El hachazo

Las caras de KISS son las 4 caras más reconocidas del Planeta Tierra. Tú vives aquí en Europa. Suecia es una monarquía. ¿Sabes el aspecto del rey de Suecia? Bien, cualquier sueco sabe como son los KISS. (Gene Simmons en Metal Hammer n. 316)

lunes, 22 de noviembre de 2010

TURÓN METAL FEST 19.11.2010. Crónica y fotos




Primal Fear + Evernight + Blast Open
+ Hangin’ Balls + Hunger
Turón, Asturias
Viernes 19 de Noviembre de 2010
Entrada: ¡Gratuíta!.

Turón, población situada en el corazón de las comarcas mineras asturianas, vivió su máximo esplendor en los años 60. En aquella época las cuencas mineras del Nalón y Caudal daban trabajo a más de cincuenta millares de obreros y el Valle de Turón, con sus muchas explotaciones carboníferas, era por entonces un Valle repleto de gente con dos enormes salas de fiestas, cuatro grandes salas de cine, infinidad de bares, etc. Lugares de ocio de los que disfrutaban sus más de treinta mil habitantes. Por aquellas salas de fiestas, con capacidad para más de un millar de personas, pasaron todas las estrellas de la época, Sirex, Formula V, Módulos, etc.

Con el fin de siglo, los gobernantes de este país, se fueron olvidando del motor carbonífero del norte, y fueron cerrando todos los pozos mineros. A día de hoy, lejos de recibir gente de otras provincias, Turón ve como lo mejor que tiene, los jóvenes más preparados, emigran a otras partes del país, siendo Madrid, Barcelona y el Levante los lugares a donde se dirigen la mayoría. El grueso de la población, mineros jubilados y sus familias, abandonaron Asturias rumbo de nuevo a sus tierras de procedencia, la mayoría extremeños y gallegos, y el censo se ha visto reducido a algo menos de 6.000 habitantes en todo el valle.

Con ese panorama, hace la friolera de quince años, nacía la Plataforma Juvenil de Turón. El puñado de jóvenes que la formaron en sus comienzos, lo hicieron con la ilusión y el afán de hacer algo por el pueblo. Los cines cerraron y las salas de fiesta también, las posibilidades de ocio eran nulas, ¿por qué no hacer algo? Nadie se lo iba a dar hecho, mejor empezar a mover el culo.

Desde entonces, las actividades han sido de lo más diverso. y se celebran a lo largo de todo el año. Talleres para jóvenes y adultos, teatro, exposiciones, cine, ediciones de libros y otras publicaciones, pequeños conciertos de todos los estilos, desde tonada asturiana a rock, etc. Reciben unas pequeñas subvenciones, a base de ir a llorar al Area de Juventud del Principado y al Ayuntamiento de Mieres, corporación a la cual pertenece el Valle de Turón. Con esas ayudas, gestionan todas las actividades y a la vez mantienen viva y con actividad la antigua Casa de la Juventud, siendo la única asociación juvenil del país que realiza dicha actividad por cuenta propia. En toda España, ninguna asociación juvenil de este tipo administra un edificio sin la ayuda de un político o un funcionario.

El escenario durante la descarga de Blast Open

Además, una vez al año, celebran una gran fiesta y tiran la casa por la ventana intentando llamar la atención del resto de Asturias. Es la llamada Semana de la Juventud, y este año llegaba a su decimoquinta edición.

Durante esa semana se suceden sin descanso y ocupando todas las horas del día, actividades de todo tipo lúdico y cultural. Este año ha habido campeonatos de futbol-sala, futbolín, X-Box, talleres de manualidades, proyecciones, charlas, coloquios, etc. El fin de fiesta lo pone siempre un concierto, que con el paso de los años se va haciendo más grande, aunque eso siempre dependerá del dinero con el que cuenten para el evento. En todos estos años, han pasado por esa mágica noche de fin de fiesta gran cantidad de grupos folk de la región, alguno también de fuera, muchos grupos de rock y metal asturianos como Dixebra, Skanda, Skontra, Teksuo, etc. Y con el tiempo, grandes nombres del rock y el heavy español como por ejemplo Obús, Burning, Barón Rojo, Def Con Dos o Sex Museum.



Pero este año la Plataforma ha ido más allá. Gracias a mover diversos contactos y a la voluntad de su presidente Miguel Prado por hacer algo gordo que diera mucho que hablar, la noche se convirtió de nuevo en una cita con el heavy metal, estilo no presente desde 2006. Primal Fear iban a estar en el pueblo y el hecho movilizó, no solo a los metalheads locales o de poblaciones cercanas, sino a todos los de la región y a algunos venidos de provincias limítrofes.

El acto fue durante toda la semana centro de atención de la prensa regional. Durante esos dias, los medios escritos hicieron referencias al festival y los miembros de la Plataforma vieron como eran solicitados para entrevistas desde webzines a televisiones locales. La misma mañana del concierto, una unidad móvil de la TPA, la Televisión Autonómica Asturiana, se desplazaba hasta Turón para entrevistas a Miguel Prado, el Presidente de la Plataforma, al promotor, e incluso mostrar el bus de gira de Primal Fear y entrevistar allí mismo a Matt Sinner. Antes de comenzar las actuaciones, la Plataforma ya había conseguido su propósito, llamar la atención y que se hablara de Turón.

El cartel de gira de los alemanes era de lo más llamativo: Madrid, Turón, Pamplona y Barcelona. Turón entre tres grandes ciudades, y curiosamente donde más público se iba a congregar. ¿El truco? Como todos los actos de la Plataforma, la entrada siempre es gratuita. Si, como lo oyes. Mientras en otras partes para ver a Primal Fear la gente se iba a rascar el bolsillo de lo lindo, aquí los iban a tener gratis. Los ingresos se esperaban sacar unicamente de la barra, y además para ello, los precios de las bebidas iban a ser de lo más popular, lejos de esas barbaridades que pagamos cuando acudimos a un festival o a cualquiera de las salas de conciertos dispersadas por el país. Un litro de cerveza 5 euros, lejos de los 10 ó mas que se pagan en otros sitios por un katxi (mini).

Así las cosas, los chavales turoneses montaron un cartel ambicioso. Primal Fear, Evernight, Blast Open, Hangin’ Balls y Hunger. Power, heavy, hard y thrash para la noche del cierre de la XV Semana de la Juventud.

A las ocho y media de la tarde, faltando solo una hora para el comienzo de la fiesta del metal turonés, no se veía un alma por la calle. Parecía un viernes normal, de esos en los que los pocos jóvenes que salen por la población, se toman unas copas en alguno de los bares más céntricos. Hora y media más tarde, cuando los locales BLAST OPEN saltaban al escenario, la gente congregada en el recinto del concierto, superaba ya casi en número al total de los que acudieron el año pasado a ver a las estrellas de aquel día, Sex Museum. Y los bares del pueblo hacían su agosto en un frío viernes de noviembre.






Blast Open abrieron la noche y contaron con media hora para intentar calentar el ambiente ante una audiencia que iba llegando muy escalonadamente, algunos de ellos en autobuses montados desde diferentes puntos de la región con motivo del evento. Interpretaron cinco temas propios y una versión para meterse a algunos nuevos fans en el bolsillo y conseguir el disfrute de los que ya tienen ganados a pulso sobre todo por sus anteriores conciertos teloneando a Habeas Corpus y Vicious Rumors. Terminaron con la versión del “Only” de Anthrax y la ya casi mítica “The Day Of Your Death” con la que cierran sus conciertos. Estuvieron bien, aunque el sonido esta vez no fue el mejor.

Continuaron la noche los zaragozanos Evernight, grupo que cubría todo el tour ibérico de los Primal como banda invitada. En contra tuvieron que prácticamente nadie les conocía, en eso contaban con ventaja los locales Blast Open, pero a favor tenían a la que probablemente sea una de las mayores audiencias que hayan tenido a lo largo de su historia. Comenzaba a llover y la gente se apretaba bajo la carpa. Si se calculaba que esta tenía capacidad para casi dos millares de personas, tenemos que decir que la presencia de público casi llegaba a esa cantidad. La gente se empezaba a apretar buscando el cobijo de lo que era ya una lluvia intensa en toda regla pero que no iba para nada a enturbiar la fiesta. Terminaron con una acelerada versión del “Future World” de Helloween. Estuvieron bien, aunque el sonido tampoco fue el mejor. En ese aspecto ya nos temíamos lo peor, pero a la hora de la verdad, con Primal, todo sonó perfecto.

Y por fin llegó el momento que todos esperaban, la subida a las tablas de Primal Fear. Lo hicieron un cuarto de hora tarde sobre el horario previsto. Tiempo cortesía de la banda para con la organización del evento, ya que cuanto más tarde comenzase, más tarde acabaría, y en ese tiempo la barra seguiría funcionando a pleno pulmón consiguiendo los valiosos ingresos necesarios para la amortización del evento. Aspecto que no todos los que acudieron a la cita parecieron entender.

Entrada gratuita, precios de risa, y la gente se pone a hacer botellón cuales pijos a la puerta de la discoteca. Luego nos quejamos de que en las salas se cobran entradas caras. Ni que los grupos no cobraran. Para colmo, lo único que no se permitía meter en el recinto era vidrio, las bebidas que fuesen en contenedores de plástico eran permitidas, y algunos ni siquiera eso querían respetar y no faltó “el listo” que coló alguna botella de cristal. Impresionante la falta de educación de alguna gente, afortunadamente de solo unos pocos. Como diría mi madre “no hay fiesta sin tarasca”, y desde luego no hay concierto sin imbécil. Pero bueno, entre casi dos mil asistentes lo natural es que hubiera algún estúpido, como en todas partes donde se congrega un elevado número de personas. Ojalá alguno de ellos lea esta crónica y se de cuenta de ello y vea que si todo el mundo hiciera como ellos el futuro del heavy metal, al menos en Turón, sería ya más negro que las camisetas que solemos vestir.

Sea como fuere, la fiesta no se enturbió en ningún momento, y a falta de quince minutos para la media noche, aparecían Scheepers y compañía sobre el escenario.

“Sign of Fear” como viene siendo habitual en este tour, fue el tema escogido para estrenarse, continuando con “Chainbreaker”, tema de su primer album de 1998. Killbound fue la primera canción interpretada de su último album de estudio 16.6, del que curiosamente solo sonó también “Six Times Dead (16.6)”, canción tras la cual Randy T. Black dio una brutal demostración con un solo de esos que dejan a la gente boquiabierta y que para nada cortó el ritmo de una actuación magnífica. Hubo rotura de un par de baquetas de por medio.

Si bien Matt Sinner y Ralf Scheepers son los que parten el bacalao en la banda, la presencia escénica de Alexander Beyrodt va más allá de lo convencional. Subiéndose en todo cuanto encuentra por el escenario y que sobre lo que pueda mantenerse de pie o de rodillas. Espectacular el duelo de hachas que mantuvo con el encantador sueco Magnus Karlsson, con quien por cierto tuve la suerte de compartir antes del concierto una buena charla acerca de Primal Fear y de sus otras banda como Starbreaker o su aparición en los discos de Allen/Lande. Solo cuatro días antes Tony Harnell había estado en Oviedo y Gijón con el maravilloso musical Queen Symphonic Rhapsody y su curiosidad por la cercanía de ambas ciudades fue el motivo de la agradable conversación. Por cierto, decir que pude acudir al musical en Oviedo y es algo muy digno de ver, realmente recomendable, sobre todo para los amantes de Queen y porqué no decirlo de T.N.T. pues el papel de Harnell es estelar. Pero no me seguiré desviando del tema y continuaré comentando sobre la actuación de Primal Fear.



Tras el solo de batería, vino la espectacular “Fighting The Darkness”, seguida inmediatamente por la imprescindible “Riding the Eagle. “Metal is Forever” servía para terminar, aunque volvieron para un bis donde “Angel in Black” y “Running in the Dust” servían para que nos comenzara el bajón por ver que la noche empezaba su cuesta abajo. Dejaron un muy buen sabor de boca, y se metieron en camerinos con la satisfacción del que hace bien su trabajo.

Después de la actuación de Primal Fear, la noche no se terminaba, pero muchos de los presentes no lo entendieron así, y para las actuaciones de Hangin’ Balls primero y de Hunger después, la audiencia no llegaba ni a la mitad. Con el fin del show de los alemanes hubo desbandada, algo que ya se esperaba.

En fin, una noche mágica vivida en Turón, población que si la Plataforma Juvenil se empeñara, se podría convertir en un Wacken español, aunque el tiempo dirá si repiten experiencia heavy o no. La Plataforma no es un grupo de metalheads, en ella hay gente de todo tipo y que escucha toda clase de música, y los que somos de aquí bien sabemos que no todos los años el heavy metal será el centro de atención en la noche de fin de fiesta de la Semana de la Juventud. Pero por nuestra parte intentaremos convencerles viendo el éxito de este año. A veces la voluntad, las buenas ideas y las ganas de trabajar y de luchar por lo de uno, tienen recompensa. Esta vez, sin duda, el esfuerzo mereció la pena. Ojalá la iniciativa de los jóvenes turoneses sirviera de ejemplo para que otros muchos jóvenes se pusieran las pilas y lucharan por lo suyo.


Las cifras:

Asistencia: casi 2000 personas.

Litros de cerveza consumidos: 1.700, no estuvo mal habiendo solo un cañero disponible tras averiarse los otros dos, algo que habrá que mejorar para la próxima ocasión.

Recaudación: no puedo dar las cifras, pero si puedo decir que la noche fue rentable, cosa que no se consiguió otros años con bandas de otros estilos, algunas nacionales, realmente sobrevaloradas y con unos cachés que jamás estuvieron a la altura de su capacidad de convocatoria. Recordemos que en estos conciertos la Plataforma Juvenil de Turón nunca cobra entrada.

Texto: Larry Runner
Fotos: Plataforma Juvenil y Felipe SM (gracies collaciu).

© Larry Runner

nota.- El blog ha sido publicado una vez más en rafabasa. Pincha aquí y lo verás

Crónica concierto de Lujuria, Xixón 20.11.2010

LUJURIA
Sala Otto, Xixón. Sábado 20 de Noviembre de 2010
Son muchos los que dan cera a Lujuria. Algunos les dan caña sin control, y lo más triste es que muchos de esos que les dan palos, luego hablan maravillas de grupos de pipiolos capaces de sacar un disco antes de haber escuchado media docena.


Y es que Lujuria pueden gustarte más o menos, menos o más, probablemente no sean unos virtuosos, pero probablemente sean el grupo más honesto del heavy metal del estado español. Su último disco, La Llama Eterna me gusta menos que nada, pero en directo no me los perdí e intentaré no perdérmelos jamás cuando se acerquen por estas tierras.

Al frente de la banda, está uno de los hombres con más carisma de este país. El señor Oscar Sancho sabe bien de sus limitaciones, pero esa falta de voz la compensa con un saber estar sobre las tablas que no tienen el 90% de los cantantes que puedas ver a día de hoy en un escenario entre Tarifa, Finisterre y los Pirineos. Sin Oscar, Lujuria no existiría. El resto de los miembros podrían ir cambiando, pero al frontman que ni nos lo toquen.

En 2006 sacaron el que para mí es su mejor trabajo “... Y la Yesca Arderá”. Una obra maestra, que presentaron con una edición limitada numerada en caja de madera de la cual guardo la copia 3.472 con mucho cariño, y que imbécil de mí, una vez más volví a dejar en casa en vez de llevarla para que me la firmaran como es debido.

Vinieron a Xixón, a la Otto, tras varios años de ausencia de tierras asturianas, Oscar decía que cinco, yo creo que no son tantos, aunque quizás me líe por haber estado el año pasado viéndolos en la Heineken madrileña. No fuimos demasiados los que nos acercamos a verlos, pero sí más de los que he visto en los últimos conciertos de la Otto con Vicious Rumors o Poncho K, por ejemplo. Eso sí, los que se acercaron eran de los buenos, y a pesar de que el público no era muy numeroso, si que en todo momento estuvo entregado y el ambiente era de los de grupo grande. Nunca vi en las puertas de la Otto a tanta gente esperando a que se abrieran las mismas. Buena señal de que el público tenía hambre de heavy metal y ganas de pasar un buen rato. Eso a pesar de que apenas habían pasado veinticuatro horas de la descarga de Primal Fear en Turón, algo que mis piernas y mis ojos no dejaron de recordarme en toda la noche en forma de cansancio y sueño.

Puntuales, a las doce y media de la noche comenzaron su actuación con la voz en off de Oscar “recordando” la visita de Benedicto XVI para enseguida empezar a escuchar los acordes de “Esta es una noche de rock & roll” de los Barricada, tema que fue continuado por “El heavy no es violencia” en homenaje al tristemente desaparecido y amado Pedro Bruque. Ambos temas de inicio, pertenecientes a su último y ya nombrado trabajo “La llama eterna”.

Entre canción y canción, Oscar tuvo tiempo para meterse con todo aquel canalla que le venía a la cabeza, siempre de forma merecida. También para dar las gracias y acordarse de alguna que otra gente que también se lo merecía, y para recordar con cariño a otros muchos.


Tras mi favorita “Joda a quien joda”, llegó “Dejad que los niños se acerquen a mí”, que fue "dedicada" a la “periodista” Curri Valenzuela, la cual la muy paleta en su día calificó de pederastas a la banda. Está claro que la gente no entiende nada de nada. O lo que es más triste, a veces no quieren entender y sí hacer daño. En su día ésta fulana en su programa de Telemadrid acusó a la banda de fomentar el abuso a menores, cuando la canción precisamente denuncia eso por parte de la Iglesia Católica. Quizás no se molestó en interpretar la letra, quizás sea tan estúpida como para no entenderla, o quizás simplemente quería tirar mierda encima de la ministra de cultura y de la banda a sabiendas de que lo que contaba era mentira y unicamente por hacer daño. El caso es que en su día a la banda les buscó un problema y Oscar se encargó de recordárnoslo. Mientras por una parte esta señora sin cerebro dice estupideces sobre el “rock duro” como lo etiqueta ella, otros como Pérez Reverte (1) hablan en su columna de que a día de hoy las únicas letras decentes en el rock se encuentran en el heavy metal. ¡Que cosas!


Llegados a ese punto de la noche, Oscar aprovechó un momento para dar las gracias a Chalseto y su chica a los que calificó de “motor del rock asturiano”, a la Sala Otto, por apostar ahora ciegamente por el rock, ojalá dure, y a Ian, “el técnico de sonido de Warcry que hace que sonemos de puta madre como en los 80”. Y es que una cosa es muy cierta, el sonido fue durante toda la noche excelente.

Le dedicaron “Estrella del Rock” a Javier Gálvez, mánager entre muchos otros de leyendas como  Saratoga, Medina Azahara, Silver Fist, o Sobredosis y que tristemente murió víctima de un infarto el pasado año.

“Estrella del porno” también tuvo dedicatoria especial. En este caso al “héroe local”, a Victor García y a otros músicos asturianos, pues fue entonces cuando se acordó también de noches compartidas con la gente Northwind, Darksun, Vendaval, Omenomejodas, Avalanch y por supuesto Warcry. Tuvo buenos deseos para todos ellos.

La lista de éxitos se vio interrumpida por la interpretación de “La Gorda”, tema de los también segovianos Tyc. Tyc fueron una banda de heavy metal originarios de Dyc, que en los ochenta intentaron asomar la cabeza sin éxito, y cuyo mayor mérito fue aparecer alguna vez en la revista Heavy Rock. A esta formación perteneció Jesús Sanz “el chepas”, guitarrista de la banda y en esta gira están interpretando el tema a modo de recuerdo.

Sonaron otras grandes canciones de la banda como “Las tablas de Moi-sex”, “Jeckyl y Mss. Hyde” , “La favorita del rey” y así hasta 16 temas. Para “Goliardos” Oscar se bajó de las tablas e interpretó el tema entre el público, acudiendo hasta la mismísima mesa de sonido para en señal de gratitud estrechar la mano de Ian por el buen trabajo realizado durante la noche. De mi favorito “... Y la Yesca Arderá” solo tocaron “Traidores y Criminales contra nosotros batallan”, y terminaron con la versión del “Destrucción” de los argentinos V8 y perteneciente también al último disco “La llama eterna”.

Luego llegó el bis con “Merece la pena” y terminaron con “Corazón de Heavy Metal” en plan fin de fiesta, y donde un fulano subió al escenario para no bajar y estropearnos a todos la mejor canción de la banda. Incomprensible que un tío se suba al escenario para luego no bajar y quedarse como un idiota arriba. Nadie debería subir al escenario si la banda no lo pide. Pero si te subes, luego te tiras abajo inmediatamente, como dice Oscar Sancho, “como en los 80” y no te quedas arriba como un pasmarote incomodando a la banda. La gente paga por ver a Lujuria, no por verte a ti. Me da igual lo fan que seas de la banda, les estás faltando al respeto a ellos y a los que han pagado por verlos y que son mucho más educados que tú y no suben al escenario aunque algunos darían la vida por ello. Quizás esa falta de educación algunos solo se la guarden en el bolsillo teniendo a un gorila dando ostias. Triste momento el que nos toca vivir en la actualidad teniendo que aguantar a imbéciles de estos cada vez más a menudo. Hace bien poco tres gallegos nos acortaban el show de Uzzhuaia en la Acapulco con sus continuas invasiones al escenario y con Lujuria tuvimos también a un estúpido de estos.

Al fastidiar la fiesta este fulano, tocaron para cerrar y en homenaje al también difunto Roonie James Dio, el “Long Live Rock & Roll”, que al menos sirvió para que se despidieran como es debido.

En definitiva una buena fiesta en un día agotador en lo personal, pero que el buen hacer de la banda hizo que me lo pasase realmente bien.


Desde aquí un ultimo mensaje a la señora Valenzuela y su clan de ignorantes. Si se quiere usted meter con depravados, no apunte hacia no debe. Mire entre sus amigos, como el director de El Mundo. No es a los metalheads a los que nos gusta que nos metan fustas por el culo, es a sus amistades “intachables”. Tenga cuidado, porque moviéndose entre esa gente uno nunca sabe como puede tener su esfínter al día siguiente. Si quiere leyendas urbanas utilice a Alejandro Sanz o a Ricky Martin.


© Larry Runner 2010

Nota:
(1).- El texto de Pérez Reverte sobre el heavy metal aquí.

jueves, 18 de noviembre de 2010

ALTER BRIDGE. Barakaldo 14.11.2010. Crónica y fotos

Ojalá me equivoque, pero creo que aquí Alter Bridge no van a triunfar nunca. Están en tierra de nadie. A los más heavys no les gustan por blandos, y a la gente que no está de escuchar metal les parecen demasiado duros. Resultado: tercera visita y la sala que no llega a mediar el aforo.

Son una banda sobrada de calidad. Tienen muy buenas canciones y un vocalista al frente que es de lo mejor que nos hemos cruzado en la última década, pero aquí no acaban de cuajar. Esto no es los Estados Unidos, está claro. Allí la cultura del rock llega incluso a los más pequeños. Aquí a la mayoría de los críos en casa se les ponen “bisbales y bustamantes”, y éste, como digo, no es un grupo que haya llegado a los metalheads patrios, que son los realmente fieles. Pensé que su gira con Slash, que ha hecho famoso a Myles Kennedy daría un empujón a la banda en este tour. Pero al menos, en la fecha de Barakaldo, eso tampoco ayudó.

Si no tienes fans fieles difícilmente irás adelante. Esta vez, en la Rock Star de Barakaldo había algo más de gente que en la anterior visita de su Black Bird Tour. Eso sí, las melenas las podías contar con los dedos de una mano. El público que acudió a la cita de Barakaldo estaba formado más bien por rockerío “tipo Azkena” para que se me entienda. Gente que va vestida “normal” y que “lleva el rock por dentro”. Y es que el rock de Alter Bridge no está hecho para los más jóvenes, no se veía a mucha gente menor de 20 años, y más bien, la mayoría de la gente peinaba canas.

Ese tipo de público en USA llena pabellones, pero aquí, o bien está aburguesado en el sofá de casa, sin ganas de meterse en una sala a disfrutar de un buen concierto como en sus años más jóvenes, o bien en estos tiempos que corren, están ahogados con su hipoteca al cuello y no pueden permitirse el pagar más de 34 euros por un ticket. Todos conocemos casos de estos, de vagos y de gente que no lo está pasando bien porque la parcela económica no anda boyante. Supongo que la fecha, un domingo, tampoco era precisamente perfecta.



Y es una pena, porque la noche de Rock, así, con mayúsculas, vivida el pasado domingo 14 fue realmente espectacular.

Abrieron los madrileños Eldorado, que recientemente han presentado su disco en versión inglesa. Confieso que no los conocía pero que me dejaron un buen sabor de boca con ese rock añejo, pinzado de Zeppelin y Purple que tanto nos gusta cuando nos ponemos a ello. Como bien digo, no los conocía, pero eso no fue un escollo para pasárnoslo más o menos bien, sobre todo porque fueron lo suficientemente inteligentes para soltar al menos un par de temas muy conocidos como el “Helter Skelter” de The Beatles y el “I don’t need no doctor” de Ray Charles que en su día versionearan Humble Pie de forma magistral, que era a la que se parecía más la versión de los teloneros. W.A.S.P. también en su día hicieron una versión que a mí personalmente me encantaba.


Destacar sin duda la voz de Jesús Trujillo, y a su guitarrista, cuyo look no dejó de recordarnos en todo momento a Johnny Winter. Si llega a salir y se sienta en una silla se lía seguro. De todas formas, a pesar de la enorme calidad de la banda, la gente apenas consiguió soltar unas palmas, el público estaba realmente frío esa noche y el “rock sesudo” de los madrileños no consiguió caldear del todo el ambiente.

Y por fin llegó el momento que la audiencia esperaba, la salida de Alter Bridge, que comenzaron con “Slip to the Void” y continuaron sin respiro con “Buried Alive”.

Myles Kennedy en el centro, a nuestra derecha el bestial Tremonty, a la izquierda Brian Marshall al bajo, y al fondo, tras un biombo transparente, de esos que se están poniendo de moda en los últimos tiempos, Scott Phillips a la batería.

El público comienza caliente, suenan “Before Tomorrow Comes”, Myles Kennedy se acompaña en todo momento de guitarra y mientras Tremonty maltrata la suya. Tras “All hope is gone” vino “Metalingus” y ahí Kennedy posó la guitarra para centrarse en la voz. Fue el momento más heavy de la noche y donde se agitaron algunas cabezas, cosa que hasta ahora se había visto muy timidamente y uno de los escasos temas en los que el genio de la voz posó su guitarra para agarrarse al micro con ambas manos. Con “Broken Wings” también lo hizo.



Sonaron a lo largo de la noche sus mejores canciones, ya clásicos, de sus dos primeros trabajos, y también soltaron hasta seis de los cortes de su último y excelente trabajo AB III, entre ellas mi favorita “I know it hurts”.

Casi al final del set hubo un momento para el sosiego en el que, como es habitual en este tour, Myles Kennedy acapara toda la atención del público, aunque esto ocurre casi en todo momento, la verdad. En la interpretación de “Watch Over You”, Myles se queda solo sobre el escenario con una guitarra acústica como si estuviese en un pequeño garito. Un momento mágico que deja a los fieles absortos y del que enseguida se despiertan cuando las otras tres fieras de la banda vuelven a pisar el escenario para interpretar la mejor de sus canciones “Open Your Eyes”, con la que cerraron su set. Creo que si su sello apostase por este tema en las radiofórmulas de aquí, este grupo podría dar el salto. A veces uno no se explica porqué las discográficas no invierten en serio por sus artistas cuando la calidad de estos es más que sobrada.



Tras un corto respiro llegó el bis con la cañera “Isolation” y la habitual para cerrar “Rise Today”.
No miré el reloj, no sé cuanto tiempo estuvieron sobre el escenario, pero podéis echar cuentas, fueron 20 temas, casi nada.

Set-list:
1. Slipt to the Void
2. Buriedn alive
3. Before tomorrow comes
4. Coeur D’Alene
5. Brand New Start
6. White Knuckles
7. All hope is gone
8. Metalingus
9. Ghost of days gone by
10. Broken Wings
11. Ties That Bind
12. Coming home
13. One day remains
14. I know it hurts
15. Come to life
16. Blackbird
17. Watch Over You
18. Open your eyes
Bis:
19. Isolation
20. Rise Today

Fotos: Sergio Blanco
Texto: Larry Runner

Si quieres ver esta crónica como salió publicada en la web de Rafabasa pincha aquí



© Larry Runner 2011

lunes, 8 de noviembre de 2010

VICIOUS RUMORS + Blast Open. 04.11.2010. Crónica del concierto

VICIOUS RUMORS + BLAST OPEN
Sala Otto, Gijón, Asturias
Jueves 4 de Noviembre de 2010
Entrada: 15.- € Anticipada, 20 en taquilla.

Hace más de veinte años que Jorge, mi vecino, me grabó por aquel entonces el Digital Dictator, el álbum con el que conocimos de aquella a Vicious Rumors. Me lo grabó de su vinilo en una cassette, y aquellos riffs aniquiladores que salían de la guitarra de Geoff Thorpe me atraparon. Quién nos iba a decir que veintitantos años más tarde, el mismo Jorge iba a tocar cerca de casa con su banda teloneando precisamente a Vicious Rumors.

La fiebre Vicious Rumors, la verdad, nos duró poco tras el Digital Dictator, el disco con el que los conocimos. De aquella pudimos descubrir poco más tarde su anterior álbum Soldiers of the Night, con el fantástico Vinnie Moore en el line-up, y yo incluso les seguí hasta su siguiente obra, titulada como la banda, Vicious Rumors, en el año 91, pero luego, la verdad, les perdí la pista. Craso error.

Cuando me enteré de que venían a mi tierra, me alegré profundamente, pero enseguida pensé para mis adentros que tenía un “problema”, sacándome de los tres primeros trabajos de la banda, apenas conocía nada, solo alguna que otra canción oída en su myspace de vez en cuando, y un par de escuchas a su último trabajo de 2006, Warball, no mucho, la verdad. Viendo la trayectoria que han tenido en nuestro país a lo largo de todos estos años, y comentando con amigos y conocidos, está claro que nunca han sido un grupo de masas, y que sus trabajos, salvo para unos pocos, han ido pasando desapercibidos. Vergüenza nos debería dar.

La buena suerte es que en este tour, la banda, consciente de que sus tres primeros trabajos son los más conocidos en Europa, han planteado el set-list del tour teniendo como protagonistas a aquellos discos, lo cual hemos de agradecer los más veteranos y los que como en mi caso, hemos ignorado a la banda en gran parte de su trayectoria.

Así las cosas, se plantaron en Gijón un Jueves, algo que, viendo la asistencia que normalmente tienen los conciertos en nuestra región sabíamos que era sumamente arriesgado. A sabiendas de que la cosa iba a pintar mal, el promotor tuvo la suficiente cabeza para llevar al grupo a una sala un poco más pequeña, la Otto en vez de meterlos en la habitual Sala Albéniz. La céntrica Sala Otto, cuenta con un aforo para conciertos de casi 300 personas, pero si asisten a ella un centenar de metalheads ruidosos, el ambiente puede llegar a parecer el del Madison Square Garden en un bolo de Iron Maiden.

Con todos estos preámbulos, sin ningún miedo, y apoyados por un buen número de amigos, saltaron a escena a las nueve de la noche, la banda invitada, BLAST OPEN, el grupo de mi amigo de la infancia. Esta formación, originaria de diversas poblaciones de la cuenca minera del río Caudal, lleva meses dando caña por su zona, y se presentaba en Gijón por primera vez. El cuarteto está formado por tres ex-miembros de los que en su día fueran banda del sello Locomotive, INNERSELF y un nuevo bajista, ex-componente de varias formaciones locales que nunca llegaron a gran cosa, pero de esos que llevan toda la vida tocando y que se sabe muy bien lo que se hace.

Blast Open suenan potentes, hacen heavy metal rozando el thrash, curiosamente muy del estilo de Vicious Rumors. En los últimos tiempos, como digo, han tocado en varias fechas por su zona, y los más fieles ya conocen los temas. De todas formas, dos de sus primeras canciones ya han sido grabadas en modo demo en los prestigiosos estudios Eclipse de Dani Sevillano, lugar donde han grabado un sinfín de bandas asturianas y donde en la actualidad trabajan Warcry. Por supuesto esos temas, "Bad To Worse" y "Lost" encendieron el ambiente y brillaron junto con el que para mí es su mejor canción "Blinded", que ojalá graben pronto. Terminaron con el "Only" de Anthrax, tema que interpretan a la perfección y que ya caldeó el ambiente definitivamente antes de cerrar con "The Day of Your Death". Cumplieron con creces y subieron la temperatura de un magnífico público que no tuvo que esperar más de un cuarto de hora para ver aparecer sobre las tablas a las estrellas de la noche.

Vicious Rumos mantuvieron el guión. Durante días en los foros locales se hablaba del set-list que iban a interpretar, de los temas que estaban sonando durante la gira, y mantuvieron esa lista de temas yo creo que en casi en un cien por cien.

Abrieron con la fantástica "Worlds and Machines" del Digital Dictator y continuaron con "On the Edge" su álbum homónimo editado por Atlantic en 1990. Un buenas noches y "Soldiers of the Night". Locura entre la audiencia y un Geoff Thorpe que acapara al principio todas las miradas, aunque con el paso de los minutos estas comienzan a dirigirse a un joven que sujeta el micro y que lleva muy poco tiempo en la banda, un tal Brian Allen que empezaba a dejar con la boca abierta a los asistentes.

Brian Allen es un continuo chorro de voz, un cantante que te recordará sin duda a la mejor versión que puedas tener en tu mente de Rob Halford, sobrado de cualidades, pero que ademas en un  excelente frontman de esos que sabe meterse a la gente en el bolsillo. 

Fueron cayendo uno tras otro los temas más impactantes de su trayectoria, con un Geof Thorpe que bien pensé que sería el típico “guitar-hero” egoista, pero con el que me equivoqué de pleno, pues deja gran cantidad de solos para que el otro guitarrista Kiyoshi Morgan se luzca ampliamente.

Flipábamos con lo que se cocía en la parte delantera del escenario, pero si mirabas al fondo, te encontrabas con la mirada de una auténtica bestia, probablemente uno de los mejores baterías que haya visto en mi vida. El veterano “tocayo” Larry Howe aporreaba sin cesar un kit de batería que pensábamos que podía dejar inservible. Lleva junto con Geoff Thorpe toda la vida en esta banda, y se ve que para ambos ésta es su vida, y disfrutan de cada momento y se dejan el pellejo en el escenario.

Sonaron “Digital Dictator”, “Minute to Kill”, “Ship of fools” y entonces el amplificador de Geoff Thorpe dijo basta y se quemó. Ello nos llevó a un parón, que si bien no fue demasiado largo, sí que rompió un poco el ritmo de una noche que estaba siendo realmente brillante, de hecho, con lo visto, ya era para mí el mejor concierto vivido en Asturias en el último año.

Tras un cuarto de hora de parón, y teniendo que poner el amplificador de bajo a Geoff Thorpe, cosa que pasó desapercibida para casi todos, continuaron con su actuación. Sonaron “Down to the Temple”, “Hellraiser” y hubo tiempo para un tema nuevo “Razor Back Blade”. El ambiente, a pesar de contar con solo alrededor de un centenar de fieles, estaba tan caldeado que Brian Allen no dudó en tirarse del escenario para que el público lo sujetase y lo devolviese a las tablas. Tras escuchar “Don’t Wait for Me” y sabiendo que aquello se acababa la pena nos inundaba.

Gran actuación, como digo lo mejor que he visto con mucho en Asturias a lo largo de lo que llevamos de 2010, que no es poco.

Tras el concierto, improvisado “meet & greet” con todo el que quiso. Firmaron todo lo firmable y sacaron fotos con todos los que quisieron, con una humildad que aún los hace más grandes. Incluso pudimos ver a un importante cantante de heavy metal, orgullo de Asturias, sacarse fotos con ellos. Por cierto, para Larry Howe no pasó desapercibido que aquel joven de bigote no era uno más entre el público, ya que más de uno aprovechó la ocasión para llevarse también un recuerdo con él.

En definitiva, CONCIERTAZO, que más de uno se va a arrepentir en el futuro de no haber visto y gran preámbulo para la visita de Primal Fear, que en nada estarán en Asturias en un concierto que será gratuito para el público, y que promete ser casi histórico. Esperemos que esta vez la gente no falle.


© Larry Runner

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...