domingo, 2 de noviembre de 2014

Historia y Metal: SABATON - Resist and Bite


By Leonidas Trismegisto.

El 10 de mayo de 1940 y a pesar de su posición neutral en la guerra, Bélgica es invadida por el ejército Alemán y se ve forzada a entrar en la guerra junto con sus posesiones coloniales.

Durante la década de 1930, Bélgica aún se estaba recuperando de la destrucción sufrida en la Primera Guerra mundial, lo que la disuadió de entrar en un nuevo conflicto armado y se decidió por tomar un papel neutral en la Segunda Guerra Mundial. A causa de esto y por razones políticas, su ejército pasó a ser mediocre debido a que se le consideraba demasiado agresivo para un estado neutral. Pasó a tener una unidad de tan sólo 16 tanques entre sus dos divisiones de caballería. Además su fuerza aérea fue tomada por sorpresa en mitad de una apresurada reorganización, a causa de la invasión de Polonia, contando en ese momento con 180 aviones de 234.

Así comienza la Batalla de Bélgica o como también se le conoce: La campaña de los 18 días.


La invasión alemana a Bélgica comenzó el 10 de Mayo de 1940 bajo el nombre en clave Fall Gelb como parte de la invasión de Francia, Países Bajos y Luxemburgo.

Algunas de las defensas y fortificaciones más modernas de Europa como la del canal Alberto, demostraron ser inútiles. El fuerte Eben Emael, con 1200 belgas fue tomado cuando los alemanes desplegaron 500 tropas aerotransportadas Fallschirmjägger contra ellos, lo que dio lugar a una apertura de fronteras que facilitaría una guerra estilo Bliztkrieg. La mayoría de sus cazas Hawker Hurricane fueron aplastados por la Luftwaffe en el aeródromo Schaffen el mismo día que dio comienzo la batalla.

El ejército belga hizo frente a la Bliztkrieg alemana con una posibilidades de éxito prácticamente nulas. Era tan intenso el empuje de las tropas alemanas que se enviaron mensajes por radio a todas las unidades para que se replegasen hasta el río Lys, cediendo terreno al enemigo.


Es en este punto donde entran los protagonistas de nuestra historia. Por un fallo en las comunicaciones, una unidad de 40 fusileros del batallón, Chasseurs Ardennais (Los cazadores de las Ardenas), no recibieron estas órdenes y se quedaron sólos enfrentándose al grueso del ejército alemán donde el mayor exponente de la Blitzkrieg era la 7ª Division Panzer de Rommel, también conocida como la División Fantasma por su gran movilidad y velocidad.

Sus órdenes , antes del mensaje por radio, eran mantener y defender el terreno a toda costa y así lo hicieron. Atacaron incansablemente a los alemanes e incluso derribaron 5 tanques de la División Panzer con un arma antitanques de 47mm. Se movían con velocidad y sigilo entre los espesos bosques belgas, haciendo creer a los alemanes que se enfrentaban a un ejército mayor de los 40 hombres hambrientos y sin suministros, abandonados por el alto mando, que les estaban haciendo frente y dando muchos problemas.  


Finalmente, por falta de fuerzas y munición, fueron apresados e interrogados. Los alemanes les preguntaron que donde estaba el resto y según cuenta la historia ellos reían diciendo: “Nosotros somos el resto”.

Los Chasseurs Ardennais hicieron honor a la insignia que lucen orgullosos en su boinas verdes: un jabalí y al pie la frase: Resiste et Mords. 

Y así fue, resistieron y mordieron.

La invasión de Bélgica terminó con la rendición del rey belga Leopoldo III, pero esa es otra historia.


© Diario de un Metalhead 2014.

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