lunes, 17 de agosto de 2015

BUTCHER BABIES: Take It Like A Man (2015- Century Media) USA.

By Larry Runner.

Son una banda a tener en cuenta, tanto si te entran por la vista como si no. Si eres de los que sigue discurriendo que BUTCHER BABIES son un par de pivones sin más, estás equivocado. Vale que las niñas tienen un aspecto físico como para volver loco a cualquiera al que le gusten las mujeres. Mujeres, creednos, que sean de silicona o de verdad, no nos importa una mierda. Sí, uno queda imbécil mirando sus fotos, pero los tíos no consumimos un producto por la imagen, tiene que haber algo más. No compramos un disco o vamos a ver un grupo “porque son guapísimos”.

Así que para que BUTCHER BABIES hayan editado un tercer disco, segundo largo, en dos años, es porque musicalmente merecen la pena. Si no fuese así, su sello, Century Media, no estaría gastándose los cuartos en promocionarlos. Para eso conviertes a las HH, Harvey y Heidi, en chicas de calendario.


Take It Like a Man es un buen álbum, al menos tan provechoso como Goliath. Tras la decepción de su disco de versiones Uncovered -editado a finales del pasado año para seguir manteniendo a la banda activa- bien pensé que el siguiente disco iba a ser flojo. Para nada. Ni es flojo ni aburrido, porque en los doce cortes hay enormes variaciones en las composiciones.

Los cinco primeros temas son rabiosos, muy duros, muy metalcore con combinación de voces y con la agresividad de un puñetazo en la cara tipo portada Vulgar Display of Power. Sí, desde la inicial Monster Ball a Gravemaker no hay respiro. Un azote tras otro a los que sólo la melodía, siempre presente, les da el aire que te permite respirar. De estas cinco destacaría The Butcher, temazo, sin duda.



Cuando piensas que el disco con tanta caña va a poder hacerse monótono, zas! Te la lían. Pobre de aquel que tenga prisa en escucharse el álbum y a los tres temas tenga su interpretación de Take It Like a Man. Llega Thrown Away, un corte cantado, no gritado, con voz limpia, tranquilito, que nada tiene que ver con lo escuchado hasta entonces, que bien podía ir en un disco ya no digo de Within’ Temptation, eso igual es pasarse, pero sí en uno de Evanescence. Sí, tiene ese punto de comercialidad. 

Luego va Never Go Back y le dan otra vuelta de tuerca al álbum. Demuestra bien todo lo que la banda puede dar de sí. Es comercial, sin duda alguna, pero con un punto de agresividad. Lleva el punto de severidad indispensable como para que pueda ser abordable a la gente que no está por la caña desproporcionada. Además su estribillo tiene hasta un punto bailón. Lleva un rollo que me recuerda al que imprime Marilyn Manson en muchos de sus temas y alguna que otra banda escandinava.


Marquee es muy Pantera. Como lo oyes. Te darás cuenta en cuanto comience, suena también distinta a todas las demás por ese rollo groove que se gasta. Detrás ya llega Blood Soaked Hero y aparece el blast beat y la consistencia, que se mantiene hasta el final del álbum.

El disco suena a gloria. La producción de Logan Mader (Machine Head, Soulfly), productor de infinidad de bandas como Gojira, WASP, Incite, Septicflesh, Devildriver, nuestros Hamlet, etc,  es realmente estupenda, los temas suenan agresivos pero nunca sucios y sin duda ha sabido exprimir la esencia de la banda. Lástima que no hayan incluidos solos, no hay, y eso, amigo mío es restar. A la venta el 21 de este mes.





© Diario de un Metalhead 2015.

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