viernes, 28 de noviembre de 2014

¿SE MUERE LA ESCENA O LA ESTAMOS MATANDO?



By Larry Runner.

Llevo tiempo pensándolo. Primero fue el dejar de comprar discos y luego la asistencia a los conciertos. Sí, en los conciertos somos cada vez menos. En Asturias ha llegado a tal punto que ya nos conocemos todos.

Son muchos los factores que están llevando a esa pérdida de audiencia tan terrible. Sólo muy pocos siguen llenando, y los que lo consiguen, es porque su música llega más allá del público metalero. Nombres como METALLICA, AC/DC o BON JOVI no cuentan. No seré yo el que diga que no son heavy metal ni mucho menos, tengo todos y cada uno de los discos de esas bandas e incluso múltiples bootlegs y rarezas algunas de las cuales me costaron auténticas fortunas. Pero no son los metalheads los que llenan sus conciertos. Se llenan porque también va otra gente.

Sí, esas bandas han cruzado los límites, y a día de hoy lo siguen petando cada vez que visitan Iberia, pero salvando ellos, los demás, ni de lejos. Ni siquiera IRON MAIDEN lo logró en su última visita, y si alguien está pensando en grupos como VOLBEAT, MACHINE HEAD o ARCH ENEMY, yo le digo que hablo de llenar pabellones, no salas, por muy grandes que sean. Ni DEF LEPPARD lo petó y eso que hacía 20 años que no venían.

Pabellones, hay que llenar pabellones, como ocurría en el pasado. Hemos bajado tanto nuestro nivel de exigencia que a día de hoy vamos a un bolo y si hay más de un centenar de personas salimos flipados. Triste.

La historia se nos muere, se nos va de las manos. Si no hay negocio, los promotores, que son los que mueven la historia, se van a la quiebra, se cargan de deudas y abandonan. Eso es lo que poco a poco está pasando, lo cual nos lleva a caer en el amateurismo. La escena se está quedando en manos de gente voluntariosa, que intenta llevar proyectos adelante, pero que poco puede hacer porque al no haber dinero no se puede dedicar a ello como realmente quisiera.

Caemos en el amateurismo, en la falta de profesionalidad y en el que en un momento dado todo valga, y al final a veces tenemos que sufrir conciertos “de mierda”, y no lo digo por la calidad de las bandas, que gracias a Dios, cada día es mejor.

Hablo de bolos “de mierda” porque se los tiene que trabajar gente que en la inmensa mayoría de los casos los hace con muy buena voluntad, pero que también en muchos de los casos tuercen la mirada cuando se les habla de un rider, de un backline, o simplemente de unos monitores. Vamos, que no saben. Y sí, quizás el "de mierda" no sea muy acertado, pero sirve para llamar la atención.

Sí, el amateurismo lo llena todo, pero es que casi no hay otro remedio. Es eso o nada. Hay que hacerlo, pero coño, hay que hacerlo bien. Si no sabes, pregunta, asesórate, que hay gente que sí sabe y es como tú, altruista. Si gestionando todo bien, a veces las cosas salen torcidas, como para andar con chapuzas ...

Es importante hacer las cosas bien y que no todo valga. Si alguien va a un concierto garitero y se encuentra con que el sonido es una mierda, que los acoples le dejan sordo y que la banda que está actuando se queja de continuo por el micro porque toca sin oirse, es difícil que vuelva a ir a ningún concierto de ese tipo. De ahí que haya gente que sólo acuda a grandes conciertos y nunca a los bolos de pequeños clubs.

Además de eso tenemos otro grave problema. Y es que no sólo hay gente metida a promotor por un día con muy buena voluntad -nosotros lo hemos hecho en un par de ocasiones- sino que además hay algún listillo que se mete a la historia porque “como todo vale”, ve una oportunidad de pequeño negocio en ello, y si el sábado monta una movida y se pira con cincuenta pavos a costa de cuatro pobres músicos, simplemente, se la suda.

Sí, de eso también hay. Y eso sí que es un problema serio. Si hay poca pasta por culpa de la crisis y de la pereza de la gente que prefiere quedarse en el sofá, como para que encima venga un caradura a quedarse con ella en vez de ganarla los músicos.

Las bandas ponen su clase, su trabajo, viajan, se dejan la piel y el dinero y luego llegan a lugares en los que no hay nada de lo prometido y en ocasiones al final de la noche no ven un duro, porque el que les citó les suelta “habéis metido poca peña” o disculpas similares. Sí, cada semana hay grupos que sufren engaños de este tipo. Y peor aún, hay “promotores” de estos -fijaos que lo pongo entre comillas- que a veces cuando se acaba la fiesta han desaparecido. Que en la selva del metal hay bichos con todo tipo de pelaje. También se ha dado el que el "promotor" ni aparezca. Que eso ya es muy gordo.

Yo animo a todo el mundo a intentar ayudar a la escena, pero también pido desde aquí a todo aquel que se lo esté pensando que si no sabe, se asesore. Que el sonido importa y mucho. Que los músicos tienen que estar cómodos, sobre todo en el escenario. Sólo así estaremos ayudando a la escena. De lo contrario la estaremos matando.

Pero ojo, tener en cuenta el calendario. Antes de anunciar nada, mirad a ver si hay otros bolos ese día. No puede ser que en una región como Asturias, que no llega al millón de personas y en el que los metalheads escasean, haya hasta cuatro conciertos a la misma hora y en un radio de 30 kilómetros a la redonda. Así es imposible.

Y a los músicos... no traguéis con todo con tal de tocar. No os dejéis robar la dignidad. Si sonáis mal, que no sea por culpa de otro, que sea porque habéis tenido un mal día. Nos dais mucho a cambio de muy poco, no os dejéis pisar jamás.

Es tiempo de frío. Llenemos los garitos, llenemos las salas y... llenemos los pabellones.

© Diario de un Metalhead 2014.

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