lunes, 28 de abril de 2014

HANGIN' WITH THE BAD BOYS IN BENIDORM. 19.04.2014. WHITE COAST REBELS. Crónica y fotos


By Larry Runner.

Benidorm, Semana Santa, vacaciones, sol, calor, fiesta, sábado y heavy metal. No se puede pedir más. Escaparte cuatro días y poder disfrutar de la música que te gusta con una banda a la que adoras es tener mucha suerte.

Tras una agotadora gira por el Reino Unido, WHITE COAST REBELS cerraban su periplo viajero en casa, en Benidorm y en el centro de la ciudad, en el RockStar. No Sleep ‘Til Benidorm decía Jonny Hellraizer en su perfil de facebook rememorando aquel famosos tour de Mötorhead, y así fue. A la banda se la notó cansada sobre el escenario, aunque no por ello dejaron de ofrecer ni un ápice de la energía que desprenden con sus canciones.

Lejos parecen los días de verles con la sala medio vacía como el pasado septiembre. La RockStar presentaba un aspecto excelente, con muchísima gente. Sí, familiares y amigos de la banda se acercaron hasta el local, pero también los fans que empiezan a recolectar poco a poco, y es que por vez primera de las que les he visto, y van unas cuantas, nos encontramos entre el público a metalheads de camiseta negra y parche. 


Abrieron con Hangin With The Bad Boys, su himno y continuaron en el mismo orden que en el disco, con Lock Up Your Daughters y Buried & Dead en su versión más dura, por supuesto. Cuando ya dábamos por hecho que continuarían con Nightmare llegó la sorpresa y nos obsequiaron con un tema nuevo del que no llegué a adivinar el título (tampoco me acordé al terminar de preguntarlo) y que sonaba muy rock n' roll.

Desmelene con Psycho antes de llegar a esa canción tan Poison que es I Love You, Baby - Baby. Luego hicieron suyo el famoso hit What's Up de 4 Non Blondes. La sala estaba ya patas arriba y no bajaron el ritmo continuando con Jailhouse Rock, en una versión más cercana a la que en su día hicieran Mötley Crüe que no a la original de Elvis.

Once More, de la que se espera video clip, se vio deslucida por los acoples constantes que sufrimos durante su interpretación. Una pena. Para ese momento ya había transcurrido una hora de concierto y ya estaba temeroso de que no me tocaran The Way, la cual pedí insistentemente hasta que sonó. Es mi favorita y no tengo la suerte de poder verles todos los días. No podía irme sin escucharla en vivo. La cantamos puño en alto.


Cerraron con Burn in Hell, la cual dedicaron al rey de aquí, a la reina de allí y a la policía que ultimamente sólo es noticia para mal, pues tristemente parecen más esbirros del poder que una fuerza al servicio del ciudadano. White Coast Rebels son en tres de las cuartas partes ingleses, pero saben de sobra las mierdas que se cuecen en el país que les acoge. Que la gente sepa que no todos los británicos que vienen lo hacen para emborracharse. Algunos vienen para hacernos la vida mejor con su música.

Definitivamente la banda parece más centrada y ganando en continuidad. Jimbo Jett es el nuevo bajista, creo que es ya el tercero en el último año. El tiempo dirá si es el definitivo. Rob Wolf ejerce de maestro de la guitarra y se le ve más centrado que nunca. Es el escudero perfecto que necesita Jonny. Esperemos que al menos este dúo no se rompa y sigan juntos mucho tiempo. Será bueno para los dos... y para nosotros.

Al día siguiente anunciaban la cancelación de la gira de ENUFF Z' NUFF con los que iban a girar por la península. Pero ahora ya podemos decir lo que nos contaban en privado y es que van a realizar una extensa gira con los suecos BONAFIDE. Si os pilla cerca, no os los perdáis. Merecen muchísimo la pena.

Aprovecho la ocasión para saludar desde aquí a la gente con la que compartimos noche. A Paco Castillo de Delirion, nuestro hermano alicantino. A Javier de Zenobia y Raquel que aparecieron sin avisar y con los cuales compartimos cervezas y canciones y a Lucas de Estampida, al que por fin vimos en su ciudad. Hangín with the Bad Boys in Benidorm. Gran noche.

© Diario de un Metalhead 2014.

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