miércoles, 8 de julio de 2015

HIGH ON FIRE: Luminiferous (2015- Century Media) USA.


By Diego Rodríguez Liébanas.

Como en anteriores ocasiones HIGH ON FIRE me pasan por encima a las primeras de cambio y se quedan tan tranquilos. La primera escucha es como una avalancha de puñetazos que me deja aturdido pero con las siguientes te pones en guardia y ya puedes asimilar mejor el ataque. Por supuesto que hay mil grupos más extremos que HIGH ON FIRE pero pocos más intensos. Nacen en 1998 durante un descanso que Matt Pike y Al Cisneros se tomaron de SLEEP, banda de culto dentro de la escena Stoner/Doom Metal. Acompañan a Pike el batería original Des Kensel y el bajista Jeff Matz que ya lleva casi 10 años en la formación. La banda californiana aprovecha 2015 para presentarnos este Luminiferous, su séptimo álbum de estudio que viene con lo mismo de siempre pero diferente y mejor. La misma agresividad, la misma acometida, la misma intensidad pero aliñada de diversos elementos que diversifican su propuesta y la enriquecen. 

Empezamos a toda leche con The Black Plot, PIM PAM PUM… impactando directamente en la cara. Comenzando con un tema así te dejan claro de que va a ir la historia constatando que han apostado por una producción de sonido similar a la de su anterior disco De Vermis Mysteriis de 2012 en la que también ejercía las labores Kurt Ballou con solvente resultado. La siguiente es Carcosa uno de los temas que más me gusta del disco. Disminuye la velocidad pero el tema cruje y no necesita ir a toda hostia para que sus riffs te hipnoticen hasta que… llega el primer solo… breve, lánguido y delicado… ¡Qué contraste tan rico! Se trata de un tema en el que la vena Sabbath queda al descubierto completamente y les importa tres cojones. 


Como una continuación natural del tema anterior seguimos con The Sunless Years con una labor exquisita de Jeff Matz pululando a su antojo con el bajo por debajo de la batera y la guitarra. Y lo que hasta ahora habían sido dosis con cuentagotas de solos de guitarra nos los proporciona este tema a raudales. En ellos Matt Pike se sigue mostrando brillante aunando sensibilidad y fuerza, eligiendo los momentos adecuados y la duración correcta. Una delicia. Además también nos sirve para dejar constancia de una de las “novedades” del disco que es la introducción de una mayor variedad en la melodía vocal en las interpretaciones de Pike. Por si nos habíamos olvidado de que HIGH ON FIRE también pueden ser una máquina de matar aquí viene Slave The Hide a recordarnos a toda velocidad la versión más macarra de la banda para seguir con The Falconist en la que la cosa se relaja y en la que vemos de nuevo las intenciones melódicas que quieren imprimir a la voz de algunos temas del disco recordándome a las maneras de Ozzy pero siempre con el Modo Pike On. The Dark Side Of The Compass cruje por los cuatro costados mezclando momentos rítmicos lentos pero agresivos con un estribillo más armonioso. El trabajo de Des Kenzel a lo largo de todo el disco es inconmensurable. Nunca se conforma con un tupa tupa más o menos agresivo según lo requiera la situación sino que siempre parece tener claro cómo ir lo más allá posible para dotar de la máxima intensidad a cada tema.

hay mil grupos más extremos
pero pocos más intensos

Otro de los momentos grandes y exquisitos nos llega con The Cave con ese aire Planet Caravan de los Sabbath tan rico. Riffs contundentes y melodías vocales que mezclan garra y suavidad le dan al tema un aire muy épico que lo aúpa entre lo mejor del disco. Luminiferous empieza bramando y crujiendo para luego morderte en el cuello fuertemente con unos momentos que recuerdan a los mismísimos SLAYER de la época más feroz cuando nos incendiaban el cerebro. HIGH ON FIRE siguen en este LP esa regla no escrita de dejar el tema más largo para el final y así sucede con The Lethal Chamber. Con un inicio muy a lo PENTAGRAM se van metiendo poco a poco en terrenos panterescos en lo que a la postre supone el tema más árido y crudo de todo el álbum.


Un gran disco debe tener como ingredientes tres o cuatro temazos, cuatro o cinco buenos temas, cierta variedad, buen sonido y una serie de momentos inspirados. Este Luminiferous cumple a la perfección con esos requisitos traspasando la línea de ese “gustará a sus seguidores” para atrevernos a decir que puede abrirles la puerta de una nueva tropa de incondicionales. HIGH ON FIRE es sinónimo de calidad y solvencia tanto en disco como en directo. Con una sólida trayectoria discográfica no paran de crecer y de demostrar que están llamados a ser de esas bandas imprescindibles en los puestos altos de los grandes festivales en un plazo de tiempo no muy largo. 





© Diario de un Metalhead 2015.

+ Discos de CENTURY MEDIA aquí