lunes, 25 de enero de 2016

CRITICAL SOLUTION: Sleepwalker (2015 - Punishment 18 Records) Noruega.


By Larry Runner.

Noruega, país famoso en el mundo del metal gracias a la movida que liaron una banda de iluminados en los 90 quemando iglesias. De aquello nació todo un estilo que con el paso del tiempo ha ido decreciendo en autenticidad y aumentando en postureo.

Pero no sólo de Black Metal se vive allí. A veces el montar ruido sirve para dar una imagen al exterior que hace que parezca que sólo se destila un estilo, y que allí no hay nada más. Nunca es así, jamás. Aunque bien es verdad que cuando nacen muchas bandas de un mismo rollo en un lugar, los que marchan en otra dirección lo tienen más complicado.


CRITICAL SOLUTION nacieron en Helleland, localidad que mira a Dinamarca con el Mar del Norte ejerciendo de frontera. Comenzaron a trabajar en 2011 en los estudios SonicTrain con su propietario, Andy LaRoque. Allí fueron gestando su sonido que mezcla el thrash metal más puro con las historias de terror. Aquel “Horror Thrash” dio vida a su primer disco largo: Evil Never Dies.

Desde entonces no han parado de crecer, colaborando al lado de Andy LaRocque (King Diamond), Michael Denner and Hank Shermann (Mercyful Fate), Whitfield Crane (Ugly Kid Joe) and Mika Lagren (Grave). Su primer tour europeo les llevó por 13 países. Fue en 2013 y giraron compartiendo escenario con Grave y Marduk. En 2014, tras haber actuado al lado de Diamond Head, hicieron de telonero para WASP entre septiembre y octubre de 2015. Sleepwalker, es su segundo disco largo de cuatro, con dos ep's por ahí,  y recoge una historia de terror conceptual.

Una base melódica importante, riff fuertes y cabalgadas típicas entre ritmos insanos, heavy-thrash de alta calidad. Eso es lo que encontramos en Sleepwalker (sonámbulo). Al igual que les sucediera a otros grandes nuevos como son Evile, la influencia de Metallica está presente en la oferta de los noruegos, sobre todo en las cabalgadas habituales, aunque o también añadiría a Testamet o incluso a Metal Church. Y es que suenan actuales pero con un gran respeto por el estilo, como debe ser. No puedo evitar que la forma de cantar  y el tono de Chrsiter Slettebo me recuerde al de Matt Drake y la forma de trabajar las guitarras solistas me recuerda a Ol Drake también. Porque al igual que en el caso de los ingleses de Huddersfield, no es thrash patatero, tiene mucho de técnica incluida, lo cual quizás lo haga atractivo a los más exigentes.

Toda esa caña y esa técnica se apoyan siempre en excelentes melodías, pegadizas, que hacen que te puedas enganchar al álbum si eres de los que son capaces de escuchar algo nuevo dando más de una vuelta al disco y no escuchando veinte segundos sin analizar lo más mínimo lo que realmente están escuchando.


¿Temas a destacar? Difícil decir alguno por encima de los demás. Quizás yo me quedara con Welcome To Your Nightmare, que tiene un solo afilado como un cuchillo, aunque The Curse y Sleepwalker, que da título al disco, no son menos, pues aparecen en primer lugar y son las que te engancharán. Blood Stained Hands contiene un trozo melancólico tirando de acústica y se mueve en medios tiempos que poco a poco se van cargando de potencia llevándote a un buen final. Una muy buena powerballad. La instrumental Murder In The Night entre acústicas y eléctricas me traslada a épocas mejores y se convierte en una auténtica joya con las sucesivas escuchas, de esas que te hacen dar al rewind. En Lt. Elliot encontramos la colaboración de Mika Lagrén, guitarrista de Grave, en un tema oscuro que pasa por ritmos doom y sólo arranca al final de sus algo más de siete minutos. Ahí la canción explota y gana con los solos, aunque luego vuelve a la lentitud. Tras ella llega Dear Mother que bien podría venir firmada por Steve Harris. Lleva impregnada esa esencia Maiden de los temas épicos y largos de la época Somewhere in Time o incluso lleve un rollo que te recuerde a Powerslave o a The Clansman. Vamos, que transpira Irons por todas partes. Dura más de once minutos y eso hace que la compares aún más. Junto con Lt Elliot se salen del thrash “normal” del resto del disco. The Death Lament viene detrás y nos rescata de rollos. Vuelve el thrash de verdad. Cierran con una maravilla titulada Back From The Grave, que comienza con aires medievales que pasan luego a Metallica total y en la que colaboran los Mercyful Fate Michael Denner y Hank Shermann.

En definitiva un muy buen disco y personalmente un gran descubrimiento, con mucho thrash fabricado de excelente manera y demostrando que pueden hacer mucho más si se lo proponen como hacen en un par de cortes. Recomendables. Habrá que tenerles siempre a la vista.




© Diario de un Metalhead 2016.

+ Discos de PUNISHMENT 18 RECORDS aquí.