más ladeado o atrasado para no interferir en la bronca y ver el concierto tranquilo bobotonto se posa a tu lado y te la da a base de codazos y empujones hasta que salta la bronca. Pero bobotonto no comprende que tú quieras ver el concierto tranquilo.

- El bobotonto que se emborracha: A bobotonto no le aguantan ni sus amigos que huyen de él en cuanto tienen ocasión o es tan triste que ni siquiera tiene amigos y ha ido sólo por lo que decide emborracharse a las 3 de la tarde para disfrutar a tope el festival y socializarse yendo tocando los cojones a diestro y siniestro, molestando a las chicas, soltando improperios etc, etc… hasta que llueve una hostia y bobotonto se queja.

Seamos sinceros, todos hemos topado con algún bobotonto en un festival. Afortunadamente son minoría pero cuando te toca uno… te la da bien dada y puede llegar a joderte el festival. Es como salir en Nochevieja y tener que aguantar a toda esa panda de gilipollas que no sale en todo el año y sólo salen ese día creyendo que eso les da derecho a tocar los cojones a la gente que sale todas las semanas.

Si por algo se ha caracterizado el Heavy Metal es por el respeto, respeto entre sus seguidores, el saber estar entre nosotros, con nuestra gente. Nos importa una mierda que nos critique a quien no le gusta el rollo porque no queremos que sea partícipe de él, estamos muy a gusto sin ti, por eso la figura del bobotonto no es Heavy Metal, ni mucho menos.

Si no te interesa el festi, si sólo vas a tocar los cojones, si no vas por la música, el ambiente y el buen rollo no vengas bobotonto, vete al FIB, al Viña o a cualquier otro evento de postureo, el Heavy Metal no te quiere ¡BOBOTONTO!

© Diario de un Metalhead 2016.

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