martes, 27 de septiembre de 2011

METALLICA Metallica. 20 aniversario.

Mientras estos días los blogs se inundan de artículos referentes al vigésimo aniversario del “Nevermind” de Nirvana y de los dos “Use Your Illusion” de Guns N’ Roses, yo prefiero dedicar un espacio relevante al también 20 aniversario del que sin duda fue el disco más destacado de 1991.Ni Guns N’ Roses, ni Nirvana, ni ostias. Le pese a quién le pese, el disco nº1 del año 1991 fue el llamado “Black Album” de Metallica.

Con él, la banda capitaneada por Lars Ulrich pasó de ser un grupo de thrash metal a ser una banda de Rock, así, en mayúscula y alcanzó niveles jamás imaginados hasta entonces por una auténtica banda de heavy metal. El disco se publicó en agosto de aquel año, y quizás habría sido más correcto haber escrito esta entrada entonces, pero en ese momento, con la extensa crónica de Wacken no hubo tiempo casi para nada más. Así que mi homenaje al más popular de los discos de Metallica ha quedado pospuesto hasta ahora.

En casa lo tenemos en Doble LP, CD y Cassette.

Metallica - Metallica. 1991

El primer paso para dar el salto fue significativo. Escoger a Bob Rock como productor. El canadiense ya por entonces tenía fama de mago, aunque más que mago se le podía considerar como al Rey Midas del Hard Rock de la época. Con él al mando, habían alcanzado el estrellato bandas como Kingdom Come con su primer y fantástico álbum, The Cult con “Sonic Temple” - aún hoy en día el mejor de sus trabajos -  Mötley Crüe, Bon Jovi con “New Jersey”... la lista era extensa. Metallica conocían bien el material del que disponían y creyeron acertadamente que Bob Rock era la persona correcta para darle forma.

“Metallica”, que así es como se llama en realidad el disco, salió a la venta por primera vez el 12 de Agosto de 1991, tres años después de su anterior trabajo “... and Justice for All”. Y fue el último disco de la banda que se pudo calificar con una nota de diez.

Maxisingle de la colección personal

La portada me impactó en cuanto la vi por primera vez. Fue en la cassette que mi madre me trajo como regalo de sus vacaciones en Tenerife aquel verano. Negra entera. En ella apenas se adivinaba el logo del grupo en la esquina superior izquierda y una pequeña serpiente enrollada en la inferior derecha.

El single de adelanto fue “Enter Sandman”. Poseía un pegadizo estribillo y era de una simplicidad que asustaba. De repente se les podía ver en la televisión gracias al video-clip y escalaban puestos en las listas de éxitos generalistas y también en las de ventas. En los charts de heavy metal arrasaban, por supuesto. Solo Guns N’ Roses, con sus dos discos dobles, aguantaban el tirón de los de San Francisco.


Elektra, sabiendo que el producto que tenía en sus manos emanaba grandes dosis de musicalidad y comercialidad, lanzó una campaña publicitaria nunca vista hasta entonces para un disco de metal. Ahora ya no contestaban a preguntas de los plumillas melenudos de siempre. Concedían entrevistas a medios generalistas y a revistas de rock que siempre les habían ignorado hasta entonces por ser demasiado heavies.  En España hasta el diario El País les llegaba a dedicar artículos. Aparecieron incluso en la  afamada Rolling Stone. Los elogios habían alcanzado la categoría de universales.

CD's-singles

Al ser interrogados por gente que desconocía por completo la trayectoria de la banda, llegaron a darse circunstancias tan bochornosas como que les preguntaran por la salida de su “segundo álbum”, demostrando su total desconocimiento de la carrera musical de la banda. Recordemos que “Metallica”, era el quinto de sus discos.

¿Por qué se les tachó de comerciales? El movimiento de toda esta gente, que súbitamente comenzó a revolotear a su alrededor, es una señal clara de que el disco lo era. Los temas eran más cortos que en el anterior trabajo, más melodiosos y menos técnicos. Por primera vez habían incluido baladas. Las letras demostraban sensibilidad, emotividad y menos furia que en anteriores trabajos. Y desde luego, a ellos se les subió a la cabeza; como señal inequívoca diremos que en menos de un año llegó el divorcio para Lars, Kirk y Jason.


Asimismo se incluían en la grabación otros instrumentos que dotaban a las canciones en tesituras hasta ahora nunca visitadas por la banda, como el violoncelo o el uso de hasta una cuarentena de aparatos de cuerda en “Nothing Else Matters”. Instrumentos que hoy en día aparecen con frecuencia en los discos de metal, pero que en aquel momento, de heavies no tenían absolutamente nada.

En 1991 un violoncelo era lo menos heavy que te podías echar a la cara. Aunque como apunte añadiremos que aquello marcó tanto a unos chavales de Finlandia, que por entonces iban al conservatorio, a practicar precisamente con su violoncelo y que años más tarde publicarían un disco de tributo a Metallica utilizando únicamente ese instrumento. Hablo de Apocalyptica, por supuesto.

Otro de los maxisingles

No se sabía si Metallica daban un salto enorme o al vacío. El caso es que pasaron a ser conocidos por todo el mundo. El tour duró tres años y dio varias vueltas al mundo. Del autobús pasaron al avión privado. España creo recordar que fue por entonces visitada hasta tres veces en tres giras distintas. Yo tuve la suerte de verlos en la del “snakepit”, aquel escenario en el que setenta y cinco afortunados eran situados en un foso situado en el centro del mismo. Fue en San Sebastián y aún conservo una camiseta de la época.

Mi camiseta sin mangas

Algunos de sus fans de toda la vida les acusaron de haberse vendido a la comercialidad, lo cual quizás sea cierto, y les abandonaron. Son muchos los metalheads para los que los únicos discos válidos de la banda, son los cuatro anteriores al álbum negro, aunque algunos se han reconciliado con ellos hace bien poco gracias al último y sensacional “Death Magnetic”, el ahora llamado “álbum blanco”.


En mi caso personal, les seguí escuchando. Incluso años más tarde con los flojísimos y odiados “Load” y “Reload”, aunque no sonasen a lo de siempre. Aún poseo aquella cassette que mi madre me regaló de  su viaje a Tenerife, pero tengo también tenemos el álbum negro en doble vinilo y por supuesto en cd. Mi chica aportó a la colección algunos maxis espectaculares y ya por entonces conseguimos algunos bootlegs.

Cierto es que este disco marca una frontera clara entre los Metallica thrashers que tanto nos encantaban y los actuales, capaces de hacer cualquier cosa por ridícula o comercial que pueda parecer, a veces incluso buscando la comercialidad descaradamente. Desde entonces su carrera ha sido más exitosa que nunca aunque musicalmente llena de trabajos de medio pelo, que han tenido éxito por salir bajo el nombre que han salido. A saber que habría pasado con ellos de verse publicados con otro nombre que no fuera el de Metallica.

Algunos bootlegs

A partir de ese momento han hecho lo que les ha venido en gana sin importarles el público, pues saben que sus nuevos fans carecen realmente del sentido crítico que tenían los de los años ochenta y que tragan con lo que sea. Las ventas son escandalosas hagan lo que hagan. Ya sea un tedioso disco doble con orquesta sinfónica, uno de versiones, un trabajo en el que la batería suena a lata, una banda sonora asquerosamente  comercial, un single con unos raperos o una colaboración absurda con un artista que nada tiene que ver con ellos como es el caso de Lou Reed. Se venderá igual y la prensa les besará los pies. Por supuesto que algunos artistas pop seguirán haciendo versiones de sus temas y convirtiéndolos en mierda mientras sus cuentas bancarias crecen y crecen.

No importa. Sea como fuere, en mi opinión “Metallica” fue el mejor disco de 1991 y junto con los dos exitosos “Use Your Illusion” de los también por mi adorados Guns N’ Roses, hicieron que el grunge no nos llevara del todo por delante. Gracias a ellos no nos desviamos del buen camino. En la zona de Mieres con eso y con el Aquabar - que regentaba Martín y que era el único templo donde escuchar heavy metal en aquella época - y en la que los oviedistas presumíamos de tener un equipo que se paseaba por Europa, resistimos.

© Larry Runner 2011

domingo, 25 de septiembre de 2011

The Menace is here!


Por fin. La espera ha terminado. Ya tengo en mi poder mi disco más deseado de los últimos años. The Menace, el primer trabajo de larga duración de CRISIX ya está en la calle bajo el mecenazgo de Kaiowas Records. La grabación tuvo lugar en los Ax Studios de Barcelona y para darle el toque final a la masterización Javi y Busi se desplazaron hasta los Stage One Studios de Andy Classen en Alemania. Los que los han visto en vivo saben que lo que se avecina va a estar bien. Los que aún no han tenido la oportunidad y siguen este humilde blog, estarán hasta las narices de leer cosas suyas, pero ahora verán que no exageraba cuando decía que eran unas máquinas.


Han sido muchos meses de larga espera, pendientes de ver si caía alguna migaja más, y dándole innumerables escuchas a "Ultra Thrash", el single que nos habían dejado en su página de myspace. Ojo con las colaboraciones, que son de auténtico lujo.


Hemos visto varias veces como se lo pasaban en grande en el estudio, disfrutando de cada momento de la grabación a través de su canal de youtube. Nos dejaron cinco episodios que ahora yo transfiero aquí por si algún despistado no los ha visto aún.






Así que por fin llegó el momento de disfrutar de uno de los mejores discos de este año. Viendo como sonaba el single, supongo que la espera habrá merecido la pena. Si aún no lo has encargado, puedes acerlo en este link y pagarlo via Paypal. Si no tienes cuenta en paypal, ahora puedes pagar igual con tu tarjeta de crédito a través de la página. Es la forma de pago más segura vía internet.


Crisix estarán en gira, de momento por toda la Península Ibérica. La primera parte de este tour será por pequeños clubs y en compañía de los también catalanes y compañeros de sello The Eyes. En Gijón actuarán el 12 de Noviembre y además estarán con ellos los turoneses Teksuo. Estas son las fechas confirmadas hasta ahora:

21 Octubre- Sala Arco, Alcázar de San Juan- Ciudad Real
22 Octubre- Sala Baoba, Albacete. (Esta ya la conocen)
28 Octubre- El Cau, Andorra
04 Noviembre- Sala Japan, Villareal- Castellón
05 Noviembre- Rock City ,Valencia
11 Noviembre- Sala Biribay, Logroño
12 Noviembre- Sala Budha, Xixón + TEKSUO
17 Noviembre- Apolo 2, Barcelona
18 Noviembre- Sala Fanatic, Sevilla
19 Noviembre- Sala Malevaje, Almería
17 Diciembre- Sala Zero, Tarragona


Además el 27 de Noviembre estarán en Madrid, en el Gruta 77 compartiendo escenario con los americanos WARBRINGER.

Próximamente la reseña del disco.

© Larry Runner 2011

viernes, 23 de septiembre de 2011

Diario de un metalhead. Capítulo XVIII: Los 5 conciertos más caros de mi vida

He aquí la lista de los conciertos que más me limpiaron la cartera. En la lista hay incluidos bolos de un solo día, nunca festivales. En ocasiones veréis que hay viajes lejanos por medio, pero en el fondo son viajes cuyo origen estuvo única y exclusivamente en acudir al concierto, aunque una vez desplazados ya aprovechásemos la coyuntura para hacer turismo.


IN EXTREMO + THE 69 EYES. Berlín 1.500.-€
Sin duda fue la vez que más pasta gastamos por culpa de un concierto. Fue un viaje de fin de semana, pero la única y exclusiva razón que nos hizo a ir a Berlín aquella primera vez fue el concierto al que nos invitaron por haber estado en el crew de la banda en su primer tour por España.

Entramos gratis, pues teníamos pases de AAA (Access All Areas). Pero todo lo demás corría de nuestra cuenta. Entre los vuelos, que sacamos a última hora por que nos avisaron tarde, el hotel, que ya puestos pillamos uno cojonudo en el centro, comer, birras a patadas, etc, la broma salió un poco cara. ¡Pero vaya si mereció la pena!  Solo por acabar abrazado al bajista de The 69 Eyes por el backstage ya fue una experiencia impagable. Menudas risas.


En la cantidad van incluidos los souvenirs y todos lo gastos que se nos antojaron, porque para una vez que íbamos a Berlín... En el importe hay que tener en cuenta que no fuí solo, mi chica me acompañó, por supuesto. La ciudad nos enamoró y meses más tarde volvimos ya con más tiempo para visitarla a fondo. En la segunda ocasión aprovechamos para ver a Turisas con Norther.


WOLFSBANE. London 2011. 800.-€
Ver a Wolfsbane era un sueño para mí. Así que en cuanto me enteré de que ser reunían intenté por todos los medios que el sueño pasara a ser una realidad. Habían sido muchos años queriendo ver a la banda original de Blaze Bayley y la oportunidad de verlo en un show exclusivo para solo 275 personas no se me podía escapar. Lo más difícil, conseguir las entradas fue al final muy sencillo estando pendiente del teclado en cuanto salieron a la venta.


Una vez que ya teníamos las entradas en nuestro poder ya compramos los vuelos de Easyjet y reservamos un hotel cerca de la mítica sala The Borderline, lugar donde se celebraba el concierto. En el importe incluyo todos los gastos: vuelos, hotel en pleno Soho de tres estrellas, entradas, y todos los caprichos que dos personas adultas y rockeras pueden tener en una ciudad como Londres durante 3 días, souvenirs incluidos, que fueron un buen montón. A pesar de lo escandalosa que pudiera parecer la cantidad, no tengo la sensación hoy en día de que fuese caro. Volveremos a Londres.


AEROSMITH. Barcelona 2010. 700.-€
Era una asignatura más que pendiente, y con la edad que tienen las huestes de Steven Tyler ya encima no queríamos perdérnoslos bajo ningún concepto. Así que a través de internet conseguimos las entradas por Viagogo. Nos salieron algo más caras porque en las webs oficiales fue imposible adquirirlas. Acabaron llegando solo dos días antes de partir para la Ciudad Condal. ¡No veáis que agonía con eso! Vuelos, tickets, merchan, hotel cerquita del Palau St. Jordi, cena con mi hermano, etc. La broma fue carilla, pero mereció la pena. Los vimos muy cerca pues estuvimos en la mismísima pista. Aerosmith forever.




IN FLAMES + GOJIRA. Barcelona 2008. 600.-€
Fue durante el puente del Pilar. Viajamos en avión, y si tenemos en cuenta eso y las entradas ya subía un buen pico. Teníamos alojamiento gratis pues estuvimos en el piso de mi hermano. Puede parecer mucho dinero, pero una vez más, hay que contar con que el gasto fue entre dos personas. Además el día anterior estuvimos en Mephisto para ver a GLYDER, ya que estábamos en Barcelona había que aprovechar al máximo. Aún así, 600 euros teniendo alojamiento gratuito, son una cantidad importante.




IRON MAIDEN + TRIVIUM + LAUREN. Barcelona 2006. 250.-€
Vuelo + entrada + juerga + merchan + tren + metros + taxis. Un montón de dinero gastado más aún teniendo en cuenta que en la cantidad no va incluido ningún tipo de gasto de hotel, ya que partí en el avión la mañana del día del concierto y volví a la mañana siguiente con un dobletazo de morir.
Los katxis en el concierto a 10 .-€, y como eran tan sumamente caros pensamos en beber despacio para no arruinarnos. Pronto se nos olvidaron nuestros propositos de austeridad. Durante la actuación de Lauren Harris, que fue la primera en pisar el escenario, ya bebimos tres litros (entre el Txema y yo). Mil de los antiguos duros en media hora solo y solo en cerveza. Con tal derroche, no es extraño el importe de la cantidad final. Una barbaridad.


De todas formas pocas veces me he reído tanto como aquella mañana en el Aeropuerto del Prat tomando copas rodeado de corbatos que desayunaban. Y es que acudimos al Aeropuerto pronto, en cuanto nos echaron del Valhalla, del que solo los camareros salieron tras nosotros.
Para el concierto de Valencia del año pasado el gasto subió algo más. Nos salió por 350 euros, pero esos gastos una vez más son de dos personas. Con lo cual, en proporción, la aventura de 2006 fue mucho más cara.

© Larry Runner 2011

jueves, 22 de septiembre de 2011

MAX CAVALERA: LA VOZ DE LOS SIN VOZ (2010- Quarentena Ediciones) by Antonio Valseca.


By Larry Runner.

No. No voy a meterme ahora a crítico literario ni muchísimo menos. Pero llevaba largo tiempo queriendo exponer mi opinión acerca de este libro, y de lo que a mí personalmente me ha aportado. Más aún habiendo dedicado espacio en este blog al patético ejemplar sobre la vida de Amy Winehouse del señor Nick Johnstone.
Este es un libro mucho más cercano, escrito por un chaval de Valladolid. Quizás no desprenda tanto glamour, pero si mucha más naturalidad. Así que aquí queda mi "crítica".

Excelente biografía de Antonio Valseca, colaborador de mil y una publicaciones especializadas de heavy metal y subgéneros. Se nota que el pucelano es un auténtico fan del protagonista del libro y de que ha sido mucho el trabajo de documentación desarrollado previamente al paso de esta narración en la que se cuenta con pelos y señales la trayectoria musical y humana del héroe brasileño.


En el texto encontrarás todo lo que pudieras conocer de la vida de Max Cavalera y muchísimas cosas más de las que seguro aún siendo fan, nunca has llegado a conocer. La narración parte desde la infancia del fundador de Sepultura y llega hasta nuestros días más recientes, terminando con la publicación del A-lex de Sepultura y el The Omen de Soulfly (la fecha de publicación de mi edición data de Julio de 2010).

Te enterarás de como se gestó la formación de la banda que revolucionó el metal desde un país sin tradición alguna en el estilo como Brasil. De todos los momentos difíciles que pasaron previos a triunfar. De la llegada a la élite y por supuesto de la triste separación que desembocó en el nacimiento de Soulfly.


Con su lectura conocerás todo acerca de los proyectos paralelos del mayor de los Cavalera, con especial atención a su banda actual Soulfly. También encontrarás todos los detalles acerca de Nailbomb, Cavalera Conspiracy y todos lo que se ha cruzado en la vida del protagonista a lo largo de los años.

El libro me ha parecido estupendo. Lo compré en la Fnac a la vuelta del Wacken 2010, en el que tuve la oportunidad de ver el fantástico concierto de Soulfly y rapidamente me enganchó. En pocos días completé la lectura de sus casi trescientas páginas que hacen que te conviertas en un experto sobre Max Cavalera. Si algo hay que reprochar al autor es que al ser tan fan del homenajeado, porque más que una biografía este libro es un homenaje, se pierde un poco el sentido crítico sobre el de Belo Horizonte y pasa a ser éste un ser casi perfecto.


Al final de la obrase incluye una extensa e interesantísima información sobre las diferentes bandas y discos en los que ha participado el personaje. Si alguien es fan de Cavalera o de alguna de estas bandas, esta base de datos le puede hacer de guía para tratar de conseguir el material que le pudiera faltar.

Si además haces como yo, y a medida que avanzas en la lectura vas escuchando los diferentes trabajos discográficos en los que interviene Max Cavalera, aún disfrutarás mucho más, pues en el libro encontrarás detalles que puede que en su día al oir esos discos te pasaran desapercibidos.


En definitiva un muy buen libro. Entretenido y brillante. Las carencias que pudiera tener el autor como escritor se compensan de sobra con el profundo conocimiento sobre la vida del protagonista. Me gustaría destacar algo que para mi es muy importante y que casi siempre se pasa por alto aunque jamás debería ocurrir: se percibe que está hecho con el corazón y no por el vil metal.


Antonio Valseca, autor de la obra.

Quizás un poco caro, algo más de veinte euros. No creo que sea culpa de Valseca sino más bien de su editorial, Quarentena Ediciones. Una foto tomada en su día por el prestigioso Kevin Estrada sirve de portada. Como anécdota señalar una errata que aparece en ella. Soulfly aparece escrito incorrectamente.

Altamente recomendable.

Fotos de Soulfly en directo (Wacken 2010) by Sergio Blanco.


© Larry Runner 2011.


miércoles, 21 de septiembre de 2011

Amy Amy Amy. La Historia de Amy Winehouse.

Título: Amy Amy Amy. La Historia de Amy Winehouse.
Editorial: Discos Crudos.
Autor: Nick Johnstone.
Fecha de Edición: 2008.

La curiosidad me llevó a leer éste libro. “Amy Amy Amy” es el título dado a la obra de Nick Johnstone que recoge, según reza en su cubierta “La historia de Amy Winehouse”.

Desconozco por completo los conocimientos musicales del periodista autor del libro. Pero desde luego, con este libro no demuestra que sean muy profundos al menos en lo que a la protagonista de la obra se refiere.

Escritor también de otra docena de libros entre los que destacan las biografías de Johnny Deep o Patti Smith, se ha labrado el prestigio como columnista en mil y una publicaciones.

No soy muy aficionado al blues, ni al soul, ni al jazz, y quizás no sea yo la persona más cualificada para juzgar el texto. Pero tras haber terminado de leer las escasas 160 páginas que conforman la historia de la tristemente desaparecida cantante, tengo la sensación de ser un pardillo.
Este libro lo podría haber escrito yo mismo o cualquier otro con el tiempo suficiente para ponerse a navegar en internet y recopilar noticias sobre la artista. La información que aquí se expone, está simplemente extraída de declaraciones hechas por personas cercanas a Amy ordenadas cronológicamente.

Con un poco de allí y un poco de allá, va contando desde su infancia hasta el momento álgido de su carrera. No llega a hablar de la muerte porque el libro es un poco anterior al fallecimiento. Como la cantante feneció joven, tampoco había mucho que escribir, así que cuando narra la edición de cualquier disco llena páginas y páginas comentando cada canción detalladamente, algo que no había visto nunca en ninguna biografía de ningún otro artista, y eso que en los últimos tiempos he leído muchas y muy interesantes: Mötley Crüe, Mötorhead, Marilyn Manson, Slash, Max Cavalera, Ron Wood, etc.

Portada de la edición original en inglés

Es lógico que cite la edición de los trabajos discográficos de la joven, pero no lo es la exposición y crítica completa de sus dos lp’s y su decena de singles. Cualquier aficionado de la cantante sabe de sobra que es lo que se incluye en los discos y como suenan sus canciones. Esa información en su día podía ser interesante de leer cuando la gente estaba esperando a poder tener el disco en su mano, pero no a toro pasado.

Por otra parte, la artista no queda en muy buen lugar. Tenía una gran voz, eso es innegable. Pero el libro deja entrever que como compositora no era para tanto, y que sus canciones han llegado a ser éxitos gracias a los productores discográficos y músicos de primera categoría que siempre la rodearon desde que su amigo Tyler James hiciera llegar una demo en la que él mismo colaboraba, al tiburón discográfico Nick Symansky. Amy escribía las letras, pero de las melodías iniciales que ella pensaba para las canciones al resultado final de las mismas mediaba un abismo. El libro refleja que su carrera siempre fue teledirigida por los magnates de Island y Universal.
The Sun al día siguiente de la muerte de Amy

En definitiva, el libro me ha parecido bastante mediocre y para nada recomendable. Supongo que ahora con el fallecimiento de la chica, las librerías se llenarán de obras similares y que otros muchos llenarán sus bolsillos de forma fácil como ha hecho el autor de éste.

A tal punto llega la mediocridad del autor con este trabajo, que incluso el traductor del libro que aquí edita Discos Crudos, Jaime Gonzalo, a quién si respeto y admiro por su trayectoria, se ve en la necesidad de incluir algunas notas a pie de página corrigiendo errores de bulto. Algunos tan escandalosos como confundir músicos por tener apellidos iguales.

Decepcionante. En el catálogo de la editorial aparecen otras obras mucho más interesantes.



© Larry Runner 2011



Vínculos relacionados:
√ You know I'm not good by Alter Ego

lunes, 19 de septiembre de 2011

Road Report: Munich 2011. Parte 2 de 2. Crónica Concierto: IN EXTREMO. Landshut (DE), Do. 04.09.2011



IN EXTREMO + Fiddler's Green + Kellner
Landshut, Germany. Do. 04.09.2011


Landshut acogió el último concierto de la gira que In Extremo ha llevado a cabo por ocho recintos medievales a lo largo de todo el verano bajo el nombre de “Burgentour” (Tour de Castillos). En esta ocasión, el lugar elegido para el concierto fue el Castillo de Trausnitz, fortaleza medieval fundada por Ludwig I en 1204. Un patio trasero, utilizado en su día a modo de caballerizas, con capacidad para 2000 personas, hizo las veces de auditorio. Un paraje alucinante, con suelo de césped y en cuyos alrededores se colocaron los bares, puestos de comida, kiosko de merchandising y servicios. El despliegue que rodeaba al concierto superaba al montaje de algunos de los festivales españoles.


Abría la tarde Kellner, grupo de la cercana localidad de Regensburg, con un show semi-acústico en el que Mathias Kellner,  su líder y el hombre que da nombre a la banda, acaparó el protagonismo. Su música, mezcla de pop con folk no llegó a conectar del todo con el público que poco a poco iba llenando el recinto.


Fiddler’s Green fue la siguiente banda en subirse a las tablas. Su “Iris Speed Folk” tras veinte años de trayectoria, vive su momento más brillante. Prueba de ello era la respuesta, del ya numeroso público, a sus canciones.

Lograron envolver la tarde en un ambiente festivo en el que la audiencia se dejó llevar por los ritmos irlandeses que desde el escenario desprendían los instrumentos de los de Erlangen, ciudad también bávara de donde la banda es originaria.


Ralf 'Albi' Albers movilizaba a los presentes a su antojo, llegando a crear un “Wall of Folk”, un equivalente “light” al habitual “Wall of Death” de los conciertos de metal extremo, y nombre con el que han bautizado a su nuevo disco que saldría a la venta días después de esta actuación.

Con la huida del sol, saltaron a escena las estrellas de la noche, los héroes de Berlín Este: In Extremo.


Son en Alemania una banda realmente grande. Su estilo ha pasado a ser referente de toda una escena, creada a lo largo y ancho del país y que hoy cuenta con un gran número de seguidores gracias a la gran cantidad de bandas que han ido surgiendo en la última década. Nombres como Ignis Fatuu, Letzte Instanz, Saltatio Mortis, Subway to Sally o Schandmaul, ya suenan familiares y no solo en su país, sino que a base de trabajo y dedicación están logrando traspasar sus fronteras, triunfando incluso en naciones que poco o nada tienen en común con Alemania. La mezcla de metal contundente con los sonidos tradicionales de Centroeuropa, está causando furor en un público creciente y que no parece que vaya a ser una moda pasajera, sino todo un estilo seriamente asentado con mayor o menor fortuna según la zona.

Un enorme telón con la portada del último trabajo, servía de fondo decorativo en el que un iluminado logo de la cruz estaba presente en ambos laterales, algo que destacó especialmente durante algunos momentos de la noche en los que la oscuridad invadió el escenario.

“Sterneneisen”, tema que da título a su último disco, publicado el pasado febrero, sirvió de punto de arranque a dos brillantes horas de espectáculo musical y visual. “Frei Zu Sein”, tema que en su día fue primer single de su brillante disco “Sängerkrieg”, fue la siguiente. Hasta cuatro canciones de éste álbum sonaron durante la noche, algo nada extraño teniendo en cuenta que el disco alcanzó el nº 1 uno absoluto en Alemania.


A lo largo de la actuación se fueron intercalando los temas de los discos más recientes con los clásicos de la banda. El repertorio ha ido variando a lo largo de la gira, intentando mejorar en todo momento la reacción del público y que el show no sufra altibajos y el nivel de intensidad se mantenga estable. El derroche de pirotecnia y el brillante trabajo en las luces, hacen difícil la descripción del espectáculo vivido. Ello, unido a un sonido que rozó la perfección, hizo que el nivel de satisfacción de los asistentes fuese muy elevado. Ni siquiera la intensa lluvia que hizo su aparición a mitad de la actuación pudo apaciguar los ánimos.


Temas como “Liam” o “Herr Mannelig”, son ya canciones que forman parte de la vida de los fans de la formación. Son himnos que no pueden faltar en ningún concierto y a los que la banda no dota de ningún tipo de pirotecnia, quizás porque sean ya temas tan sumamente importantes que dedicar cualquier otro detalle que no sea musical quizás pudiera romper el momento de unión banda-público que se origina con ellos. De todas formas con otro de los clásicos, “Vollmond”, nos vimos envueltos en una enorme lluvia de confetti durante los acordes finales cuando Dr. Pymonte ocupaba el centro del escenario.


La contundencia de la batería del descalzo y nuevo miembro Specki T.D., dota de mayor fuerza a los temas. Su integración en la banda ha sido meteórica, y el equipo que forma con el guitarrista Sebastian y con el bajista Kay Lutter hacen que la banda suene en vivo aún más heavy y más dura que en los discos. Parece que el “ex-Letzte Instanz” llevara toda la vida en el grupo.

El espectáculo pirotécnico no dejó de sorprendernos. Las explosiones llegaban incluso de los alrededores de la batería, y las llamaradas se extendían por todo el escenario.

Uno de los momentos más especiales fue “Unsichtbar”, en la que Dr. Pymonte hizo una introducción utilizando un largo instrumento de viento que emitía un sonido similar al de los cuernos vikingos. Las detonaciones que vinieron a continuación, dieron aún si cabe mayor brillantez a la canción. La primera parte del show terminó con la dura “Stalker” y con el tema con título en castellano “Viva la vida”. Das letzte Einhorn, consciente de que entre el público había representación española tuvo un precioso detalle y se despidió gritando “muchas gracias” en perfecto castellano.


Regresaron y pidieron que una pareja saliera al escenario a besarse. Una chica y su chico saltaron sin pensárselo dos veces para comerse la boca delante de toda la audiencia. La atrevida pareja recibió una enorme ovación por parte de los presentes. La ceremonia sirvió, como no,  de introducción a la festiva “Küss Mich”, (Bésame).

Fue con “Rasend Herz”, cuando nos dimos cuenta del extraño artefacto que Dr. Pymonte tenía a su derecha. De aquel rarísimo instrumento de cuerda metálico con la forma de la estrella que sirve de imagen a los carteles del tour extrajo el sonido inicial de la canción. El bis terminó con otra de las indispensables “Omnia Sol Temperat”.

Volvieron a abandonar el escenario entre una enorme ovación y a pesar de la lluvia nadie se movió de su sitio para reclamar su vuelta. Cedieron a los deseos de su entregado público e interpretaron “Spielmannsfluch”, con baile de gaiteros incluido. Un más que brillante cierre a las dos horas de show. Una foto de familia con el público a sus espaldas sirvió de despedida.


Repertorio:

Sterneneisen
Frei zu sein
Erdbeermund
Liam
Zigeunerskat
Vollmond
Herr Mannelig
In Diesem Licht
Sängerkrieg
Flaschenpost
Zauberspruch
Poc Vecem
Hiemali Tempore
Siehst du das Licht
Unsichtbar
Stalker
Viva La Vida

Encore:
Küss mich
Mein rasend Herz
Omnia Sol Temperat

Encore 2:
Spielmannsfluch


LUNES DE RESACA

Tras un domingo de ensueño. La vuelta a Munich, ya de bajón, fue dura. Aprovechamos para visitar la zona del Estadio Olimpico y por la tarde realizamos algunas compras más. A la noche tomamos nuestras últimas cervezas en el Flex, donde a base de brindar con la riquísima cerveza Agustiner, acabamos gustosamente cediendo a la petición de un chaval que nos pidió cantar el cantar el “cumpleaños feliz” a una amiga suya.


Al día siguiente retorno a casa para algunos expedicionarios, aunque nosotros nos fuimos a pasar un par de noches a Bermeo, que estaba en fiestas. Angelus Apatrida nos esperaban.

Texto, fotos y video: Larry Runner

Puedes leer la primera parte pulsando aquí.

© Larry Runner 2011

domingo, 18 de septiembre de 2011

Black Sabbath y sus influencias sobre los fantasmas.

Da la risa. Me carcajeo al leer como a algunos “artistas” de esto que se llama metal, aunque aún más en musicos de rock, se les llena la boca en las entrevistas nombrando a Black Sabbath como su principal influencia.

Lo hacen, porque queda bien, claro, porque luego, en la inmensa mayoría de los casos, su música se parece a la de los de Iommi tanto como un huevo a una castaña.

Pero hoy en día, decir que una de tus influencias es Sabbath o Led Zeppelin, viste. Queda bien. Así que cualquier pipiolo los nombra entre sus discos favoritos y comenta que el primer disco de Black Sabbath cambió su vida. Lo dicen aunque no tengan ni puta idea de la historia de los de Birmingham, ni a que suenan. Aunque no tengan un puto disco en su casa, y todo lo que conozcan de los ingleses sea el Paranoid y algo más que lleva en mp3 en su iPod.

Eso si. De nombrar a Black Sabbath, se los nombra “pero a los de Ozzy”. Dio no les mola. Dio solo mola “a los heavys”. Leer eso sí que me pone de muy mala ostia.

Y no lo digo por decir. Hace unos años leí en una revista especializada de mucho prestigio, como  alguien de aquí de Asturias, a quién conocía desde la adolescencia, nombraba a los Sabbath y a Led Zeppelin entre sus favoritos “de toda la vida”, cuando yo se de buena tinta que era fan, no ya del pop, sino de los mismísimos Hombres G. Lo dicho, la risa.

Si. Porque aquella estrella “auténtica”,  presumía de ello, cuando precisamente a mí, me miraba de aquella manera en los pasillos del instituto por llevar a veces discos en mano de esos grupos. Porque yo era un raro y un macarra (no veais lo orgulloso que estaba yo de ser todo eso con 16 años).

Así que, a día de hoy, si veo alguien más joven de 40 años nombrando a Sabbath entre sus principales influencias, me descojono de la risa. Pues a mí, con esos años, y aún siendo muy precoz en la compra y escucha de discos de heavy metal, los Sabbath y los Zeppelin me quedaron ya atrás.

Y es que la gente de mi edad, salvo contadas excepciones de gente con hermanos mayores, no crecimos con Sabbath o Zeppelin, ni siquiera con los Purple, porque cuando esos discos salieron, teníamos como mucho 2 - 3 años, y a esa edad, los Sabbath no te gustan, aunque tu madre sea la mismísima Lita Ford.

Los que ahora tenemos la cuarentena crecimos con Iron Maiden, con los Scorpions y con los Wasp, por citar algunos ejemplos. Y sí, algunos nos hicimos fanáticos de Purple, pero no por el Made In Japan, que de aquella teníamos 3 años, sino con el Perfect Strangers. Luego si. Nos pusimos al día con grupos más clásicos, y yo, por ejemplo, a día de hoy, tengo toda la discografía de Black Sabbath original en casa, algunas rarezas e incluso algunos bootlegs. Pero mi afición al heavy metal no llegó con ellos y no soy ni seré nunca el fan number one.

Así que no seamos fantasmas, Black Sabbath mola, pero si eres un chaval de 30 años no me toques los cojones diciendo que estás en esto porque N.I.B. cambió tu vida.



Estos sí que cambiaron la vida de mucha gente, pero Barón "no viste".



© Larry Runner 2011. (Revisited, publicado originalmente en 2010).

viernes, 16 de septiembre de 2011

Road Report: Munich 2011. Parte 1 de 2


Una vez más la música nos llevó a Alemania. En esta ocasión partimos en avión desde Bilbao, para pasar unos días en el país donde tanto disfrutamos los amantes de la buena cerveza y del heavy metal.

Nuestro vuelo despegaba muy temprano, así que con apenas tres horas de sueño viajamos por carretera rumbo a la ciudad de Athletic. Lufthansa nos llevaría en un abrir y cerrar de ojos a Munich, la cual personalmente iba a visitar por primera vez. En mi estómago se alojaban los nervios de la emoción que siento cuando voy a visitar un lugar nuevo.

Llegamos a la capital bávara en un periquete y en el mismo aeropuerto ya tomamos la primera “currywurst”. En nada estábamos al volante de nuestro vehículo de alquiler. Munich nos recibió con intensa lluvia pero eso no nos iba a impedir disfrutar.

El Allianz Arena del Bayern München desde el avión

Una vez posadas las maletas en nuestro céntrico hotel, paseamos rumbo a Marienplatz, centro histórico de la ciudad, donde está el espectacular ayuntamiento neogótico famoso por los autómatas de su reloj. Detrás del ayuntamiento está la catedral de Nuestra Señora. La parte vieja de la ciudad es preciosa. Caminamos un buen rato y fuimos a parar a la cervecería de más prestigio de la ciudad, la HofBräuhaus, fundada en 1589, casi nada. Como contraste, enfrente teníamos el Hard Rock Café, pero preferimos lo tradicional y local antes que la franquicia yankee a la que tan grande le viene el nombre.

El ayuntamiento

Dicen que en la HofBräuhaus se gestó en su día la fundación del partido nazi, aunque antes de aquello fueron muchos los personajes históricos que pasaron por este maravilloso local. El beergarten estaba abarrotado, así que nos sentamos en una mesa de la planta baja, lugar con capacidad para 1300 personas. No estaba lleno, pero calculo que habría unas 1000 tomando jarras. Las cervezas son todas de litro, parecía una barbaridad, pero todos la terminamos e incluso nos tomamos alguna ronda más. Eso sí, acompañando la cerveza con buena comida típica alemana. Brezen, codillo y degustación de salchichas. Todo exquisito.

Las mesas tienen la particularidad de ser muy alargadas, con capacidad para 10-12 personas, así que si no vas con un grupo grande, probablemente acabes sentado al lado de desconocidos, algo que fomenta el buen rollo y que acabes entablando facilmente conversación. Así que terminamos brindando con un muniqués y con otro chaval de Hannover que se sentaron a nuestro lado. Como el mundo es un pañuelo resultó que el de Hannover era hijo de una gallega, hablaba español y había estado 15 veces en Wacken. Mis 7 pulseras del festival palidecieron al lado del historial del metalhead de la ciudad de los Scorpions.

La HofBräuhaus por dentro

El segundo día nos recibió con mucho calor y sol achicharrante. Partimos bien temprano rumbo al Campo de Concentración de Dahau, situado a 20 kilómetros de la capital bávara. En la oficina de  información nos dijeron que se visitaba en dos horas. A nosotros nos llevó 6 y no creo que fuéramos tan despacio. Algo que impresiona si tenemos en cuenta que solo se visita una séptima parte de la instalación nazi, ya que el resto de los espacios se siguen utilizando para otros fines civiles y militares.

Muro exterior del Campo de  Dahau

Es sobrecogedor saber lo que allí ocurrió. Pero a mí me impactó aún mas saber que tras la liberación del campo por parte de las tropas aliadas, los americanos hicieran uso también de las instalaciones, algunas a imagen y semejanza de sus enemigos. Por cierto, con ellos al mando aún murieron allí más de 3000 personas durante la cuarentena que impusieron antes de dejar partir a los presos, en su inmensa mayoría prisioneros políticos. La cámara de gas consiguió revolverme el estómago. De todas formas merece mucho la pena la visita.

Cámara de gas de Dahau

La tarde-noche la pasamos por Münich, esta vez la cena fue en el beergarden de otra inmensa cervecería, la que tiene Löwenbrau al lado de su fábrica, fundada en 1516. Allí bebimos y comimos de maravilla. Luego hicimos una visita al Raw, un antro metalero cercano al hotel, donde nos agasajaron los oídos con varias lindezas, entre ellas el “Madhouse de Anthrax. “Spreading the Disease” forever! El sábado había dado mucho de si.

 La inmensa cervecería de Löwenbrau






Cartel del Raw Metal Bar

El domingo era el día grande para nosotros. La noche en que tendría lugar el evento que nos había hecho viajar hasta Bavaria. In Extremo cerraba el tour por su país en Landshut, al Norte de Münich, y hasta allí teníamos pensado acudir. Así que por la mañana abandonamos nuestro hotel de la capital y nos dirigimos hacia el tranquilo pueblo en el que pernoctaríamos tras el concierto.  Landshut es la típica población que ves en las películas de la segunda guerra mundial. Parecía que ibas a doblar la esquina y encontrarte de frente con un tanque. El río Isar atraviesa el pueblo y la tranquilidad flota en el ambiente. A pesar de estar cruzado por una carretera con notable tráfico, reina la calma.


La segunda parte pinchando aquí.


©Larry Runner 2011