martes, 15 de abril de 2014

LACUNA COIL: Broken Crown Halo (2014 - Century Media). Italia



By Sonia M.

Tras el excelente Dark Adrenaline de 2012 los italianos tenían la difícil papeleta de volver a la acción con lo que sería su sucesor, Broken Crown Halo. No supera al comentado pero mantiene la esencia de LACUNA COIL y nos hará pasar muy buenos momentos. He de confesar que hace unos dos años conocía poco de Lacuna Coil, la famosa versión de Enjoy the Silence y algún que otro tema de Comalies y sobre todo de Karmacode. Sin embargo fue tras verlos en el Sonisphere de Madrid de 2011, derrotada en la tierra, en plena noche cuando salieron a tocar los últimos a las tantas que, a pesar de que me dolía el alma, me sorprendieron muchísimo. De hecho, fue tal mi sorpresa y mi gozo en aquel evento a pesar de estar sentada que se me puso la piel de gallina con aquel bajo, ese sonido y sobre todo la labor de la dupla a las voces por parte de Cristina y de Andrea. Decir que me encantaron es poco. Así que me puse al tema y me devoré el Karmakode (enamorada de él), el Comalies también y el Dark Adrenaline, que son los que más me transmiten de momento. 

Con lo que puedo comentar abiertamente y sin miedo a equivocarme que los italianos han realizado un buen trabajo con este nuevo disco pero que no es suficiente. Tiene muy buenos temas, pero el disco se compone de once y no todos tienen el mismo nivel. Se sigue manteniendo la esencia del Dark Adrenaline, así como toques del espléndido Karmacode. Ese bajo de Makki tan peculiar se mantiene en algún tema, con total protagonismo, que es lo que más me gusta de esta banda además de las voces. Esas atmósferas como tétricas a la vez que muy emotivas también me pierden y en eso es espectacular Scabbia. 


Con un ritmo estupendo comienza el redondo con Nothing Stands in Our Way, muy cortante, quizás nu metalero, pero con esa esencia de los italianos donde Scabbia y Ferro se desenvuelven a la perfección. La verdad que la banda sin éstas dos voces no sería lo mismo, incluso si sólo se quedara uno. Son como el ying y el yang o el bien y el mal. Tienen que coexistir los dos.

Zombies nos devuelve a la época del Karmacode de golpe con una melodía deliciosa. Esos detalles me apasionan y más tras haberlos disfrutando en directo. Sólo una vez, pero como veis muy importante. Me marcó bastante. Otro tema tremendo, de verdad. Su estribillo se te pegará irremediablemente.

Pero sin duda el corte que me pone los pelos de punta es Hostage to the Light. Cristina está soberbia. Ella se encarga de todo el peso del tema, llevándonos a terrenos muy emocionales y profundos con una excelente base instrumental. Tengo muchísimas ganas de verlo en directo. 


Victims baja las revoluciones aunque sigue manteniendo el nivel, acercándose más a los parámetros marcados por Dark Adrenaline. Die and rise podría haber estado perfectamente en Karmacode, pero lo encontramos aquí, y lo disfrutamos igual que podríamos haberlo hecho en él.
Sin embargo parece que han dejado toda la carne en el asador en la primera parte del disco y se ha ido desinflando conforme nos acercamos al corte once. Esa intensidad y frescura que encontramos tras comenzar el disco va decayendo y nos vamos quedando con ganas de más.

En la segunda parte del disco contamos con algún tema destacable, pero se pierde bastante entre los demás. Destaco sobre todo Infection, con ese toque alternativo y melancólico o la pausada y a la vez profunda I burn in you, donde Andrea complementa estupendamente a Cristina. Me pone los pelos de punta con el estribillo. Hecho de menos una balada como fue en el anterior End of time o previa a ésta por ejemplo Wide wake, aunque me conformo con la emotividad de la ya citada Hostage to the Light o I burn in you.

Buen disco de los italianos, pero no suficiente. Me quedo contenta por una parte y esperando más por otra. Me gusta su estilo y me intriga saber por donde van a ir los tiros en su siguiente lanzamiento. Solo espero que la presencia del bajo, dando esa base tan grave y la fantástica labor de Cristina y Andreas a la voz no se vea mermada con el tiempo.


© Diario de un Metalhead 2014.