viernes, 31 de diciembre de 2010

Rock Brigade nº 267. Diciembre 2010

La crónica de Wacken 2010 en el número 267 de la revista brasileña Rock Brigade (Diciembre 2010), aunque esta vez de forma resumida por la falta de espacio en la revista. Una vez más, las fotos de Sergio Blanco ilustran el texto.






Haciendo click en las imágenes se pueden ver a mayor tamaño.


La crónica original pinchando aquí

Diario de un metalhead. Capítulo VIII: Mi primera vez (con Maiden)

Año 1990. La banda de Heavy Metal más importante de todos los tiempos, Iron Maiden, editaba su octavo álbum de estudio y anunciaba el calendario de su nuevo tour “No Prayer On The Road”. Entre las fechas se anunciaban solo dos en España, Madrid y San Sebastián eran las citas. Se esperaba el lleno en ambas y había que ir como fuese.

Además del aliciente de ver por primera vez en mi vida a Iron Maiden, estaba el tema de los teloneros. Ni más ni menos que otros de los más grandes de la época: Anthrax. Más que teloneros eran estrella invitada, pues contarían con ambientación de escenario propia. ¡Menuda noche se avecinaba!


Hubo suerte, un chaval de Oviedo al que conocía por tener amigos en común, anunciaba un viaje organizado con viaje más entrada. Un carbayón, Pier, de aquella era “el más listo de la clase” y se lo montaba de aquella manera.

El caso es que toda la pandilla llamamos para concretar viaje con Pier. Teníamos que ir a pillar el bus a Oviedo, el sitio de salida era la estación del Norte. Así que ya ves a medio Mieres y medio Turón de paseo desde la parada de la Empresa Fernández hasta la Estación, pasando por la calle Uría. Así que recuerde iban Saez, Jorge, Fredo, El Pirata, Chema, Canuto, Iván Sevillano.... y por supuesto yo. Es imposible que me acuerde de todos.


Solís de aquella se lo montó de puta madre. Ante la falta de recursos económicos fue a una imprenta, encargó unas pegatinas de Anthrax y se puso a vender como un descosido a cinco duros. Ni que decir tiene que sacó de sobra para el viaje, hasta tal punto que cuando ya tenía pasta bastante empezó a regalar las puta pegatinas. Debía haber pegatinas para cubrir el autobús entero si hubiese hecho falta.

El autocar lleno hasta arriba. Aquellos viajes eran brutales, la autovía del Cantábrico de aquella no era ni siquiera un proyecto, la “Cantabria Eterna” del eslogan publicitario, en aquella época parecía eterna de verdad. Cruzar esa provincia era querer morirse, no se terminaba nunca, parecía que cruzabas Castilla entera. El caso es que como íbamos viendo videos sin parar tampoco te aburrías demasiado. De aquella no se veían vídeos todos los días. Solo los más afortunados, que tenían parabólica en casa, podían grabarlos. El resto rezábamos para ver alguno en una de las dos cadenas de televisión estatales.


Tras ocho horas de viaje, llegamos a Donosti, unas copas y un ojo al puesto de camisetas. Vimos a Anthrax en las primeras filas y disfrutamos como piojos viendo como los relojes que cubrían todo el escenario, no paraban de girar sin control con los acordes de los neoyorquinos. ¡Que grandes! Es imposible que me acuerde del set-list, pero recuerdo con cariño el I’m The Man. Canuto, Sevillano y yo nos perdimos entre la multitud y no volvimos a ver al resto de los colegas más, que yo recuerde. Así que continuamos a nuestro aire.

Tras la apabullante descarga de los Anthrax dirigidos por aquel magistral Joe Belladona, llegaba la hora de los más grandes: Iron Maiden.


Los dioses estrenaban guitarrista. De aquella al señor Adrian Smith le dio un aire y pensó que era mejor para su carrera y para su vida dejar la banda y emprender carrera en solitario haciendo hard rock. Gran equivocación que le costó siete años de mediocridad arrastrándose por clubes de medio pelo a los que acudían fans de Maiden para verlo con sus proyectos Asap y Psycho Motel hasta que un día se encontró con Dickinson y poco a poco todo volvió a ser lo que es hoy.

Así que Harris metió al guitarrista de la Ian Gillan Band en el grupo, un tal Janick Gers y asunto arreglado. Luego a la vuelta de Adrian, Janick conservó su puesto. Aquí a las duras y a las maduras, es de justicia.


Tras una introducción con música de película del oeste que usaban en aquella época, Maiden salieron al escenario entre la algarabía de un lleno Velódromo de Anoeta. “Tailgunner” sonó a música celestial y en las primeras filas los más locos disfrutábamos de continuas avalanchas. Ibas de un lado hacia otros y estabas tan apretado que si te dejabas caer no te ibas al suelo, pues te sujetaban los demás. En esa movida me encontré a Fredi, de Oviedo, que andaba también por allí y me enseñó la púa de Scott Ian que había pillado, y perdí a Jorge y a Sevillano ya definitivamente. Así que a disfrutar del bolo y ya los vería al salir.

“Public Enema Number One” fue el segundo tema y luego llegó Wrathchild. La emoción y el griterío iba creciendo. Ahí llegó el primer parón, el primer speech de Bruce, que empezó con un “good evening San Sebastián” y acabó con aquello de “If you gonna die, die with your boots on”. “Die with your boots on”, creía morir.


Nicko atrás, tocando a la perfección, Harris corriendo de un lado a otro, Dave a la izquierda, casi estático, el novato Gers que no paraba y Bruce Dickinson inmenso, con su larguísima melena, su chupa de cuero y sus botas de boxeo blancas, marcando estética. Todos queríamos ser como aquel cabronazo al que adorábamos, aunque yo hubiera dado una mano por haberlos visto en el 81 con Dianno.

“Hallowed Be Thy Name” y “22 Acacia Avenue”, aquello era la felicidad absoluta. Así fueron sonando canciones del nuevo “No Prayer for the Dying” y temas ya clásicos. Con la canción que daba título al nuevo disco, “No prayer for the Dying” se me pusieron los pelos de punta. Por supuesto vimos también a Eddie. Terminaron con “Sanctuary” y salí más contento que unas castañuelas. Aquel día no lloré cuando terminó el concierto. Marché sobrado, pensando “bueno, ya los vi por primera vez, a partir de ahora habrá muchas”. No como hoy en día, que cada vez que los veo y se termina un bolo siempre me queda cara de angustia pensando en que pueda ser la última vez que los disfrute en vivo.

Ya en la calle encontré a Jorge y a Sevillano y como no sabíamos dónde estaba el Ayuntamiento de Donosti para ir a pillar el bus de regreso, nos acoplamos a unos chavales bastante mayores que nosotros, que eran de Mieres y que amablemente nos aceptaron e incluso nos pagaron una caña, pues yo al menos, ya no tenía un puto duro para el viaje de vuelta.


Hace unos años conseguí un DVD de aquel concierto. Está grabado desde la audiencia y en muy baja calidad. No sé quién tendría el valor de grabarlo, pero si leyera estas líneas algún día, que sepa que siempre le estaré agradecido por haber inmortalizado aquellas dos horas de concierto en tiempos en los que las cámaras de vídeo eran un lujo al alcance de muy pocos, y unos trastos de la leche para cargar por ellas.


Otra noche más, otra noche inolvidable.

Up The Irons!

© Larry Runner 2010.

Blog publicado originalmente en myspace en Junio de 2009

sábado, 25 de diciembre de 2010

Diario de un metalhead. Capítulo VII: Marca mi número, es el 666.

Año 1988. Era un pipiolo de 19 años. Un muy mal estudiante que como castigo en casa no recibía ni un duro. Tiempos duros, claro. Es jodido tener esa edad y no tener pasta en el bolso.
Encima estaba rodeado de gente que sí manejaba guita. Los colegas de vacile iban todos a FP a Mieres o a Ujo y sin apenas esfuerzo sacaban unas notas más o menos decentes. Yo iba al Instituto de Turón, y no tenía tiempo para estudiar, había cosas mucho más importantes. No fue hasta un año más tarde cuando me puse las pilas y empecé a encontrar utilidad a los libros de texto, que los otros siempre me gustaron y nunca me tuvieron que obligar a leer ninguno.

Como consecuencia de mi aplicada vida, llegué a casa con unas notas de vértigo. Tenía que repetir tercero de BUP. El premio fue sonado, no ver un duro en todo el verano. Solución: buscarse un curro. Y por medio de un vecino lo encontré. Fácil, sencillo. Cobrar los recibos de la comunidad de vecinos. Estaba tirado, solo había que patearse los tres barrios: Cabojal, Santamarina y la LLana’l Monte. En un par de tardes, y dependiendo del mes, podías sacarte entre diez y veinticinco mil pesetas. Con aquello era yo tan rico entre mis colegas como el Cristiano Ronaldo hoy en día.

Vinieron por entonces a Asturies los que eran para mí en aquella época el grupo número uno del heavy metal nacional: Angeles del Infierno. Su actuación, anunciada a bombo y platillo por el programa del Derrame Rock, iba a tener lugar en una discoteca de Llovio, Ribadesella. Con dinero en el bolsillo nada me iba a impedir que de una manera u otra yo fuera a hacerme aquellos algo más de cien kilómetros que separaban mi casa del pequeño pueblo riosellano.

Llegada la fecha todo fue mucho menos complicado de lo esperado. No me hizo falta coger ningún Alsa. Andrés, el cuñado de Julio iba a ir y tenían una plaza libre en el R5. Así que a media tarde salimos para Ribadesella. Cenamos en un burguer y mucho antes de la hora ya estábamos aparcados delante del garito.


La sala Anfiteatro de Llovio no era otra cosa que el sótano de un restaurante que estaba al comienzo de la recta del pueblo. Un gran edificio para bodas y banquetes y la discoteca la tenían más que nada para dar el servicio a dichos eventos. Pero a algún avispado se le ocurrió que podía ser negocio llevar a tocar a allí a los donostiarras.

El promotor acertó de pleno. Una hora antes allí ya no se entraba de gente. Había hasta autocares. Acercarse a la barra del bar era casi imposible. Así que tan pronto como pudimos, compramos las entradas y bajamos al sótano. Lo de comprar la entrada fue realmente subrealista. Las vendía un camarero en la barra del bar.

En medio del “auditorio” había una enorme columna rodeada por la barra, que te impedía la visión si te quedabas en la parte trasera. Así que nosotros, nos fuimos metiendo hacia adelante y así llegamos hasta la primera fila. Tan alante nos colocamos que Julio le pasaba los “flys” a Manolo (Manu García), el rítmica de la banda.

Angeles del Infierno presentaban en aquella gira el disco “666”, sin duda mi disco favorito aquel año y probablemente uno de los discos que más escuché en mi vida.

No recuerdo si sonaba bien o mal, simplemente que estuve todo el concierto flotando, como en una nube, y no era por fumar como Julio, que yo de eso siempre pasé. Era de la emoción. De tener a aquellos tíos tan cerca de mí. Bueno, las birras también influirían algo, no digo que no.

“Dando por detrás” “Hoy por tí, mañana por mí”, “666”... y por supuesto “Si tú no estás aquí”. En aquella época de escasos conciertos, aquello fue un evento enorme, y yo había estado allí.

Una muesca más al rifle. Otra noche para recordar, otra noche mágica que espero que Herr Alzheimer nunca me borre.


© Larry Runner 2010

Blog publicado originalmente en myspace en Junio de 2009

viernes, 24 de diciembre de 2010

Mi Top 10 de Discos 2010


INTERNACIONAL
1. IRON MAIDEN. The Final Frontier (Ed. Especial)
Si un año se edita disco de Maiden, ya tenéis claro que será mi nº1. No es su mejor disco, pero es un discazo. Incluye la que ha sido para mi la mejor canción del año, When the Wild Wind blows.


2. HARCORE SUPERSTAR. Split Your Lip  (Firmado)
Brutal. Si lo pones y no votas es que esto no es lo tuyo o que no tienes sangre en las venas. A día de hoy ya los veo si me apuras hasta por encima de Backyard Babies. A mí ya me gustan más, y mira que los otros son cojonudos. Quizás sea porque HSS sean más heavys. La cabra tira al monte. El día que lo pongo en el coche, no hay otro disco. Perfecto y desde ya en mi opinión su mejor disco.

3. GAMMA RAY. To the Metal. (Ed. Especial con single de vinilo rojo)
Kai Hansen lo ha vuelto a hacer. Un disco de manual y genial. Para sacar pecho y reirse en la cara de los que dicen que el heavy metal está muerto.

4. BLAZE BAYLEY. Promise and terror. (Firmado)
Otro disco de los manual. 101% heavy metal de principio a fín. Hacen falta más discos así.

5. DARK TRANQUILLITY. We are the void. (Ed. Especial con DVD y mucho más)
Discazo. Me engancharon durante mucho tiempo y acabé viajando a Barakaldo para disfrutarlos en vivo.

6. ANNIHILATOR. Annihilator. (Ed. Especial. Box limitado)
No me paré a contar si es cierto que lleva 66 solos de guitarra o no como reza la caja por fuera. Pero es de lo mejor que ha hecho Annhilator nunca y desde luego lo mejor de los últimos 10 años.

7. BLACK COUNTRY COMMUNION. Black Country Communion.
Glenn Hughes al mando, con eso está todo dicho. Vienen al Azkena 2011 y son los únicos que de verdad me atraen de todo el cartel anunciado.

8. SOULFLY. Omen.
Su mejor disco. Max Cavalera me ha vuelto a meter en su mochila de fans.

9. HEAVEN SHALL BURN. Invictus. (Ed. Especial. Box con DVD y mucho más)
Ganas de verlos. La caña a la enésima potencia sin perder melodía para nada.

10. JAMES LABRIE. Static Impulse.
Por fín un disco de este fulano que me gusta de verdad.


NACIONAL
1. ANGELUS APATRIDA. Clockwork.
Los Iniesta del heavy metal español. Enormes en disco y en vivo. Be quick or be dead incluído. No se puede pedir más.

2. UZZHUAIA. 13 veces por minuto.
Llegaron de verdad con el anterior disco Destino Perdición (los anteriores siempre me parecieron bastante normalitos) y se han quedado entre los grandes.

3. AVALANCH. El ladrón de sueños.
En los últimos años, una de cal y otra de arena. Esta vez, afortunadamente tocó disco bueno.

4. DUNEDAIN. Buscando el norte.
Espero que me llegue pronto la edición conjunta de los dos mini-cds que editaron para presentar el disco. Me encantan.

5. ESTIRPE. Querida contradicción.
Unicos, osados y geniales.

6. OBUS. Cállate.
Dan ganas de empezar a dar ostias, como siempre. Obús forever.

7. STRAVAGANZZA. Raíces.
Si no te ha gustado es que no lo has escuchado lo suficiente. Discazo para escuchar, aunque en vivo no lo veo, no lo veo.

8. ATLAS. Contra viento y marea.
Formación de lujo... lujo de disco.

9. TEKSUO. Jian Shi.
No voy a poner todo lo que opino de este disco, porque igual alguno de ellos lo lee y se le sube a la cabeza. Y no hay peor cosa que un grupo que empieza y se le sube a la cabeza. Si está en la lista es por algo.

10. SUJETO K. Sujetokaína.
Estos tíos son la monda. La mejor presentación que he visto en muchos años. Para pasárselo bien y escucharlo hasta el final. Pero hasta el final ¿eh?

© Larry Runner 2010

martes, 21 de diciembre de 2010

Mi Top 10 de Conciertos en 2010


Quizás algunos cuando lean esto se descojonen. No pretendo decir que hayan sido los mejores, simplemente son mis 10 mejores. Los 10 donde mejor me lo pasé, sin tener en cuenta en la mayoría de los casos si musicalmente estuvieron mejor o peor. Si quiero la perfección en una banda, me pongo un disco o un dvd de los oficiales. En los conciertos tiene suele haber fallos, es la magia del directo.

INTERNACIONAL


1. PRIMAL FEAR. Turón 19.11
Sin duda, y que me perdonen los Maiden. Ver a una banda del calibre de Primal Fear a 50 metros de casa es insuperable.

2. IRON MAIDEN. Valencia 21.08
Fueron geniales y fue uno de los mejores conciertos que les he visto. Dioses. Los mejores forever.

3. SOULFLY. Wacken 07.08
Conciertazo. Mi reconciliación con Max Cavalera. Me ganó para su causa. Sepultura ¡reunión ya!

4. AEROSMITH. Barcelona 27.06
He leído alguna crítica donde los ponían de flojos. Pero es que un mal día suyo es mejor que un buen día de muchos. El St. Jordi volvió a ser un teatro de los sueños. Inolvidable.

5. UDO. Wacken 07.08
El mejor cierre que podía tener el festival. Enormes ganas de volver a verlos.

6. BLAZE BAYLEY. Santander 15.03
Un sueño hecho realidad. Ni sé los discos que me traje firmados. Se gana cada fan a pulso.

7. ASTRAL DOORS. Wacken 06.08
Quedé con la boca abierta. Necesitan que apuesten por ellos. En vivo son enormes.

8. LETZE INSTANT. Wacken 06.08
Emoción. El viejo Wacken. Nostalgia.

9. DEGRADEAD. Wacken 07.08
La sorpresa, el descubrimiento del año.

10. VICIOUS RUMORS. Xixón 04.11
Noche para rememorar viejos tiempos y en compañía de la gente de toda la vida. Acabamos con la cerveza de la sala. Mortal.


NACIONAL


1. WARCRY. Fuenlabrada 13.09
Sin duda lo mejor de este país.

2. BARON ROJO. Barakaldo 10.04
Emocionante lo de la reunión.

3. CRYSYS. Mieres 23.10
Fue brutal tenerlos tocando en casa

4. ANGELUS APATRIDA. Luarca 30.07
Increíbles allá donde vayan. Tienen que seguir tirando hacia arriba sin duda. Son un orgullo para todos los metalheads de aquí.

5. PANZER. Avilés 17.12
Nostalgia.

6. '77. Mieres 23.10
Gran rato. Rock n’ roll por un tubo.

7. LUJURIA. Xixón 20.11
Como en los 80.

8. GANSOS ROSAS. Xixón 12.02
Mejores que los auténticos. Enormes. Sorpresa total. Me encantaría tenerlos en Turón algún día para que pusieran el patio del colegio al revés. Fiesta total.

9. AVALANCH. León 22.06
Buenos, muy buenos. Y sin falta de hacer conciertos mojabragas.

10. BLAST OPEN. Pola de Lena 09.10
Aquí están, y son de casa. En Les Feries sonaron a banda grande.

© Larry Runner 2010

lunes, 20 de diciembre de 2010

Crónica concierto Panzer. Avilés 17.12.2010

PANZER + MONASTHYR + ANYWHERE

Sala Cube Room
Viernes 17 de Diciembre de 2010

Entrada: 12/15.- €


No era una noche para el virtuosismo, si quiero virtuosismo en el heavy me voy a un clínic de Kiko Loureiro. No era una clase magistral. Si quiero aprender a tocar la guitarra, me apunto a las clases de Pablo García. Era una noche para la nostalgia.

Panzer y las canciones. Panzer y sus fans, los más veteranos de esta movida. Nunca había visto tantos. Panzer y los que no renegamos. Panzer y los que no nos avergonzamos. Si te damos risa, como dicen otros viejos amigos llamados Obús, “que te jodan”. Fue una noche para la nostalgia, sí. Por supuesto que sí. ¿Tiene algo de malo recordar tiempos pasados?


Puedo presumir de haber estado la otra vez. La única que pisaron suelo asturiano hace más de veinte años en la Plaza de Toros de Xixón. Y muchos de los que estaban en la Cube Room el pasado viernes también habían estado aquella noche rock del verano gijonés. Pero también puedo presumir de disfrutar de lo lindo de bandas como Heaven Shall Burn, por ejemplo. Lo uno no quita lo otro.

Me alegró volver a ver viejas caras. Me alegró volver a ver a viejos amigos a los que hacía mucho que no veía. Amigos de los que te reciben hasta con besos. Me alegró que me dijeran “tú si que sabes” por vestir una camiseta de Tokyo Blade. Me alegraron muchas cosas el pasado viernes. Y sí, puede que el Four Roses también me alegrara. Pero solo fueron dos y algunas cervezas. Fue una gran noche que vino precedida de un día olvidable.

No llegamos para Anywhere, tocaron muy temprano. Llegamos para ver a Monasthyr un poco, pero tampoco pudimos prestar mucha atención, había mucha gente a la que saludar.


Con un gran retraso, por culpa de un problema con un cable, según contó Carlos Pina, salieron unos Panzer que deben estar hambrientos de escenario. Solo así se entiende que una banda que fue de las más grandes del heavy metal de este país haya ido a parar a la Cube Room. Una sala de aforo medio, en la que si se hicieran bien las cosas se podrían hacer eventos más grandes, pero que tal y como está distribuida, es difícil que vayamos a ver allí algún bolo de renombre.


Entiendo que Panzer hayan querido volver a los escenarios. Fueron muchos años sin pisar un escenario y el gusanillo seguía dentro. Pero de volver, en mi humilde opinión, creo que deberían haberlo hecho en mejores condiciones. Ellos sabrán lo que se hacen, pero de verlos en una plaza de toros a verlos en la Cube Rom media un abismo. El sonido malo, y las luces del escenario las mismas que nos iluminaban a todos. La puesta en escena olvidable. Eso sí, todo quedó perdonado en cuanto comenzaron con Escapa y cuando vimos que su estado de forma no está tan mal como algunas malas lenguas decían. Pina no llega a los tonos, pero sabe como salir del apuro. Al fín y al cabo, tampoco llegan hoy en día ni Halford, ni Coverdale ni ...


A lo largo de la noche pudimos disfrutar de lo mejor de su trayectoria: Galones de Plástico, Gedeón, Panzer, Caña, No hay quién nos pare, Pon tu ley, Caballeros de Sangre y por supuesto Fuego Prohibido y Junto a Ti, donde Pina invitó a dos de los presentes, chico y chica a compartir micro. Toca Madera sonó en dos ocasiones, ya que tras tocarla durante el set-list, repitieron en el bis final. Eché de menos Vive como un Angel y háztelo como un demonio y probablemente con al que más disfruté fue con Dios del Rock, que tengo que reconocer que la tenía ya olvidada y fue una gratificante sorpresa.

Están aquí, y en principio han vuelto para quedarse. Ya va para dos años de esta reunión. Yo me alegro de ello, aunque ojalá que la próxima vez el escenario sea más digno. Quién sabe, quizás pronto estén otra vez por Asturias.

Los Panzer de ahora son:

Guitarras: JUAN A. LEAL Y MIGUEL A. LOPEZ.
Bajo: FERNANDO DIAZ-VALDES.
Batería: RAFAEL RAMOS
Voz: CARLOS PINA.

Texto Larry Runner 2010
Foto: Felipe SM

Saludos a Lokkie (gracias por la promo de Blaze), a Emi, Akesa y Efrén, que jamás fallan. A Alvaro, Julio (no se regalan discos a los amigos, esos son los primeros que los deben comprar) y a sus chicas, que están bastante más guapas que vosotros, ¡viejunos! Y por supuesto saludos para los compañeros de viaje y en especial para el chófer de la noche, Ferre, que aguantó carros y carretas a la vuelta el pobre.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Diario de un metalhead. Capítulo VI: Donosti inolvidable

Os voy a contar, paso a paso, y tal y como me vienen los recuerdos a la cabeza, lo que fue mi primer concierto de una gran banda extranjera. La primera, afortunadamente de muchas. Y la primera vez que pisé San Sebastián, una de las ciudades que más amo por la infinidad de recuerdos que me trae cada vez que pienso en ella y todos buenos,tanto de ocio como laborables, que también los ha habido.


LA NOTICIA

Estaba escuchando el Derrame Rock de Alberto Toyos en los 40 Principales de Radio Asturias. Aquel Programa era una cita ineludible, era la única forma de enterarse “en tiempo real” de las novedades a nivel de música, tanto de los discos que se editaban como de los escasos conciertos que había por aquel entonces. Hoy en día sigo escuchando el programa, pero en aquella época en la que internet no era ni ciencia-ficción el Derrame Rock era más que especial. A lo que iba, que se me va la pinza.

Fue un miércoles cualquiera del mes de Octubre de 1989. Alberto Toyos anunció las fechas del New Jersey Tour de Bon Jovi, banda que casi todos adorábamos. Una fecha, caía relativamente cerca, en San Sebastián, a siete - ocho horas de autobús que se tardaba de aquella. La cita era el 3 de Diciembre, domingo, y yo no podía faltar, no quería faltar. Había que hacer lo que fuese para ir a Donosti. Al día siguiente sería lunes. Pero el lunes no era problema, en Turón era fiesta, Santa Bárbara, y yo el día de Santa Bárbara no iba a clase nunca aunque la hubiese. No como ahora, que como no hay ni mina, ni casi mineros, el 4 de Diciembre hay colegio y ya no es fiesta.

Un tío de la zona de Langreo organizaba viaje, Alberto Toyos lo anunciaba en el programa. 4.200 pesetas viaje + entrada, un dineral para alguien como yo, a quién le daban 500 pesetas a la semana. Alberto anunció un número de teléfono.


LOS PREPARATIVOS

No recuerdo como, pero recaudé casi toda la pasta para ir. Luego mi chica me prestó 2000 pesetas. Ella me las daba, pero yo, en mi “orgullo masculino”, las tomé como un préstamo y pasadas las navidades se las devolví. Faltaría más, yo no era un chulo. Bueno, sí lo era, quizás lo siga siendo, pero no un chulo de esa clase, ya me entendéis, jeje.

El caso es que llamé a aquel teléfono. El tío trabajaba en las oficinas de Hunosa en Oviedo, en lo que siempre llamamos por aquí “El Pozu Moqueta”. Así que si quería ir, tenía que currármelo, pillar el bus un día y escaparme hasta Oviedo para pagar el viaje y enterarme de los detalles. Hablé con todos los colegas por si alguien más se dignaba a acompañarme, pero, encontré poca gana de ir en el personal.

No es que realmente no les apeteciese ir a ver a los de New Jersey, sino que el día antes, en el mismo sitio tocaban Manowar, y eso era muy apetecible para mis colegas de entonces. Se iban todos a ver a los fantasmas de Manowar. Yo que siempre he tenido personalidad propia y me he dejado influir por otros solo cuando realmente me ha apatecido, pasé de Manowar, iría a ver a Bon Jovi. Aguanté alguna que otra broma por entonces, que era un “pastelero”, que no era un “true”. Bueno, las típicas estupideces de algún que otro mamonazo que hoy en día andará por ahí diciendo “yo era heavy” mientras se corre escuchando a Bryan Adams o Bruce Springsteeen pensando que eso es “caña”.

Al final mi vecino de toda la vida, Jorge, al que llamamos Canuto, hoy en día bajista de Blast Open, se apuntó conmigo. Jorge sí que es un “true”, ahí estamos todavía los dos. Liándola juntos de vez en cuando.

Con las pelas de los dos me cogí el autobús un día por la mañana y me piré para Oviedo. Fuí hasta la Avenida de Galicia, donde estaban las oficinas de Hunosa y pregunté al conserje por el organizador del viaje, tal como él mismo me había indicado por teléfono previamente. Subí a un despacho en la octava planta y allí me encontré con un tío que tendría de aquella más o menos mi edad de ahora. El tío estaba hablando por teléfono, con los pies encima de la mesa y detrás tenía colgado un cartel de un concierto que en ese momento me pareció el cartel más guapo que había visto en mi vida. El cartel del que iba a ser mi primer concierto de una banda extranjera. Bon Jovi no era mal grupo para estrenarse, ¿verdad?

Pagué el viaje y me enteré de los detalles. Tendríamos que ir a Oviedo a tomar el bus. Como era joven y tenía más cara que ahora, le pedí al tío un cartel de aquellos. Me dio dos, para que colgara alguno en algún sitio de Turón. Marché de allí más contento que uno del Gijón metiéndole un gol al Real Oviedo. Me iba a ir a Donosti y todo el mundo se iba a enterar porque aquel enorme cartel iba a estar colgado en la hoy desaparecida Sala de Juegos turonesa.

Ya en Turón yo mismo colgué aquel enorme cartel en la Sala de Juegos que sirvió para decorar el cuarto de los futbolines durante mucho tiempo. El otro fue para mi habitación, faltaría más. Y estuvo durante años colgado en la pared, la verdad, en casa se veía desproporcionado de grande en mi cuarto, pero el tamaño iba en proporción al evento que se avecinaba.



LOS PROLEGOMENOS

Así que un par de semanas más tarde nos embarcamos en el autobús rumbo a la capital guipuzcoana, Donosti.
Llegamos a media tarde y tuvimos tiempo de tomar alguna cerveza y algunos sol y sombra, que eran baratos y la cuenta para que unos mierdas como nosotros nos pusiésemos bien a gusto antes del concierto. Nos plantamos en el pabellón y recuerdo que entramos a empujones, había sold-out y de aquella a Bon Jovi no iban niñas a verlos como ahora. Eran un grupo de heavy metal y allí lo que había eran metalheads. Había chicas, sí, pero metaleras y muchas con aquellos pelos cardados que nos volvían locos.

Una vez dentro, al bar. Indispensable. A comprar un katxi para ir acercándonos al escenario lo más posible. Estando en la barra del bar se acercó un enorme negro. Quizás lo de negro no sea políticamente correcto decirlo hoy en día, pero el tío lo era. Muy delgado y altísimo. Pensamos que sería alguien del crew de Bon Jovi y quedamos como idiotas mirando para él. A mí el inglés siempre se me dio bastante bien, aunque luego a la hora de hablar con un guiri siempre me de corte y salvo que haya una par de birras por el medio, no me salga una puñetera palabra.

- El negro dirigiéndose al camarero: “plis, yibí”.
- El camarero: ¿qué?
- Yo: Que le pongas un JB.
- El camarero: ¡ah, vale!

El camarero coge un vaso, unas pinzas, y se pone a echar hielo.
- El negro: “notaisss”
- El camarero dirigiéndose a mí: ¿y ahora que quiere tío?
- Yo: Que no le eches hielo.
- El camarero: ¡ah, vale!
- El negro, dirigiéndose a mí: Thanks.

Pilló su JB, pagó y se fue.

Ya con nuestro katxi nos fuimos al baño antes de meternos en el follón del pabellón. Entramos y cuando vamos a mear vemos una pintada en la pared: “Larry, hijo puta”. Como contaba, el día antes tocaba Manowar, así que alguien me había dejado un recadito en la pared. Por supuesto días más tarde me enteré de quién había sido el colega cabrón, aunque, la verdad, me gustó ver aquella pintada, los “trues” me echaron de menos.

Los teloneros aquella noche iban a ser un grupo desconocido por aquel entonces, y para muchos desconocido hoy en día seguro: DAN REED NETWORK. No fuimos capaces de aquella de comprarnos ningún disco ni de conseguir ninguna grabación suya para ir conociendo algo. Ni siquiera pudimos ver ni una foto. Solo habíamos escuchado un par de temas bailones que había pinchado Toyos en el Derrame. Así que íbamos a verlos sin saber una mierda de la banda.



EL CONCIERTO

Se apagan las luces, ruido ensordecedor. Nervios. Y por fin aquello empieza. Salen los Dan Reed Network al escenario, empiezan a tocar y ... ¡allí estaba el negro del JB! No veas que risas nos echamos. Crecí dos centímetros (ya sé que no se notan). ¡Aquel pavo había tomado un whisky en condiciones gracias a mí y me había dado las gracias!

A la vuelta me enteré de que aquel negro guaperas de melena se llamaba Melvin Brannon. Nos gustó su funky-metal y me compré “Slam”, que así se llamaba el disco que presentaban. Me lo compré en vinilo, y aún lo conservo, por supuesto. Los recuerdos no tienen precio y no se venden. Un par de años más tarde me compré “The Heat”, que fue el siguiente y en 1993 desaparecieron de la faz de la tierra, aunque Dan Reed su líder continuó en solitario, pero ya le perdí la pista.

Dan Reed Network calentaron el ambiente y tocaron algo así como media hora. Se encienden las luces, cambios en el escenario y ahora sí, llegaba lo bueno.

Se apagan las luces de nuevo, ruido ensordecedor y comienza a sonar la intro de “Lay Your Hands on Me”. La banda sobre el escenario, ya tocando y de repente Jon sale del suelo. Gritamos como posesos, allí estaban. Dinero, horas de viaje, noches sin dormir pensando en ello, pero allí estaban. Bon Jovi, delante de mí, una de las más grandes bandas que ha dado la historia del rock, aunque con los años se hayan convertido en un grupo más del pop.


Los mejores fabricantes de singles de la historia. La garganta de Jon un poco machacada por los excesos de una gira sin fin. Yo los conocía desde Runaway. Slippery When Wet los puso en el mapa a nivel masivo, y New Jersey los hacía número uno mundial.

Sonaron “I’d die for you” y “Wild in the streets” antes de que Jon gritara un “buenas noches San Sebastián”. Ovación atronadora y descargan sin parar “You Give Love a Bad Name” y “Born to Be my Baby”, ya me podía morir.


Aquella noche sonaron entre otras muchas la maravillosa “Blood on blood”, el single de los singles “Livin’ on a Prayer” , “Living in Sin” y el mejor medio tiempo jamás compuesto en la historia del rock “Wild is the Wind”.

Tengo un cd pasado de una cassette que recoge parte de la actuación de aquella maravillosa noche. Inolvidable. Sold-out en Anoeta para ver a unos artistas de los que ya no nacen.



Los vi siete años más tarde, en Gijón, en el These Days Tour, pero ya no tenía nada que ver y los vi sentado. Habían perdido la magia.

No me importa, yo los vi cuando los tenía que ver, en su mejor momento, con su mejor disco. Los Bon Jovi de New Jersey y del “New Jersey”. Y los vi entre otras cosas porque una maravillosa personita, que aún hoy en día me aguanta, me prestó aquellas 2.000 pesetas.

Espero no olvidar jamás aquella noche y no volver a emocionarme como ahora cuando lo vuelva a recordar.

Como anécdota contar que antes del concierto estuvimos con un colaborador de la por entonces prestigiosa revista Rock De Lux, una de las más importantes del país en aquella época. Vaticinó que Bon Jovi durarían dos discos y que Dan Reed Network eran el futuro. No dio una. Dan Reed duró precisamente dos discos y Bon Jovi... de esto hace 21 años.

Gracias Donosti por ser tan bella y dejarte.

© Larry Runner

Blog publicado originalmente en myspace en Junio de 2009.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Diario de un metalhead. Capítulo V: Navegando en Mieres

Mieres, fiestas de San Xuán. Año 1990. Tiempos en los que los conciertos de grandes nombres eran casi sueños, o sin casi. Solo Madrid, Barcelona y San Sebastián contaban de vez en cuando con visitas de los grandes nombres extranjeros. El resto de ciudades españolas nada de nada. Eso sí, algunas disfrutaban de vez en cuando con la visita de alguna estrella nacional. En Asturias, donde los ayuntamientos y sus dirigentes de festejos siempre han sido unos rancios, ni eso.


Pero en el año 1990 fue a suceder en Mieres algo que casi puedo calificar de histórico. Ese año, para las fiestas de San Xuán contrataron a Rosendo. Increíble, alguien en el ayuntamiento había tenido dos dedos de frente y había contratado a un artista de rock, que además movería a mucha gente.



No recuerdo la asistencia, pero éramos muchos, desde luego, y lo pasamos de putísima madre con los himnos del ex-Leño, que vivía entonces un momento espectacular.

También recuerdo con cariño el concierto porque además de ser el primero que vi cerca de casa, fue el primero también al que me fuí con mi chica. Mi chica de entonces que es la misma de hoy en día, y que lo será siempre mientras me aguante.



Fue en el campo del Caudal, y allí sonaron “Navegando”, “Pan de higo”, “Agradecido”... Noche inolvidable, aunque algunos recuerdos ya se han vuelto borrosos. Noche mágica, vivida en pandilla. Recuerdos...

© Larry Runner 2009

Publicado en el blog de myspace en Mayo de 2009

domingo, 12 de diciembre de 2010

Corsés góticos y cascos de Walkiria





Por si alguien no lo había visto aún, dejo aquí un texto escrito en su día por Arturo Pérez Reverte en El Semanal. En él, habla bien de nuestra música. Este hombre nunca ha sido santo de mi devoción, ni siquiera me gusta Alatriste, pero siempre le estaré agradecido por este texto. Os lo dejo a continuación por si alguno aún no lo ha leído o simplemente los que lo habéis hecho queréis volver a repetir la experiencia.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Diario de un metalhead. Capítulo IV: Listo para matar. Otro sueño convertido en realidad.

By Larry Runner.

Agosto de 1987. Más concretamente el día 8. Un día más, de un verano aburrido más, sin salir de Turón. ¿Qué hacer en un día así? Pues lo de siempre, tomar una birra e ir al único garito donde podías ir aunque tu música solo sonara un rato los domingos por la noche, al River’s.

Y allí estaba yo, en nuestra esquina, sólo porque la mayoría de los colegas estaban fuera, de vacaciones. Allí, echándole el ojo a Mary, estaba claro que esa tarde le iba a entrar. Allí estaba yo, apoyado en las barras de nuestra esquina, porque aquella era nuestra esquina, donde siempre estábamos nosotros y nadie más se sentaba.

De pronto, aparece por la puerta mi amigo Julio. Se me cambió el rostro, ya tenía con quien pasar la tarde. Pero aquello iba a ser mucho mejor de lo que imaginaba.

Va el colega y sin decir ni hola, me suelta:
- Tocan Bella Bestia y Panzer en Xixón. Va mi cuñado. (Andrés, carbayón, de Otero, casado con su hermana y bastantes años mayor que nosotros). ¿Quieres venir?
- ¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
- Pues vamos, que tenemos que pasar por Oviedo a buscar a otros dos colegas suyos.

Lo de Mary quedó para otro día.

Paramos en Oviedo, en Otero y nos invitaron a una cerveza. Apenas teníamos pasta para la entrada pero salimos rumbo a la Plaza de Toros de Xixón.


Llegamos al Bibio, sacamos los tickets y para adentro. No pagamos ni una ronda, tampoco podíamos, pero disfrutamos de lo lindo bebiendo los katxis de gorra. ¡Aquello sí que eran colegas!

Abrieron los Azote, a los que de aquella no conocíamos de nada. Con Bella Bestia me colé hasta la primera fila. Sobre mí tuve a aquel genial frontman que era Pancho. A mi izquierda Pepe Mari. ¡No me lo podía creer! Un sueño hecho realidad.

Luego tocaron Panzer, y ya los vi desde un poco más atrás y en compañía de la gente con la que había ido, Andrés, Julio y los colegas carbayones.

Ese fue mi segundo concierto y ese es el recuerdo que espero que el alemán ese que esconde las cosas no me borre jamás.

© Larry 2009

Blog publicado originalmente en myspace el 14/05/2009

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Crónica concierto: Lordi en Barakaldo 03.12.2010


LORDI + The Dogma + Burning Black.
Sala Rock Star Live, Barakaldo.
Viernes 3 de Diciembre de 2010.
Entrada: 22.- €

Lordi, son una de las grandes “mentiras” del rock n’ roll actual. En realidad no debería decir del rock n’ roll, sino del heavy metal, estilo que practican de forma magistral y de lo que presumen por si a alguien se le ocurre ponerles una etiqueta distinta.

¿Mentira porqué? Porque tras esos disfraces de monstruos se esconden unos estupendos músicos, creadores de grandes canciones, que cuentan con un enorme grado de melodía pero sin perder en ningún momento fuerza con ello. Y a mí, me encanta que me engañen con esa “mentira”.

Son geniales, y ello quedó bien patente en su última visita a la Sala Rock Star de Barakaldo. Antes tuvimos el “gusto” de ver las actuaciones de dos bandas italianas. Primero Burning Black, horrible banda de Treviso, que aunque en disco aún se pueden digerir, en directo son de lo peor que he visto ultimamente.

Luego The Dogma, banda con mucho más recorrido, tres discos ya en su haber, pero que en directo me decepcionaron profundamente. A pesar de las tablas que ya se les suponen, siguen estando muy verdes. Los samplers grabados de los coros grandilocuentes a lo Rhapsody of Fire ayudan mucho, pero no llegan a levantar el ánimo de la audiencia. Daniele su vocalista, tira continuamente de clichés en las presentaciones de los temas, va bastante justito de voz, y encima no deja de intentar despertar a la gente animando con cosas como “raise your hands Spain” y similares. Un poema ver las caras de muchos, hablar de “la roja” precisamente en esta plaza, no es un acierto. Aquí “la roja” a la inmensa mayoría de la gente se la trae floja, y el mundial no se siguió en los bares tan masivamente como en el resto del estado ni se celebró tanto. Espero que para el día siguiente, que tocaban en Pamplona, alguien les asesorara al respecto.

De todas formas, la gente no se lo tuvo en cuenta, y no faltaron algunas palmas en Black Roses o jaleando el corto solo de guitarra a cargo de Cosimo.

La verdad, esperaba mucho más de ellos, aunque también puedo decir que al menos hay mimbres y que si siguen trabajando pueden llegar más arriba, cosa que veo difícil en el caso de los compatriotas que les precedieron en el cartel.


Y llegó la hora de Lordi. Vienen en este tour presentando su último trabajo "Babez for Breakfast" y la intro del disco sirvió, como era de esperar, de intro para el show. Así que tras "SCG5: It's a Boy!", entraron con la primera canción del disco y que da título al mismo. Sorprende que luego se pasen a un corte de su primer larga duración del 2002, ya que la siguiente en sonar fue "Dynamite Tonite". Y es que ya nos lo advirtió luego Mr. Lordi desde su micro. Este era un tour especial, pues además de presentar el último trabajo, iban a tocar temas de su primera época. Así que continuaron con "My Heaven Is Your Hell", cumpliendo su palabra de tirar de cortes de antes del boom de Eurovisión. Prácticamente en todas las canciones tuvieron algún tipo de visita por parte de algún monstruo. Vimos como Awa atravesaba a dos amantes con una lanza, como Mr. Lordi golpeaba a otro ser horrendo que invadía su espacio, etc. Mr. Lordi traía la lección bien aprendida. Soltó algunas frases en castellano y cuando tenía que dar las gracias lo hacía con “Ezkerrik Asko”.


La racha de temas antiguos se rompió con “Rock Police”, en la que terminaron electrocutando al monstruo de turno, el cual en cuanto se intentó escapar de la silla vio como Ox le partía un bajo en plena espalda. Buenos efectos, aunque al ser en una sala nos perdimos la pirotecnia que utilizan “Open Air”.

En este tour presentaban a un nuevo miembro, Otus, en la batería. Tuvo su momento de protagonismo interpretando un solo, para dejar lo que ya estaba más que patente hasta entonces, que el cambio no se ha notado en la banda para nada y que es un sustituto más que digno. De todas formas los cambios en la banda no son algo nuevo, a día de hoy solo quedan dos componentes originales, Mr. Lordi y el guitarrista Amen.

En más de una ocasión Mr. Lordi hizo un llamamiento hacia la defensa del heavy metal como estilo, y quiso dejar bien claro que ellos estaban en el mismo saco que Judas Priest, Iron Maiden o Twisted Sister. Algo que nosotros tenemos como evidente, pero que pienso que quizás en otros países no sea así, ya que no entiendo que lo defendiera con tanto ahínco. Quizás en alguna otra parte les hayan puesto una etiqueta comercial que les haya podido ocasionar algún tipo de crítica por parte de los más puristas del movimiento. Cosa que aquí no ha pasado. Y es que a pesar de haber ganado Eurovisión, en la península no han logrado despegar. La entrada fue buena, pero lejos del sold-out que tendría que haber sido si a la banda se le hubiese explotado en su día comercialmente como todos esperábamos tras su triunfo en el 2006 del “moñafestival” que presenta Uribarri desde tiempos de caudillos para Televisión Española. En mis dos últimas visitas a Barakaldo, con motivo de los conciertos de Dark Tranquillity y de Alter Bringe, había menos gente.


En la segunda mitad del concierto fueron cayendo sus mejores canciones. Y así disfrutamos con la magnífica “Blood Red Sandman”, con “Bringing Back The Balls To Rock”, con “Devil is a Loser” y por supuesto con “This is Heavy Metal”, su nuevo y fantástico single. Con “Dr. Sin Is in” pudimos ver a Mr. Lordi empleándose en una autopsia, porque además de la música, el teatro seguía presente.

Para el bis dejaron el coreadísimo himno “Hard Rock Hallelujah” y “Wold You Love a Monsterman”. Genial espectáculo y fin de fiesta, con alas incluidas.

En definitiva, una fantástica velada, en la que yo esperaba más seguidores. Geniales, repetiré en próximos tours. Seguro.



Fotos: Sergio Blanco
Texto: Larry Runner


Puedes leer la crónica en la web de Rafa Basa pinchando aquí.


© Larry Runner 2010

WHIPLASH: Unborn Again (2009)


Thrash metal en estado puro. Nada nuevo. Lo tomas o lo dejas. O lo amas o lo odias, no puede haber término medio.

Así es UNBORN AGAIN el nuevo album de WHIPLASH. Como si el tiempo se hubiese detenido. Como si no hubiesen pasado 20 años. Como si fuese un "TICKET TO MAYHEM 2".

Tony Portaro sabía lo que quería, y si a petición de sus fans había que volver a la carretera, había que hacerlo con dignidad, con un disco nuevo y no solo para vivir de las rentas ochenteras.

Una pequeña intro da paso al primer bombazo  SWALLOW THE SLAUGHTER. Caña y melodía se mezclan de forma sincera y compacta, sin forzar, de manera natural. Con SNUFF, el segundo corte, subirás el volumen, y ya no lo volverás a bajar.

A mi mente viene el pasado Wacken y su actuación en el Wet Stage. Recuerdo haberme sentado en el suelo, pegado a la valla para pillar primera fila. A mi lado estaba sentado un chaval calculo con la mitad de edad que yo. Estuve hablando con él un rato y me comentó que le gustaban, que eran “old school”. Cuando me dijo la frasecita, me eché a reir. “No son old school, son The School, my friend”. Luego Portaro y compañía salieron y dieron una exhibición y se lió la gorda entre el público. Nos llevaron a los presentes a la catarsis. Pura locura. Pero volvamos al disco.

No inventan nada, ni falta que hace. Esto es lo que es y es lo que esperábamos, no queríamos inventos raros, para eso ya están Red Hot Chilli Peppers que lo hacen muy bien. Sabíamos lo que había y no queríamos que el rollo se moviese ni un centímetro. Las cosas que están bien, no se modifican. Así debe pensar Portaro y por ello así suena el disco.

Temas directos, bajo poderoso y una guitarra que te perfora. FIGHT OR FLIGHT, el quinto corte me vuelve loco. ¡Potencia! ¡Mira como suena ese bajo!

Luego viene la repetitiva PITBULLS IN THE PLAYGROUND, llegado a aquí tengo que darle a la tecla del “repeat”, ¡¡¡Dios!!! ¡Quiero volver a vivirlos en directo!

Casi ya al final del album, no me lo puedo creer, I’VE GOT THE FIRE. Me va a dar mal. El tema de MONTROSE que mis amados IRON MAIDEN versioneaban en sus primeros conciertos y que en su día fué grabada por los de Harris como cara B. Flipante. Ya no necesito más, aunque aún quede el pildorazo speedico de FEDING FRENZY.

Uno de los discos del 2009.

© Larry Runner 2009

GAMMA RAY: To the Metal (2010 - Ear Music)



Por Larry Runner.

Si no calzas o nunca has calzado unos J’Hayber. Si no eres de los de pantalones apretados. Si no estás entre los “notas” que llevamos parches en la espalda. Si no te va eso de ir siempre con camisetas negras... olvídate, este no es tu disco.

Crónica concierto: BARON ROJO (Reunión) Barakaldo 10.04.2010

Ni Barça ni Madrid: BARON ROJO.



No había lugar mejor. Cuando toda la gente de este país estaba pendiente del Madrid-Barcelona, el mejor sitio para hacer un concierto a la misma hora estaba claro que era Bilbao. Allí la gente es del Athletic, ni del Barça ni del Madrid. A tal punto llega el pasotismo sobre “el clásico” que cuando fuimos a tomar algo tras el concierto a un bar, para ver la última media hora, éramos casi los únicos que mirábamos a la tele mientras recuperábamos fuerzas a base de ganchitos y cerveza (no nos dieron otra cosa para comer, pero la pantalla era grande y compensaba, ya habría tiempo de cenar).

Y es que, lo del pasado sábado ya no lo recordaba en la Rock Star. Los sillones, mesas y el restaurante de la parte trasera desaparecieron para dejar más espacio ante la avalancha de gente que casi pone el sold-out en la entrada. Gentío total para ver la reunión más esperada de la península, la de BARON ROJO.

Fuimos al concierto con inquietud, pensando si el esfuerzo iba a merecer la pena. Hace un par de años vimos a Sherpa en El Entrego casi haciendo el ridículo, y nos daba miedo ver qué iba a pasar y si la banda iba a estar a un nivel digno. Al primer tema ya se nos habían ido los miedos. Un Sherpa sin la perilla blanca, quizás un poco más delgado, cantaba casi como en sus mejores tiempos. Sus gritos casi igual que en la gira de Metalmorfosis, cuando los vi por primera vez. En el medio del escenario Armando de Castro, pletórico como siempre y al otro lado Carlos de Castro, mucho más delgado y en mucha mejor forma. Están hechos unos chavales. Atrás Hermes Calabria, sin bigote y cumpliendo como siempre. Nunca ha sido espectacular y no va a cambiar a estas alturas.

Entre la audiencia, la media de edad muy alta. Muchos canosos y muchos ya sin pelo, pero algunos acompañados de sus hijos, fue emocionante ver en la parte de atrás de la sala a un par de mocosos que cantaban todos los temas a pleno pulmón. También en la parte de alante había adolescentes que tenían a su padres detrás. ¡Que bueno tiene que ser eso de que tu padre te lleve a un concierto!

Abrieron con un CONCIERTO PARA ELLOS que toda la sala coreó a pleno pulmón. Seguidamente TIERRA DE VANDALOS y luego una de mis favoritas de toda la vida, CAMPO DE CONCENTRACION con un Sherpa, como decía, espléndido.

Carlos y Sherpa se iban alternando en las voces, cantando una vez cada uno, aunque el protagonismo en la presentación de las canciones era todo para el bajista. Tras una preciosa interpretación de LAS FLORES DEL MAL, llegó HERMANO DEL ROCK AND ROLL, que fue la única cantada por ARMANDO.

Dieron paso entonces a la instrumental BUENOS AIRES, y así siguieron con un clásico tras otro, con un sonido casi perfecto, aunque en algún momento, al menos en el caso de Sherpa, debieron tener algún problema en monitores.

Llegados a ese punto, la emoción realmente nos embriagaba a todos los presentes. La audiencia estaba entregada y ellos no paraban con un clásico tras otro. TIERRA DE NADIE enfrió un poco el ambiente, pero enseguida se volvió a levantar con CASO PERDIDO (excelentes coros) y HERENCIA LETAL.

Las canciones se sucedían casi sin pausas y para el final estaban reservando temas realmente fuertes. Así que tras el bautizado para la ocasión EL BARON VUELA SOBRE BILBAO, llegó el en su día número uno de los 40 Principales BREAKTHOVEN. Luego LARGA VIDA AL ROCK N’ ROLL, la fantástica HIJOS DE CAIN, la imprescindible CUERDAS DE ACERO y la hímnica LOS ROCKEROS VAN AL INFIERNO. Con esa bestialidad de temas se despedían por primera vez.

Pero claro, allí no se movió nadie, y enseguida empezamos a pedir un bis. La verdad, no se hicieron rogar demasiado. En menos de 5 minutos estaban otra vez en el escenario para tocar BARON ROJO, EFLUVIOS y RESISTIRE. Fue entonces cuando vimos el único solo de la noche, un cortísimo solo de guitarra a cargo de ARMANDO DE CASTRO, nada que ver con otras ocasiones cuando se tiran diez minutos de guitarreo. Más que un solo fue casi una intro para las CZARDAS HUNGARAS que ya versionearan en los tiempos de el BARON AL ROJO VIVO. INCOMUNICACION y SIEMPRE ESTAS ALLI cerraron la actuación. Un SIEMPRE ESTAS ALLI, que en esta ocasión tocaron íntegro, sin medleys extraños, sin meter trozo de Deep Purple o similar por el medio. Genial.

Se despidieron, pero una vez más de allí no se movió nadie, y volvimos a corear el nombre de la banda. Esta vez se hicieron un poco más de rogar, pero volvieron a escena para terminar definitivamente, creo recordar con DESERTORES DEL ROCK y CASI ME MATO.

Sin duda una noche para recordar. Uno de los mejores conciertos del año, probablemente el mejor que vaya a ver de una banda española en 2010. Muy grandes y una pena que la cosa no dure, aunque quizás, el no poder verlos tan a menudo como con la otra formación lo haga mucho más especial. Una muy digna reunión, y no una tomadura de pelo como tengo que reconocer que pensé en su día.

Estaba enfadado con Sherpa y Hermes desde que abandonaron la banda. Tras verlos hace unos años en EL ENTREGO casi hasta me olvidé de ellos. Siempre dije que nunca se lo perdonaría, pero... no soy rencoroso. Es bueno dar una segunda oportunidad, dádsela a ellos, no os arrepentiréis. Muy grandes, para siempre y por siempre en mi recuerdo. Con mayúsculas: BARON ROJO. Y eso que, yo siempre fuí más de OBUS 

SET LIST
(no estoy seguro de que esté todo y el orden
probablemente tampoco sea del todo correcto):

CONCIERTO PARA ELLOS
TIERRA DE VANDALOS
CAMPO DE CONCENTRACION
FLORES DEL MAL
EL MALO
HERMANO DEL ROCK AND ROLL
BUENOS AIRES
SE ESCAPA EL TIEMPO
SATANICO PLAN
SON COMO HORMIGAS
ROCKERO INDOMABLE
TIERRA DE NADIE
CASO PERDIDO
HERENCIA LETAL
EL BARON VUELA SOBRE BILBAO
BREAKTHOVEN
LARGA VIDA AL ROCK N’ ROLL
CON BOTAS SUCIAS
BARON ROJO
EFLUVIOS
RESISTIRE
SOLO DE ARMANDO
CZARDAS HUNGARAS
INCOMUNICACION
SIEMPRE ESTAS ALLI
DESERTORES DEL ROCK
CASI ME MATO




Las entradas, ya en el album.

© Larry 2009

AVALANCH: El ladrón de sueños (2010 - Santo Grial)

Si no estamos ante el disco español del año, poco faltará. Estoy seguro de que este nuevo álbum de Avalanch, al final del año estará entre mis 10 favoritos, y como digo, si no está el primero de la lista, poco le va a faltar. Y es que, a día de hoy, es para mí el mejor disco de lo que va de 2010.

Del anterior disco, MUERTE Y VIDA, di en su día mi opinión al respecto. Ingenuo de mí, lo hice de aquella en el foro de su web. El disco no me pareció malo, sino que me pareció flojo para lo que yo esperaba de la banda. Enseguida los “avalanchlibanes” que se piensan que son más seguidores de la banda que nadie, interpretaron las palabras a su manera, y hubo hasta un payaso, cercano por entonces a la banda, que incluso llegó a ofrecerme ostias “nada más que se cruzara conmigo”. Todavía las estoy esperando del esmirriado en cuestión.

En ese foro me dijeron que yo no había escuchado nunca a Avalanch, entre otras lindezas. Que nunca los había visto en directo, etc, etc. Banda de gilipollas, aún conservo el carnet del Rainbow Warrior Army y los fanzines, por supuesto. Y orgulloso estoy de ello. Soy fan de Avalanch desde la primera vez que los escuché, y si te pones a echar cuentas, da vértigo pensar la de años que han pasado desde que los descubrí.

MUERTE Y VIDA no era malo, eso jamás lo dije. Pero si ahora escuchas este, te das cuenta de que era flojo. Si lo hubiese sacado otra banda española, quizás hubiese dicho de él maravillas, pero yo a Avalanch, a estas alturas, les exijo mucho más. Estamos hablando de la banda que sacó en su día discos que son pura historia del heavy metal y del rock duro de este país. La banda que sacó el LLANTO DE UN HEROE, el ANGEL CAIDO y el mejor disco de hard-rock de la historia de este país, LOS POETAS HAN MUERTO. ¿Cómo cojones me iba a conformar con lo que me daban en MUERTE Y VIDA?
Sí, reconozco que les di cera por ello, pero jamás les tildé de “mierda” o alguna soplapollez de esas. Eso jamás lo haré de esta banda, porque Alberto Rionda, hoy por hoy, no lo veo yo “capacitado” para componer un disco al que alguien con dos dedos de frente le pueda llamar “mierda”.

Sí, soy crítico con ellos, pero como lo soy con otros grupos, aunque a veces en esos grupos haya amigos. Los que me conocen saben que soy sincero, no lo puedo evitar. Prefiero eso a ser un puto hipócrita e ir chupándosela a los músicos diciéndoles que todo está bien cuando en mi interior no pienso eso. Si voy a un concierto y no me gusta, se lo digo. Se llamen Avalanch, Warcry, Iron Maiden o mi más queridos The Punishers y Helltrip. Estos dos últimos lo saben bien. Si hay que dar palos, se los doy, aunque gracias a dios a Helltrip nunca se los tuve que dar y a The Punishers una vez que no me gustaron en vivo les dí cera de cojones para que se espabilasen. Y bien saben ellos que los quiero como nadie y que bebo los vientos por cada unos de sus conciertos y sus discos.

Sí me estoy desviando del tema, del nuevo disco de Avalanch, pero es que tenía que decir esto, lo necesitaba. Así que en su día mandé a tomar por culo al foro de Avalanch, poco más tarde lo hice con el de Warcry, y nunca más he entrado en el foro de ninguna banda, salvo alguna vez de forma puntual en el de Lujuria y en el de Beethoven R. Desde entonces tengo mi espacio aquí, y aquí doy cera y digo lo que pienso. Y si alguien viene a meterse conmigo lo puedo echar, que para eso es mi espacio web. Aunque claro, para venir a faltarme aquí, hay que tener argumentos para no quedar con el culo al aire.

Vamos con el disco.

Como digo, será sin duda uno de los discos del año. Cada canción es sencillamente genial y han conseguido cosas en este álbum que hasta ahora no habían conseguido.

Lo primero de todo, lo que más me llamó la atención es el sonido de batería. Debe ser la primera vez que si le doy cera al disco, la batería no distorsiona. Suena mejor que nunca. Ellos sabrán si hay trampa o no, pero suena de puta madre.

Las guitarras son muy contundentes, aunque esto ya no es novedad. Desde EL HIJO PRODIGO (otro disco de la ostia) las guitarras han ganado en fuerza, y aquí afortunadamente la mantienen. Están omnipresentes y son fuertes, son muy heavys.

Una cosa que me agrada también especialmente es el uso de los teclados. Con toques clásicos en la mayoría de las ocasiones, y otras veces modernos hasta casi llegar al exceso.

Pero si algo hay que destacar en este disco, es, sin duda, el trabajo de Ramón Lage. Es para ponerse de rodillas señores. Impresionante. No tengo calificativos para expresar lo que siento al oir su voz en este disco. Su voz abarca todo tipos de tonos, desde los más graves a los más agudos, sin inmutarse, y ojo, en directo clava los temas. Ya no hablo de los gritos y demás, hay muchos cantantes que lo pueden hacer, pero en su día hubo que oir críticas a Ramón de que en los gritos no daba la talla. El que piense eso, que escuche este disco y luego a ver si sigue en sus trece. Por cierto, ningún problema si hay que meterse en voces guturales, yo creo que es donde más disfruta. Si Rionda le diera rienda suelta este nos deja el disco a lo Machine Head como está mandado.

Abre el disco DONDE ESTOY, que se ha convertido en la canción de apertura en sus conciertos en este tour. Con una presencia total de teclados y unos cambios de ritmo constantes. Seguro que gusta a los fans de Dream Theater. A mí me encanta. No soy muy fan del progresivo, pero esta canción está en ese punto en el que no se llega a pasar, no llega a ser prog al 100%, lo que hace que el tema te acabe gustando y no puedas pensar que es la típica chapa infumable típica progresiva.

Luego viene EL LADRON DE SUEÑOS, tema que da título al disco. Temazo. Podría ir tranquilamente en EL HIJO PRODIGO. Lleva una línea muy parecida a la de aquel discazo del 2005. Fuerza y mucha melodía, me encanta.

La tercera es mi favorita, MIL MOTIVOS. Si estuviésemos en los ochenta, esta canción habría sido el típico single que te comprarías con una cara b inédita. Una maravilla. No es que esté a la altura de ALAS DE CRISTAL o de LUCERO, es mucho mejor. Desde ya es mi canción favorita, con el permiso de PELAYO, claro. No me canso de escucharla, la típica canción que te hará darle al botón del rewind para volver a escucharla. Perfecta.


El comienzo del disco es abrumador. Llega entonces un tema un poco más pausado, EL HOMBRE SOLO, con excelentes coros y donde se puede oir sonido de trompeta. Jamás pensé que el sonido de una trompeta no me fuera a molestar en uno de mis discos. Siempre me recuerda a gitanos y cabras, no lo puedo evitar, pero en esta ocasión, hasta eso ha salido bien. El final es también muy prog. 

Aquí el disco baja un poco. ALEJATE DE MI es prog ya casi al 100%. Me asusta. Que alguien deje de pasarle discos retorcidos a Rionda, a ver si nos lía una brasa infumable tipo Transatlantic en la próxima entrega ¡Por Dios! Me recuerda a Relative Silence, con eso lo digo todo. Es el único tema del disco que no me gusta.

Luego llegan dos temas más hard rock, si tengo que buscar alguna referencia, creo que sería U2. No tanto para NUNCA ES TARDE pero sí mucho para CUATRO CANCIONES, que tiene ese toque Where The Streets Have No Name. 

Tranquilos, no os asustéis. Luego llega SIN RUMBO. Cera por un tubo, gritos y caña burra, que nadie se duerma. En directo os hará menear la cabeza y levantar el puño. Hasta voces guturales, demoníacas. Ramón lo da todo en este tema, enorme canción. Posiblemente de lo mejor que haya dado “El Bunker” hasta hoy. ¡Me mata! Si te gustaban LAGRIMAS NEGRAS o SEMILLA DE RENCOR... ¡esta es aún mejor!

TORRES EN EL CIELO lleva una onda que a mí me recuerda a Kamelot. Tras ella llega un tema en inglés WHERE THE RIVER FLOWS, que es una balada bastante típica.

Cierra la instrumental final MELODIA INCOMPLETA. Quién sabe, quizás algún día esta maravilla que cierra el disco se convierta en una “melodia completa” y de paso a una canción enorme como en su día pasó con VOLVIENDO A CASA en el disco del HIJO PRODIGO, que acabó siendo la hermosa EL PRINCIPE FELIZ en el recopilatorio UN PASO MAS.

No es un disco de metal. No es un disco de prog. No es un disco de pop-rock. Es todo eso y mucho más. Es un muy buen disco, de los mejores de la banda. Roza la perfección.



© Larry Runner 2010