lunes, 2 de junio de 2014

EA: A Etilla (2014 - Solitude Productions). ¿USA?

By Iñaki Albuerne.

Con el simple nombre de EA, sacado de una lengua muerta y Dios Babilónico, se esconde una de las bandas más enigmáticas dentro de los géneros y Sub-géneros del Doom Metal. Enigmática por no saber quiénes son sus miembros, sin son varios, si es uno solo, y su lugar exacto de procedencia, “oficialmente” se dice Estados Unidos, pero leyendo información estos años sobre ellos también se encuentra como posible residencia el país Ruso, unas dudas que algún día esperemos que se solucionen.

Funeral Doom muy Atmosférico y como es propio del género, oscuro, muy oscuro

EA nos vuelven a sorprender con A Etilla un disco de una sola pista (algo que no es raro en el/ellos) pero que dura casi cincuenta minutos. Todo ese tiempo lleno de un Funeral Doom muy Atmosférico y como es propio del género, oscuro, muy oscuro. El disco empieza con el sonido de un arroyo, seguido de unos lúgubres cantos gregorianos, los cuales acompañaran a gran parte del disco, según vaya transcurriendo este único tema, de como cité anteriormente, casi cincuenta minutos de duración.


Las guitarras, como no podían ser de otra manera, son pesadas, teniendo tiempo tanto para crear momentos de pesadez, como otros para recrear ambientes y melodías propias de un día gris, sin opción a ver la luz del sol. La voz es gutural, pero una guturalidad sombría, la cual te incita a meterte de lleno más en su penumbra musical, y la cual sale en ciertas partes del disco. Vamos que no está todo el tiempo presente, teniendo más en un primer plano la musicalidad de recrear las atmósferas de pura melancolía a las que nos tienen acostumbrados EA a través de sus cinco álbumes completos.

También existen momentos de calma, al menos guitarrísticamente hablando, donde dicho instrumento se apaga, cual alma desapareciendo, para dejar paso a coros de iglesia venidos del mas allá, para seguirles tétricos compases acústicos mezclados con un sinfonismo funerario, que dejan de nuevo paso a las gruesas y lentas guitarras de EA y sus compases propios de alguien bajo los efectos de Narcóticos. Música para veladas de insomnio y almas afligidas y atormentadas.