miércoles, 25 de noviembre de 2015

MÁS QUE ROCK: Santiago 16.10.2015. BEN POOLE. Crónica y fotos.


La sala Capitol de Santiago de Compostela fue la escogida el pasado 16 de octubre para acoger la gira presentación de Live At The Royal Albert Hall de uno de los guitarristas que más ha escalado en popularidad de todo el mundo, el bluesrocker británico BEN POOLE.

Cumpliendo a la perfección el horario anunciado, a las 21:30 se abrían las puertas de la sala, la cual cuenta con una pequeña terraza que da a la calle y un "hall" donde se encuentra el acceso a los baños y un guardarropa así como tres grandes puertas dobles que al atravesarlas nos introducen en unos pasillos de corto recorrido hasta las siguientes puertas que dan acceso al interior de la sala. La Capitol cuenta con unos techos muy altos y dos barras, una a cada lado, no obstante en esta ocasión la sala tenía una distribución a la que, personalmente, no estoy acostumbrado. No hay que olvidar que se trataba de un concierto de blues y no de metal, y una tarima que se introducía hacia la pista y la mesa de sonido estaba más cerca la puerta. 


Los músicos hacían su aparición subiendo ordenadamente al escenario siendo recibidos con un inesperado "welcome" por parte de uno de los asistentes y respondido con un "gracias" por parte del propio Ben. Arrancando su actuación enseguida consiguieron poner a todo el público a bailar y a disfrutar de su música que se expresaba a través de los instrumentos de una forma muy técnica y eficaz llegando a intercalarse con la rasgada voz de Ben, interactuando la guitarra con el teclado en los solos hasta tal punto que parecían hablar por sí solos consiguiendo arrancar varias ovaciones al público.

Presentando a los músicos que lo acompañaban para la ocasión, los cuales ya habían demostrado bien claro que estaban a la altura para acompañar al gran guitarrista, se anunciaba la primera versión de la noche, nada más y nada menos que el clásico de "Slowhand" Have You Ever Loved a Woman en la cual, tras un cambio de guitarra, embaucó al respetable con una muestra de su buen hacer con su instrumento provocando una gran admiración para que poco a poco se fuese sumando el resto de la banda para acompañarlo en un gran solo muy enérgico y duradero con una fuerte subida de volumen que conseguía arrancar un gran aplauso. Después comenzó a cantarla dándole su toque personal con su característica voz, con juegos entre guitarra y teclado que conseguían que todos estuviesen bailando entre aplauso y aplauso y que animaban más y más a los músicos que avanzaban en el tema y finalizándolo con el propio Ben agitando la guitarra delante del amplificador provocando una serie de acertados acoples.


Continuando con el show, y tras otro cambio de guitarra, aumentaron el ritmo según caían los temas donde no dejaron de sucederse los duelos de guitarra y teclado haciendo las delicias del respetable que se sumaba a esos duelos con silbidos y aplausos llevándonos al momento de otra gran versión de Jimi Hendrix, Hey Joe, donde la gente no paró de bailar y disfrutar de los potentes solos y guardando silencio mientras poco a poco bajaban el volumen de los instrumentos hasta quedar la sala completamente en silencio. Después de una breve ovación, donde Ben se adelanto un poco más sobre el escenario y comenzó a tocar la guitarra sin volumen ante unos asistentes muy expectantes y cantando el estribillo a capella regresando a su posición en el escenario. Una vez allí toda la banda volvería a subir poco a poco el volumen para desembocar con un gran solo demostrando su técnica tocando la guitarra de una forma peculiar colocándola como si fuese un violín pero con el mástil apuntando hacia el suelo para volver a la posición habitual y enfrascarse en otro solo donde por momentos parecía que la guitarra hablaba por si sola, bien acompañada por los otros instrumentos que se compenetraban perfectamente.

Tras otro cambio de guitarra aprovechó para hablar con el público mientras afinaba y animándolos a ser partícipes del espectáculo que siguió avanzando acompasado en muchas ocasiones con palmas bien acertadas en las siguientes canciones agradecidas por el propio Ben que también aprovechó para agradecer a la organización y dedicarle el tema Time Might Never Come a su héroe de la guitarra Gary Moore. El público vitoreó y bailó el tema al tiempo que lo acompañaban con las palmas. Al término, la banda se despidió y bajó de forma ordenada de las tablas.


Tras unos instantes el propio Ben Poole regresó y cogiendo una guitarra acústica nos deleitó con varios temas como el As The Crow Files entre otros llegando a darle algún toque flamenco respondido con algunos "Olé" por parte del respetable para terminar llamando a Tom Swann (bajo) Ben Matthews (batería) y Joe Mac (teclista) para terminar.  Nuevo cambio de guitarra y otra vez vuelta a agradecer al público y presentar a los grandes músicos que lo acompañaban tocando el último tema con muchísima fuerza donde el guitarrista saltó al público para tocarla paseándose por toda la pista mientras sobre las tablas los músicos lo veían y compartían sonrisas cómplices y el batería tocaba de pie. Tras la vuelta de Ben al escenario se produjo un pequeño silencio roto por un potente solo de batería para reenganchar la parte final de la canción que terminó con una gran ovación que acompaño a los músicos mientras se despedían de todos los asistentes y bajaban del escenario. Mencionar que Ben no tardó mucho en salir del camerino para firmar discos y sacarse fotos con todo aquel que quisiera y el resto de la banda lo siguió poco después.

Una gran noche con un concierto de 10 que superó con creces todas mis expectativas. Agradecer a los chicos de Black Moon por la gran organización y brindarnos la oportunidad de ver a un guitarrista que me atrevo a decir llegará muy lejos.

Texto y fotos: Sepe.

© Diario de un Metalhead 2015.

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