lunes, 28 de febrero de 2011

Entrevista en Subterraneo Heavy

Como ahora en opinión de algunos, soy un cabrón sin sentimientos, que al fin y al cabo hago un blog para joder a los grupos que empiezan y no hago nada de forma altruista sino unicamente  por dinero, dejo aquí una entrevista que una gente que merece muy mucho la pena me hizo en su día.

domingo, 27 de febrero de 2011

Beethoven R. Sábado 26.02.2011. Crónica



La noche del sábado se presentaba ilusionante. Varios factores llevaban a ello. Primero: Beethoven R, una banda reconocida a nivel nacional visitaba Oviedo. Segundo: tocaban en lo que era para mí una nueva sala. Tercero: como teloneros se presentaban dos agrupaciones a las que no había visto nunca.

Lo dicho, con estas tres premisas esa noche estaba servida de forma espléndida. Mis acompañantes y yo llegamos sobre las ocho y media cuando la primera banda, los locales Soldier ya estaban actuando.

La primera impresión fue de enorme sorpresa. Alguien había apuntado en algún foro que la Sala Azúcar, antigua Discoteca Sir Laurens, era un pequeño garito con capacidad para medio centenar de personas. Nada que ver. Desde luego el que informó de esos datos una de dos, o se confundió de local, o estaba en contra de alguna de las bandas e hizo semejante afirmación para que más de uno no fuera pensando en que aquello era un pequeño bar. La Sala es enorme y no conozco su capacidad, pero probablemente allí se puedan meter alrededor de medio millar de personas sin problema.

El escenario está al fondo, con acceso directo a los camerinos y si no fuera por una columna el sitio sería realmente ideal para hacer conciertos más grandes en la ciudad. De todas formas, la columna tampoco te impide la visibilidad salvo que te pongas evidentemente justo detrás.

Los servicios son muy amplios y las barras están situadas estratégicamente para que ir a por un cerveza y volver sea un momento. Eso sí, los precios lo típico de las salas: caros. Una Heineken cuatro euros, un agua tres. Mejor beber cerveza siempre, pero en este caso además de forma justificada. Está claro que el consumo fue elevado. Las veces que acudí a la barra no tuve que esperar, fue llegar y pedir.

En cuanto al concierto, decir que ambas bandas teloneras tienen mucho que pulir. Los primeros en actuar fueron SOLDIER que como cité antes, ya estaban sobre las tablas cuando llegamos. Intentan sonar a algo parecido al thrash mas groove, pero sin conseguirlo del todo. No tocaron ni un solo tema que me llamase realmente la atención. El no conocer los temas a fondo, aunque si escuché los de su “minimalista” myspace, no es impedimento ninguno para que esto me ocurriera. La primera vez que vi a AXXIS, por ejemplo, no los conocía de nada y salí de la Sala Quatro fan para toda la vida.

Creo que deberían ensayar mucho más y arreglar aún más los temas para poder ir hacia adelante en ésto. El que los tres músicos de alante estén clavados al suelo no ayuda tampoco. El sonido fue horrible durante toda la actuación y no ayudó demasiado. Tienen mucho que trabajar, pero creo que puede haber mimbres, entre otras cosas porque son muy jóvenes. La próxima vez habrán mejorado seguro porque lo que pretenden hacer es ambicioso. Les daremos más oportunidades.

Detrás llegaron KURSK, grupo formado por gente de diferentes localidades y que ya llevan tiempo en esto. Desde que empezaron han ido de menos a más y han sufrido cambios en la formación, entre ellos el de vocalista. Antes tenían a una guapa al frente y un hombre en la batería y ahora el vocalista es un tío y en la batería hay una chica que no lo hace nada mal. El cambio de voz les ha dado un vuelco. El actual vocalista Juanchi, es evidentemente muy distinto a la chillona de Elisa, y en tonos mucho más graves. Han pasado de ser pop-rock (podéis ver el videoclip) a ser una banda de rock sin nada de pop.

Su recital, al contrario de su trayectoria musical, fue de más a menos. Empezaron bien. En dos temas ya habían hecho olvidar a SOLDIER. Al menos ofrecían algo más que los anteriores. De mano el aspecto visual, sin ser espectacular, al menos se lo trabajan algo más. Salieron uniformados, con camisas grises, a excepción de Iris, la batería y del vocalista que vestía con una similar de color negro. Lo estaban haciendo muy bien con su rock sin demasiadas pretensiones ni virtuosismos. Nos llamó la atención un tema, del que no recuerdo su título, que presentaron diciendo que llevaba una letra en plan ecologista. Dicha canción me sonó totalmente a BARÓN ROJO, y cuando digo totalmente me refiero a que podría haber sido incluida en el último trabajo de la banda de los hermanos De Castro. Incluso en ese momento la voz nos sonó a Carlos De Castro y el colmo fue cuando llegaron los coros que parecían hechos por el mítico Armando. Nos arrancaron un aplauso con ella, pero a partir de ahí la cosa fue cuesta abajo.

De repente Juanchi empezó a llevarlo mal. No se cual sería la razón pero a partir de ese momento empezó a desafinar, y a llegar muy forzado a los tonos más altos. No es que el hombre tenga una gran voz, pero al menos hasta entonces no lo había hecho nada mal y no se había reservado un ápice de energía. Pero en los dos últimos temas sonó francamente mal y enturbió un poco su actuación. De todas formas los dos guitarras y el bajista, que son los que llevan el peso de la banda, lo tienen bastante claro y no lo hacen nada mal. Su actuación acabó entre aplausos a pesar de lo del final. El sonido, a pesar de haber mejorado un poco, tampoco fue bueno, algo que ocurrió durante toda la velada.

Tras la actuación de Kursk hubo desbandada. Me llamó mucho la atención. Está claro que las bandas teloneras arrastraron a gran cantidad de gente. Si bien cuando Kursk estaban actuando la audiencia rozaba el centenar, a la hora de salir Beethoven R al escenario, la cosa bajó casi a la mitad. Incomprensible.


Entiendo que vayas a ver a unos amigos tocar. Pero ya una vez allí, irte sin ver a la banda que viene de fuera y que es realmente el reclamo de la noche, es completamente absurdo. ¿Es que se tenían que ir a trabajar? Porque para irte de copas, te tomas una allí y disfrutas de buena música. Porque si has acudido a la Azúcar para ver a alguno de los teloneros simplemente por amistad te compadezco. Aguantar a cualquiera de los teloneros cuando el rock te la trae floja debe ser un suplicio, porque precisamente ni unos eran Lamb Of God ni los otros los Dire Straits como para que realmente te vayan a gustar. En fin, la ignorancia es lo que tiene.

Lo dicho, con medio centenar de personas como público, salieron a escena Beethoven R. al ritmo de Prepárate. Desde la última vez que los vi en León a ahora, han cambiado casi totalmente. De aquella banda ya solo quedan José Luis Sanz a la guitarra y Antonio a la batería. El ambiente era saludable, se me sigue haciendo extraño poder disfrutar de un concierto sin tener que tragar humos sin parar.

Lo que más choca es no ver otra vez a Iván Urbistondo en la voz. Soy fan suyo a muerte y me apena realmente que no esté ya con ellos, porque es un cantante cojonudo, probablemente de lo mejor de este país. Acudí con recelo a ver a la banda por lo del cambio de frontman, Iván dejó el listón muy alto. Ya en su día el genial Kiko Hagall no logró suplir a Iván y el reto que se le presenta al nuevo, Alberto García, es muy complicado.

Como ya apunté antes, comenzaron con Prepárate, con Alberto intentando llegar a los tonos de Iván sin conseguirlo y continuando con Quién irá a por ti soy yo donde lo llevó mejor. La primera sensación no había sido buena. Los temas, compuestos con líneas de voz para el estilo de Iván, tiran mucho de agudos y no es fácil llegar a esas notas. Pero con Siempre Unidos Alberto cogió confianza y cantó la canción de forma magistral. A partir de ahí quizás ganó en aplomo, el caso es que desde ese tercer tema el tío lo bordó y me convenció del todo. No se han equivocado con Alberto, lo puede hacer bien y seguro que lo va a hacer. Nosotros le apoyaremos. Con el tema vocalista ya olvidado por mi parte, con los recelos ya apartados, me dediqué a disfrutar de las grandes canciones de la banda.

Y es que si una cosa tienen Beethoven R son canciones. Temas para corear, para cantar a grito pelado, como los de los ochenta. Estribillos que hacen mella y acompañan hasta en la ducha si los escuchas con asiduidad. Canciones que se te meten en la cabeza y cuyas letras ya no se te olvidan. Amor, desamor y mucho sexo en composiciones pegadizas, algo que desgraciadamente muy pocos saben hacer.

Y es que ellos no son los Dream Theater, pero ni falta que hace. De mí no salió un bostezo en toda la noche. Tras las tres primeras descargas llegaron dos canciones del último trabajo editado con mimo por Leyenda Records, como todo lo que hacen en ese sello. Lejos de ti y Quiero sonaron a clásicos aunque ya me di cuenta que no todo el mundo los conocía. No tenéis perdón, el disco ya tiene su tiempo, es de 2009, aunque aún no lo habían presentado por aquí.

Lejanos quedan los tiempos de Pepe Mari al bajo y Kiercheben a la guitarra. Jose Luis y Antonio han seguido tirando del carro y yo bien que se lo agradezco porque con los años se han convertido sin duda en uno de mis grupos nacionales favoritos. Chechu a la guitarra y Juan Carlos al bajo cumplen con creces e incluso ayudan en los coros.

Más Sexy nos hizo botar y acabar de desmelenarnos, antes de llegar a los últimos temas que nos llevarían al final a una despedida cerrada con El Guardián de Tu Piel, sin duda una de las mejores canciones del heavy metal patrio de todos los tiempos.

En total trece canciones, con un set-list que no sabemos porqué razón se llenó de descartes de última hora y en el que eché mucho de menos Sangriento y Mortal, Yo me pierdo, Que no Que no, y sobre todo No permitas que esto llegue al fín. Una actuación corta pero intensa.

En definitiva, una gran noche, que fue de menos a más, y donde al final el único que realmente falló fue el público asturiano que no acudió en el número que se espera cuando nos visita una banda foránea de este nivel, que además venía de casi llenar en Zaragoza a pesar de coincidir en horario y ciudad con los mismísimos BARÓN ROJO.

Geniales siempre. Gracias Beethoven R por el fantástico show. Siempre que vengáis seré un fijo.




© Larry Runner 2011

domingo, 20 de febrero de 2011

Diario de un metalhead. Capítulo XV: Have a Green Day!

1994

A Green Day los conocí por medio de mi primo Raul. Él me grabó una cassette con sus dos primeros discos, era el 93. Aquellos dos primeros trabajos me encantaban y aún hoy en día los escucho alguna vez en el coche, aunque tengo que reconocer que con el tiempo la banda se ha hecho tan universal que mis necesidades del tipo de música que hacen, Punk-Rock, se ven de sobra cubiertas con las veces que los pinchan en Rock&Gol. Hoy en día tengo los discos originales y uno de ellos incluso en una edición especial con bonus y no se cuantas historias más.

Al año siguiente de descubrirlos se pasaron por Oviedo. No dejaba de ser curioso que una banda californiana fuera a parar a la Sala El Antiguo. Aunque de todas formas, en los 90 por esa sala pasaron nombres realmente importantes como Napalm Death, Ratos de Porao o los mismísimos Mago de Oz.

Oviedo, Martes 31 de Mayo de 1994

Sacamos las entradas con mucha antelación en la desaparecida tienda de discos "Discoteca" y fuimos al concierto. Venían presentando su tercer larga duración, "Dookie", que acababa de salir, y se habían puesto manos a la obra para patearse Europa de arriba a abajo con dos dólares. Tenían fe en lo que estaban haciendo y la jugada les salió bien. Y es que, el que es bueno, es bueno, independientemente del estilo que toque. El trabajo bien hecho a veces da sus frutos.

Aquel trío de chavales no habían inventado nada. Habían mamado el estilo de Bad Religion y le habían dado un toque un poco más pop, pero sus canciones enganchaban. Conclusión: sold-out en Oviedo a pesar de ser por entonces aún una banda muy poco conocida. Underground total por aquel entonces.

En Oviedo presentaban su nuevo cd teniendo como banda telonera a los Soonflowers del Jors, un colega de entonces de la Chiribí y nosotros no nos lo íbamos a perder. En esa época los escuchábamos muchísimo. Por aquel entonces también le dábamos fuerte a The Supersuckers e incluso a Pennywise. Pero probablemente yo fuese el único aquella tarde con una camiseta de Metallica.

Antes del concierto, María y yo estuvimos en la Cafetería Riego, pegada casi a la sala, por la que yo entonces paraba mucho porque allí tenía amigos turoneses tras la barra. Allí comimos un pincho y tomamos alguna cerveza para ir entonando antes de entrar en la sala y que nos clavaran. Estábamos sentados a la barra cuando se nos acercó un chaval delgado y con el pelo teñido de color verde. Se sentó a nuestro lado. Era guiri, hablaba un inglés con acento yankee y decía llamarse Tré Cool. Sí, era el  batería que venía a comer algo también en compañía de su técnico de sonido. Porque en aquel tour viajaban cuatro, sin crew ni leches, unicamente con un técnico de sonido que luego veríamos que era un crack porque iban a sonar como pocos han sonado en esa sala.

TréCool

El caso es que allí nos tienes con Tré Cool sin haberlo previsto ni buscado. Llegó mi primo, que por entonces era superfan, y se fue con una foto firmada. Nosotros habíamos llevado una tela blanca con la leyenda “Welcome to Oviedo Paradise”, buscando el juego con su canción de “Welcome to Paradise”. Tré Cool nos agradeció el detalle y nos firmó el trapo, con una muy original firma que guardo plastificada y con mucho cariño al lado de sus baquetas: “Larry, aquí tienes una firma decadente” puso antes de firmar.

Fue encantador, un chaval muy sencillo que nos contó que había descubierto la tortilla de patata y que le encantaba. Le preguntó a mi chica que como se cocinaba y allí mismo ella le explicó como la tenía que preparar. Tré Cool no perdía detalle y dijo que en cuanto llegase a casa se iba a poner manos a la obra  porque le gustaba muchísimo. Recuerdo su cara de tristeza cuando observó como un camarero se llevaba el último pincho de tortilla a otra mesa justo cuando él lo iba a pedir.


Entre las muchas cosas que hablamos con él, recuerdo que nos narró que tenía a su novia embarazada, que iban a tener una niña y le iban a poner de nombre Ramona en honor de la banda punk-rock neoyorkina. Sonaba extraño, pero meses más tarde, ya siendo una banda superventas gracias al pelotazo que supuso Dookie en las FMs de todo el mundo, leímos en una entrevista como contaba su experiencia como padre tras haber dado a luz su novia a una preciosa niña de nombre Ramona. Nos sentimos felices, casi parte de aquello y recordamos el rato que pasamos con él aquella soleada tarde en la barra del Riego. No nos había engañado, ya era padre de aquella niña que hoy roza la mayoría de edad. Ramona nació en Enero de 1995 y sus padres se casaron dos meses más tarde. A día de hoy está divorciado de aquella chica, aunque su relación parece ser bastante cordial gracias a su hija.

Ramona de pequeñaja con sus padres.

Ramona en la actualidad

Ya en el concierto, estábamos viendo a Soonflowers actuar. Mientras observábamos a los carbayones Tré Cool vino a saludarnos de nuevo. ¡Que grande! Disfrutamos como locos de aquella velada, y sus baquetas, al lado de la “firma decadente” cuelgan de la pared del salón en un lugar preferente  y dentro de una vitrina preparada con enorme cariño.

Luego llegaron los videoclips en todas las televisiones del mundo y el éxito. No los he vuelto a ver en vivo, pero con el paso de los años he seguido comprando algunos de los discos que han ido editando. Llenan pabellones, ganan Grammys y han vendido más de 65 millones de discos. Pero estoy seguro de que si te cruzas con Tré Cool y le invitas a tortilla de patata, te dirá que sí y se irá contigo al bar que sea.

Grandes, muy grandes, fieles a sí mismo, criticando a quién lo merece, haciendo letras inteligantes, enormes y por siempre en mi corazón. Billie Joe, Mike y Tré Cool.



Discografía:

1990 39/Smooth
1992 Kerplunk!
1994 Dookie
1995 Insomniac
1997 Nimrod.
2000 Warning:
2001 International Superhits!
2002 Shenanigans
2004 American Idiot
2005 Bullet In A Bible
2009 21st Century Breakdown
2011 Awesome as Fuck


© Larry 2011

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jueves, 17 de febrero de 2011

Diario de un metalhead. Capítulo XIV: Entre dos tierras, Benidorm-Oviedo.

La Plaza de Toros de Benidorm

Vacaciones de verano. Sol. Calor. Benidorm. Agosto de 1993. Era un día de tantos, de esos de vacaciones. En concreto era domingo, pero estando de vacaciones daba igual que fuera domingo que otro día cualquiera. Era un día de esos de no hacer absolutamente nada, que es lo mejor que se puede hacer cuando se va de vacaciones, y que es lo que más nos gusta hacer a mi chica y a mí.

El sábado había sido duro, acabamos de día, y el domingo fue día de dormir durante toda la jornada, con una única pausa para comer. Ya cuando casi se ponía el sol, un baño en la piscina y luego a cenar.

Ese día no íbamos a salir, nuestros planes de noche eran los de simplemente cenar en la terraza y ver una película. Una noche tranquila tras un sábado de los que nos montamos en Benidorm, que son a romper, y más entonces que éramos muy jóvenes.


Foto del diario Información de Benidorm

Allí, en la terraza, disfrutábamos de la brisa y cenábamos viendo al tele cuando de repente un guitarrazo brutal, proveniente de la Plaza de Toros (que está al lado de casa) rompía nuestra tranquilidad. Un vistazo a la arena y allí pudimos observar que había un enorme escenario. Y nosotros sin enterarnos. Algo se estaba cociendo a treinta metros de casa y no teníamos ni idea de lo que era.

Yo ya me estaba poniendo nervioso. Los guitarrazos continuaban. Luego alguien aporreaba una batería y convertía en imposible oir el televisor. Aquellos pavos que se disponían a probar sonido metían caña.

En cuanto terminé mi plato, sin esperar al postre y tal cual estaba, me puse unos playeros y bajé hasta la Plaza de Toros a fisgar. Que nosotros supiéramos, durante esos días no había ningún concierto decente. ¡A ver si los músicos de Miguel Bosé o similar se estaban quedando con nosotros!


Entrada de aquella noche, 22.08.93


Me subí al muro a echar una ojeada y observé el escenario. Todo con telas moradas. Sí, eran ellos. Traían un buen montaje. Los había visto ocho meses atrás en Oviedo y había sido en la discoteca Estilo. En aquel concierto de la Capital de Asturias había habído mucha gente, pero no se llenó. Eso sí, el show fue alucinante y su cantante se acabó tirando al público que lo levantó en volandas. Fue la primera vez que ví algo así.

Ahora los tenía allí. Se habían convertido con su nuevo album en uno de los grandes. Y estaban empezando a ser auténticas estrellas fuera de nuestras fronteras. Nunca fueron un grupo de heavy, pero en vivo metían más caña que algunos que se pasean con esa etiqueta por el mundo. De hecho, ser un metalhead y que te gustaran ellos era no ser “auténtico”. A mí, la verdad, lo que pudiera comentar la gente nunca me importó.

Recuerdo perfectamente la primera vez que los escuché. Fue en Pamplona, al poco de empezar a trabajar. Apenas llevaba una semana en la empresa, me mandaron a la ciudad de los Sanfermines a un curso de Apple. El instructor era de Zaragoza y presumía de ser amigo de la banda. Supongo que sería cierto, de aquella aún no eran famosos y no me pareció tan descabellado o que fuese una fantasmada. El caso es que volví de Pamplona con ellos en la cabeza y enseguida me pillé algunos discos para ponerme al día.



Entrada de la Sala Estilo 29.12.92


Años más tarde, aunque no muchos, los estaba a punto de ver por segunda vez y ya consagrados como una banda grande que actuaba en aforos no muy habituales para el rock más cañero de nuestro país. Hoy en día, si hablamos de heavy metal, o parecido, solo Mago de Oz y Warcry pueden tocar en esta clase de recintos.

Allí en Benidorm aquella noche de domingo, fuimos 4.000 a disfrutar de la velada. Algo que recuerdo comentó su líder por el micro. Ocho años atrás se habían presentado al concurso pop-rock de la ciudad y apenas habían pasado de las fases previas. Ahora volvían a lo grande y cobrando bien.





Entrada de la la Sala La Real 24.11.93


Nos lo hicieron pasar de puta madre y fue tan bueno que tres meses más tarde, volví a verlos de nuevo en Oviedo en una Sala La Real llena a reventar y que aquella noche vendió casi 2.000 entradas.

Se hicieron entonces muy grandes y yo he tenido la suerte de verlos en el mejor momento, cuando vendían más discos en Alemania que en España.

Hace un par de años volvieron para tocar en recintos enormes como el Estadio de La Cartuja sevillano o el Circuito de Cheste valenciano, pero yo no fuí. Con los años y tras aquel gran boom, su público cambió y pasó de ser un grupo de rock a ser una banda de grandes masas a la que también van a ver gran cantidad de pijos estúpidos. Como no me suelo sentir cómodo en esos ambientes, ni me molesté en viajar o enterarme de lo que costaban las entradas. Pero teniendo en cuenta lo que ofrecían en vivo en los buenos tiempos, costasen lo que costasen en esos conciertos de reunión, fueron baratas.

El grupo que vimos aquella noche, casi por casualidad al lado de casa eran, por supuesto, Héroes del Silencio y yo siempre recordaré aquella mágica noche de verano.


© Larry Runner 2011



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lunes, 14 de febrero de 2011

Diario de un metalhead. Capítulo XIII: Bufón (Re-visited)


Era el año ochenta y tantos. Iba al instituto, o como le decíamos nosotros, “el tuto” no “el insti” que eso siempre fue expresión de pijos.

Eramos los putos amos, sí, los heavys de Turón éramos los putos amos del tuto. Ni dios nos tosía. Ni dios se metía con nosotros, y eso que probablemente el resto de la gente no nos podía ni ver. Eso a nosotros nos daba igual. Eramos unos putos vacilones, con nuestros J’Hayber, nuestra chupa, nuestros parches, nuestras camisetas negras, nuestras chicas y nuestros vinilos. Los putos amos. El caso es que éramos unos “guajes” que veníamos a hacer lo que nos salía de los huevos y eso con bastante buena suerte, al menos por mi parte. Nunca me rompieron la cara, y eso que seguro que hicimos méritos sobrados para ello .

Recuerdo una noche en especial, aunque la recuerdo vagamente, claro. Iría yo a segundo de BUP, vamos, que no pasaba de los 15 años, y los del viaje de estudios del “tuto” llevaron al salón de actos de la piscina a Bufón a tocar. La entrada sería de unos 20 duros, y los fondos eran para ir a Mallorca o algo así.

Bufón eran un grupo de hard rock de Figaredo. En aquellos tiempos en nuestra zona eran tan importantes como los Iron Maiden, bueno, los Iron Maiden... eran un grupo de revista y de escasos vídeos. Bufón eran reales. Los conocíamos, al menos de vista. Uno acabó casado con una moza de Turón, y el bajista, el “Brea” (que en paz descanse) era colega de un colega mío, que de aquella era casi como ser primo de Adrian Smith.

El caso es que Bufón tocaron en la piscina. No éramos demasiados para ver el espectáculo, pero sí que éramos ruidosos y entregados. Recuerdo a su cantante con el gorro de Bufón puesto, cantando aquello de “no es que me importe ser Bufón, buuuuuuufón, del rock ‘n’ roll”. ¿Que grandes!

La liamos de cojones, parda muy parda aquella tarde-noche. El pedo fue realmente brutal y nos bebimos todo y más. Primero calentamos motores en el parque, a base de kalimotxo y luego en la piscina dándole a las cervezas y a la ginebra con limón.


Poco recuerdo del concierto, pero la velada muy bruta. Meses más tarde, llegaron una noche mis colegas para decirme  “tocan Bufón en les fiestes de Ujo”.

Nada más oir la frase ya dije que iba fijo a la movida. Y salimos pitando. Bajamos con un tío de Turón en una furgoneta grande, de pie, en la parte de atrás. Iríamos 15 allí metidos, no veáis el descojone. De aquella, que yo sepa, no había controles de alcoholemia ni movidas de esas.

El caso es que nos plantamos en Ujo en menos de cinco minutos, yo con ganas a tope de volver a ver a Bufón. Fuimos a un bar y pillamos unos katxis de cerveza. Y enseguida los ventilamos para ir entonando. Así que pasado un rato ya les dije yo a aquellos elementos que tenía por amigos, “¡qué pasa! ¿vamos a ver a Bufón o no?” Y empezaron todos a escojonarse. “¿Bufón? Bufón no tocan Larry, te lo dijimos para que vinieras con nosotros a liarla, porque sino igual pasabas de venir a esta mierda de fiestas”.
¡Que cabrones! ¡Menuda liada! Yo escapado. Sin avisar en casa y armándola por Ujo como si nada. Eso sí, el cebollazo fue de impresión, claro. Acabamos poniendo las monedas que nos quedaban en una tómbola de unos gitanos, tirando con una escopeta de perdigón a unos palillos. Tetus sacó dos botellas de "champán" con un dinero que no daba ni para dos birras. Allí las bebimos rapidamente no fueran a calentar aún más de lo que estaban. La vuelta andando y haciendo el gamberro por el camino fue memorable.

Desde entonces, liarla por la noche dejó de ser eso. Liarla de noche era “ir a ver a Bufón”. Fuimos “a ver a Bufón” a Pola de Lena muchas veces. A Mieres. Al monte alguna que otra vez e incluso tenemos “visto a Bufón” en el Penikes de Figaredo. Ya ni os cuento la de veces que “vimos a Bufón en stereo” en el parque de Turón.

Lo que daría por tener la maqueta que en su día dicen que grabaron Bufón. ¡Lo que daría!

© Larry Runner 2010

Pinchando en el mapa, se ve a mayor tamaño.

Blog editado originalmente en Myspace en 2010. Dedicado a Gerardo y Julio, a los que he recuperado a través de facebook y en parte responsables de aquellas bufonadas. Quizás ellos no lo recuerden así. Quizás ni lo recuerden.


Nota 2012: ¡¡¡Ya tenemos la demo!!! Gracias Aquilino.

sábado, 12 de febrero de 2011

Crónica concierto DOGFIGHT en Oviedo. Viernes 11.02.2011




DOGFIGHT
Sala La Calleja la Ciega, Oviedo
Viernes 11.02.2011
Entrada: 5.-€

Están aquí y espero que hayan venido para quedarse. Con The Punishers fuera de acción, al menos durante una temporada grande por el maldito robo de su equipo, con Alto Volto que se lo sigue pensando y con Amon Ra fuera de combate, unicamente Helltrip cubre localmente nuestras necesidades de rock macarra, que no calimochero.

Tras casi cuatro años de espera, DOGFIGHT han vuelto. Han sido casi cuatro años pero parecieron más. La espera se hizo muy larga, casi eterna. Y cuando el jueves leí en facebook y luego en el foro del Derrame, que estaban de vuelta y que al día siguiente iban a actuar en La Calleja La Ciega de Oviedo ya me lo apunté. No nos lo podíamos perder.

Como siempre en estos casos el horario no se respetó en absoluto. Anunciado el concierto para las 9 de la noche, cuando quiso comenzar la fiesta eran más de las 9 y media. Pero aprovechamos el tiempo para poder charlar y saludar a gente que no vemos de forma habitual porque no frecuentamos esos “lugares de perdición” donde todo el rockerío astur suele estar presente los fines de semana. Solo muy de vez en cuando visitamos esos templos de rock y alcohol y aunque nos sentimos muy queridos en ellos, el cuerpo necesita descansar. El que esto suscribe, ya tiene una edad, y si trasnocha demasiado, el lunes y la semana en general, se hace muy cuesta arriba. Y eso, en mi caso, en estos tiempos de jornadas laborales de diez horas y mucho volante, no es recomendable. ¡Claro que me gusta la fiesta! Pero si no puede ser, no puede ser.

Celebro que estos conciertos no sean a las tantas de la mañana. Aunque hay que reconocer que los horarios de Oviedo echan un poco para atrás a la gente de la Capital, acostumbrada a salir muy tarde de casa, tras la cena e incluso tras ver una película. Por cierto, los viernes Oviedo tiene muy poco movimiento, los bares están tristes.

Pues lo dicho, más de media hora de retraso para por fin poder oir ruido de guitarras, que lo primero que desprendieron fue un TONY MONTANA IS MY FRIEND que sonó superior. ¡Cuanto tiempo hemos tenido que esperar! Seguidamente la destripante ROCKSEXUAL con un público muy frío y entre el que en contra de lo que es habitual,  había bastantes músicos. No conozco a todo el mundo, ni tampoco quiero, que ya conozco a mucha gente y luego cuando quieres marchar de los sitios es un coñazo tener que despedirse de tanta peña (es broma). Pero al menos ayer pudimos ver entre otros muchos, a gente de The Punishers y de Helltrip, por citar a alguien. Incluso Alberto Toyos, director de Radio Asturias, se pasó por allí. Para ser un retorno, la verdad, yo esperaba más gente. El ambiente fue un poco gélido, tristón para mi gusto, y eso que lo que se cocía sobre el escenario era flipante. No se si la actuación de los valencianos POLOCK justo enfrente, en La Antigua Estación, y a la misma hora restaría algo. Algunas veces cuando hay coincidencias de este tipo, la gente suele ir a ver a la banda de fuera, pensando racionalmente que a los de aquí será más fácil verlos en otra ocasión.

Y sí, digo bien, el escenario de La Calleja. Porque La Calleja, ¡por fin!, tiene un escenario. Pequeñito, pero al menos desde cualquier punto puedes ver bien a los músicos. Y no, no es un escenario cutre, está al menos un poco trabajado y es algo digno. Me sorprendió muy gratamente y se agradece no tener que ver a la banda a ras del suelo.

Tras los dos clásicos que sirvieron de ataque, vinieron dos temas nuevos, del que me quedé con la copla de ROCK THE PARTY. Tras otro de los clásico, RIGHT TO THE TOP (¡Dios como me gusta!) vinieron otras dos canciones nuevas.

Dave Kleinfeld se mostró en un gran estado de forma. Pasó la velada retorciéndose al interpretar los temas, apoyado en ocasiones por los coros de los dos guitarristas. Las presentaciones de los temas fueron de lo más simpático con ese castellano con acento de Leeds tan especial de Mr. Dave. Atrás Paolo Deodato rompía el parche del bombo de la batería, cosa que no es de extrañar. A pocos baterías he visto yo aporrear el instrumento con tal fiereza. Tuvieron que parar un momento para darle la vuelta y seguir tocando con el parche del otro lado. Lo que en un concierto de uno de nuestros grandes hubiese sido un problema de un cuarto de hora, o más, aquí se resolvió en menos de un minuto, lo cual es de agradecer.

Así fueron cayendo una tras otra hasta catorce canciones mordientes, sin tiempo a suaves interludios ni nada que se le parezca. Con muchos temas nuevos y muy buenos intercalados de forma hábil entre los clásicos. Auténticos coreables cañonazos que hacen que ya estemos esperando con ansia ese disco que ayer nos anunciaron que iban a grabar. Y es que el anterior, aquel fantástico SAYING AND DOING que fue producido por Igor Paskual y que aparecía ilustrado con unas trabajadísimas fotos de Sergio Blanco ya es de 2005. Sí, de 2005, cuando telonearon en Oviedo ni más ni menos que a OFFSPRING.

El bis no se hizo esperar y terminaron con otros tres temas, la imprescindible RUNNING ON YEYO dedicada a The Punishers, una más que aplastente versión del NO WAY OUT de los geniales neoyorkinos D GENERATION y el broche final con MONEY’S BETTER THAN LOYALTY, tema que jamás dejará de ser actual y que dedicaron a Fernando “todo por la pasta” Torres.




A día de hoy, HELLTRIP ocupan la silla de honor de nuestro rock. Estaban ahí sentados cómodamente, pero sus colegas han venido para movérsela. El rockerío mierense está que se sale. Aviso para las bandas de fuera de mi concejo. No será fácil que superéis los discos que se avecinan tanto de HELLTRIP como más adelante de DOGFIGHT. Ya os podéis poner las pilas porque estos chavales de la Cuenca del Caudal van a poner el listón muy alto. Van “right to the top”, o al menos eso queremos y deseamos.

Una velada fantástica a cambio de muy poco dinero. Una estupenda manera de comenzar un fin de semana. Geniales. Tardaron en volver, pero la fórmula sigue siendo válida.

¡Gracias DOGFIGHT por haber vuelto!

© Larry 2011

lunes, 7 de febrero de 2011

In loving memory of Gary Moore.

¿Sabes? ¡Gary Moore murió!

Los Suaves deberían hacer una canción con este título. Si Phil Lynnot en su día fue protagonista de una de sus canciones más emblemáticas, Gary Moore, compañero de batallas de Phil, también se lo merece.

The Sun dice que fue de una gran borrachera. Los diarios de aquí que de un paro cardiaco. Supongo que lo que cuentan los de aquí será más verídico que lo que cuentan esos británicos amarillistas, siempre dispuestos a atacar a los irlandeses.

Sea como fuere, a mí no me importa. El caso es que se nos ha ido otro de los nuestros, otro de los grandes, y se ha ido a morir en nuestro país, en la Costa del Sol, concretamente en el Kempinski Hotel Bahía de Estepona, Málaga.

Muchos son los veteranos músicos metaleros que se dispersan por el sur de nuestro país. Gente de Deep Purple, Judas Priest, Uriah Heep, etc, pasan desapercibidos entre esos viejos “guiris” que inundan nuestras costas mediterráneas.

Gary Moore hace años visitaba Benidorm, pero con el tiempo ya veo que lo cambió por la costa malagueña.


Se nos ha ido y yo no he llegado a verlo. En su día fuí muy seguidor suyo. WILD FRONTIER y AFTER THE WAR fueron auténticos discazos que sonaban una y otra vez en mi habitación de adolescente. ¡Cuanto los hemos escuchado mi chica y yo! Eugenio me grabó mi primer Wild Frontier, que luego ya conseguiría en CD original, por supuesto. Era aquel año 87, en el que tuvimos algunos de los mejores discos de nuestras vidas, como el 1987 de Whitesnake o el TO HELL WITH THE DEVIL de Stryper entre otros. Wild Frontier estuvo en mi top 10 de aquel año. De aquella apuntaba aquellas cosas en una libretilla. La libreta hace muchos años que se fue a la basura, pero mi memoria fotográfica se acuerda bien de aquel detalle.


Luego vino lo del cambio al blues. El ha sido el único que ha logrado que yo haya dedicado algo de mi tiempo a esa música de raiz negra. STILL GOT THE BLUES me llegó a enganchar, aunque debo reconocer que la cabra tira al monte, y mi afición por ese estilo no pasó de ahí. Eso sí, desde entonces, si estoy en un bar y suenan acordes de blues, disfruto tanto como si sonase heavy metal. Es realmente ideal para tomarse una buena cerveza en compañía de los amigos.


Thin Lizzy ya se nos ha ido del todo, el sucedáneo que gira por ahí bajo ese nombre a mí me dice poco, la verdad. Irlanda se queda sin ídolos. Y para colmo Glyder han abandonado la senda. ¿Quién nos va a cubrir el hueco?

Adiós Gary, descansa en paz. Los que creemos, rezaremos por ti. Te has ido joven, señal inequívoca de que eras buen tío.

¡Señoras y señores! Hoy, en el cielo, y en exclusiva, los auténticos Thin Lizzy con Phil y Gary. En la tierra nos conformaremos con los discos. ¡Que remedio nos queda! ¿Sabes? ¡Gary Moore murió!




© Larry 2011

pd. mirad este enlace

miércoles, 2 de febrero de 2011

Diario de un Metalhead. Capítulo XII: Dimebag Darrell, perdónanos nuestras deudas.


El 8 de Diciembre de 2004 se nos fue uno de los más grandes guitarristas de heavy metal de la historia. Uno de esos que nacen cada muchos años. Uno de los que innovan. Uno de los que aporta algo nuevo pero que además lo hizo con el buen gusto de mantener el espíritu del estilo.

Llegó a través de su guitarra al heavy metal para hacerlo crecer. Para llevarlo a una nueva dimensión, y el tiempo y su muerte le han hecho aún más grande.

Vulgar Display of Power, el primer álbum de su banda, Pantera ha cumplido ya 20 años. Un vigésimo aniversario que se ha celebrado con una edición especial, aunque para mí la sorpresa de esa edición no ha sido para tanto, y creo que se ha quedado un poco cutre para lo que yo esperaba de ella.

Pero ojo. Ahora a todos se nos llena la boca hablando de Dimebag y de sus Pantera, porque eran sus Pantera, ¡y que se joda Phil Anselmo!


Y es que en Europa nunca les hicimos ni caso. Las cifras de ventas de sus discos en nuestro continente siempre fueron de pena, desde el principio hasta su desaparición. Y eso que los discos han estado en Serie Media toda la vida y la distribución siempre ha sido de las mejores, pues hasta en el supermercado más cutre han estado a nuestro alcance.

En la gira del Painkiller de Judas Priest, la banda invitada era Annihilator. Casi nada, los Annihilator del Never Neverland, y la banda telonera Pantera. Pues bien, durante aquel tour, Pantera, según cuenta a día de hoy el batería y hermanazo Vinnie Paul, vendieron veinte puñeteras camisetas en todo el tour europeo. Volvieron a USA cargando por las camisetas, casi nadie les compró nada. Pasaron sin pena ni gloria ante la indiferencia de los metalheads europeos, y eso presentando Cowboys From Hell.



No es de extrañar, que entonces ya cogieran un poco de manía a nuestro continente y hoy en día sean muy pocos los que puedan contar que los vieron en vivo.

Si preguntas hoy por ahí a los más veteranos, muchos te dirán que los vieron en Donosti con los Judas. Falso. Algunos si los vieron. Pero la mayoría a esas horas estaban en los alrededores de Anoeta poniéndose ciegos de birras porque aquellos eran unos teloneros de los que pasaban bastante. Cuando Pantera saltaron al escenario allí había cuatro gatos. Y que no te extrañe, hace poco más de un año yo mismo pude comprobar, en el mismo recinto y con Judas Priest también de estrellas, como Testament tocaban para menos de la mitad de la gente que luego presenció el show de las estrellas. Algunos no aprenden.



Ojo, yo no me libro. Yo sí que no tengo perdón. Aquella magnífica noche estaba en Donosti, pues me había desplazado de fin de semana. Hotel incluído. El plan era el sábado ir al Velódromo a ver el concierto y el domingo al Estadio al fútbol, pues el Real Oviedo jugaba allí. Al fútbol fui, pero al concierto no. El nivel etílico de aquella tarde con los colegas futboleros, llegó a tal altura que pasé de ir al concierto. Con los años pude ver a Annihilator y a Judas Priest, pero lo de Pantera, como castigo divino, ya no lo pude recuperar. Y además, estoy seguro que de haber ido, los hubiera visto. Siempre me gusta entrar pronto en los recintos.

Así que lo dicho. Al menos en Europa, no tenemos perdón. En su día pasamos de ellos y ahora les echamos y echaremos para siempre de menos. Por eso, aprendamos la lección, y respetemos siempre a los teloneros. Nunca se sabe.

© Larry Runner 2011