lunes, 10 de agosto de 2009

Crónica Wacken 2009. 3/3

Sábado 1 de Agosto
Una vez más problemas para aparcar cerca, me impidieron llegar a primera hora. Pero por lo menos no me perdí la excelente actuación de RAGE, que celebraban su 25 aniversario y contaron para la ocasión con la presencia de amigos como Schmier de DESTRUCTION, Hansi Kürsch de BLIND GUARDIAN, y el vocalista de SUBWAY TO SALLY, Eric Fish. Sus grandes canciones sonaron a música celestial bajo los rayos del sol alemán.

Tras disfrutar de la gran actuación de RAGE, me dirigí por primera vez en el dia al Wet Stage. A las dos de la tarde, pues actuaban los ganadores del Metal Battle en España, los barceloneses Crysys Antes de los españoles actuaban los ganadores suizos, A FINE DAY TO EXIT. Un grupo de metalcore que o mucho me equivoco o no creo que vaya mucho más allá en esto de la música. Tras 25 minutos de actuación termine con la sensación de haber escuchado la misma canción una y otra vez, a lo cual colabora sin duda su vocalista Daweed Glassey. Difícil lo tienen dentro de un estilo ya saturado y con bandas ya mucho más consagradas como Gojira. Olvidables.

Mientras, en el Party Stage, los Onkel Tom de Angelripper repetían actuación sustituyendo a KAMPFAR, que cancelaron su show por un problema familiar grave de uno de sus componentes.

Tras los suizos salían a escena la única banda española del festival tras la caída del cartel de Mago de Oz.

CRYSYS salieron a matar o morir. 25 minutos de energía, sin tregua, haciendo buen thrash metal old school, sin inventar nada, pero mostrando una calidad impropia de una banda extremadamente joven, en la que el más veterano tiene 21 años. Me recordaron en especial a los Anthrax del a época Belladona, con sus continuos saltos y carreras por el escenario. Casi parecían una banda veterana, y “Mummified by Society” me sonó a thrash de la bay area, de cuando tenía 15 años. Geniales, brutales. Despertaron el Wet Stage y allí se lió el primer “wall of death” del día, y los primeros “circle pits”. Fueron el grupo del Metal Battle junto con los alemanes TRINITYS BLOOD que contó con mayor audiencia, y el apoyo del público se notó en una banda excelentemente motivada.



No fue de extrañar que al final se coronaran vencedores del METAL BATTLE 2009. Éxito para el heavy metal español, que en su primer año de presencia en el Metal Battle ve como una banda del país se corona por encima de más de 5000 que participaron en la edición de este año de en 21 países diferentes. La victoria les asegura actuar en WACKEN 2010, además de un contrato discográfico con WACKEN RECORDS y salir de tour por Europa teloneando a los teutones HOLY MOSES.


Tras salir orgulloso, sudoroso y cansado del Wet Stage necesité tomarme la primera cerveza del día y fui a dar rienda suelta a mi lado más freak en el Meet & Greet de IN EXTREMO. Me llevé una bonita postal firmada por toda la banda y las fotos para el recuerdo. Lástima que para ello tuviera que sacrificar el ver a TESTAMENT. Pero a los americanos los había visto hacía muy poco en su tour con Judas Priest y Megadeth y lo de In Extremo va a ser siempre un recuerdo imborrable.

BORKNAGAR fue la siguiente banda a la que pude ver en vivo. Tocaron en el Party Stage y en todo momento les vino grande el tercer escenario del festival. En ningún momento consiguieron despertar a la audiencia. Abrieron con “Ocens Rise”, continuando con “Future Reminiscence”, pero ni siquiera con “Colossus” consiguieron a la gente reaccionar. Olvidables.

Tras la paupérrima actuación de Borknagar volví al Wet Stage. Allí iban a actuar los israelitas THE FADING, ganadores el año anterior del Metal Battle. Quedé asustado con la banda de Tel-Aviv. Nunca antes los había visto ni escuchado, y su mezcla de death melódico con thrash metal me dejó completamente anonadado. No puedo comentar mucho acerca de los temas, porque como digo, mi ignorancia acerca de esta banda hasta momento era total, pero para tener un solo disco en la calle, editado por Wacken Records como premio a la victoria del año pasado en el Metal Battle, mostraron una actitud sobre el escenario y un virtuosismo musical digno de elogio a pesar de su juventud. Habrá que vigilar sus movimientos en el futuro, parece ser que van a girar con Warbringer.

Tengo que reconocer que mi visita al Wet Stage no fue producida por la actuación de The Fading. Lo que a mí me llevó hasta el auditorio cubierto del festival fue que a continuación de los judíos, actuaban los veteranos TROUBLE, banda difícil de ver por el viejo continente. Hoy en día está al mando el nuevo vocalista Kory Clarke, un excelente front-man que si bien en lo físico nos recordaba al Coverdale de los 80 en la voz va bastante más justo que el británico, aunque hay que decir que cumple con creces con su cometido dentro de la banda originaria de Illinois. Su música recuerda a los primeros Black Sabbath, pero con tintes hard-rockeros setenteros que la hacen realmente única. La audiencia en ningún momento llegó a estar loca como en las actuaciones de otras bandas, más bien se conformó con ver y escuchar detenidamente a la banda sabiendo apreciar su calidad musical. No ví la actuación entera, pues su final coincidía de pleno con la actuación de uno de los grandes del día, llegaba la hora de IN EXTREMO.

IN EXTREMO, junto con MACHINE HEAD fueron las dos bandas que más gente movilizaron. La actuación de los berlineses desató la locura entre la audiencia festivalera. Desde la primera canción “Sieben Köche” (Los siete chefs), comenzó una marea de “crowd surfers” que no paró en ningún momento hasta el final. La marejada fue tan grande que se llegó a convertir en peligrosa, pues los Metal Guards del festival, a pesar de su buen trabajo, no daban abasto a recoger tal cantidad de surfers. Les llegaban en oleadas, varios a la vez, y algún que otro surfero dio con sus huesos en el suelo porque al llegar a la parte delantera no había nadie para recogerlo. Un espectáculo que nunca antes había visto en los cinco años que llevo visitando Wacken. Ni siquiera con IRON MAIDEN el año pasado o con bandas del calibre de IN FLAMES o CHILDREN OF BODOM, auténticos dioses en este festival había presenciado yo semejante locura.


Mientras en el escenario Misha Das Letzte Einhorn (El último Unicornio), vocalista de la banda cantaba mejor que nunca dirigiendo a unos músicos contagiados por el excelente ambiente. Dr. Pymonte, Boris “Yellow Pfeiffer” y Marco “Flex der Biegsamme” (El flexible) no paraban de bailar al son de sus gaitas y Sebastián, Kay y Reyner sonaban sencillamente perfectos.

Mezclaron grandes éxitos con los mejores temas de su último album de estudio Sängerkrieg. Así sonaron clásicos como “Vollmond”, “Ai Vis Lo Lop” o la maravillosa “Ave María” mezclados entre los nuevos “Frei Zu Sein” o la exitosa en Alemania “En esta noche” que curiosamente es uno de los temas que más gusta en su país a pesar de estar cantada en Español. En ese momento es cuando la muy numerosa comunidad hispana en el festival se hizo sentir. Aparecieron banderas españolas y de diversos países de habla hispana, México, Ecuador, Colombia, Chile e incluso algunas banderas autonómicas españolas como la Asturiana.

Se fueron con “Villeman Og Magnhild” y nos dejaron la sensación de que la última hora habia sido muy corta, con ganas de más. Geniales, y como digo, sin duda, una de las mejores actuaciones del Festival. Triunfadores.


La actuación de In Extremo nos dejó extenuados, agotados, así que aprovechamos la ocasión para descansar un poco y comer algo antes de que la noche cayera por completo sobre nosotros. Había sido una tarde de calor muy intenso y tras casi cuatro días caminando por la pradera teutona, nuestras piernas empezaban a pedir una tregua.

Tras el más que merecido descanso me fui rumbo al Wet Stage por tercera y última vez. Allí iban a actuar dos bandas nórdicas seguidas y no me pensaba mover de allí para no perderme ni un detalle. Llegaba la hora de los suecos Engel y de los finlandeses Turisas.

Una vez más teníamos sobre el escenario a Niclas Engelin, al que habíamos visto la noche anterior con In Flames, ahora al mando de su actual banda ENGEL. Ni que decir tiene que el Wet Stage se llenó de fans de In Flames, ávidos de otra dosis de energía similar a la vivida a la noche anterior. Engel suenan de forma muy similar a sus amigos de Gothenburg, Death Metal Melódico típico, pero cuentan con un vocalista de primer nivel, Magnus Klavborn, que de no torcerse la cosa, llegará muy lejos. En 2007 editaron su hasta ahora único album “Absolute Design” y eso fue más o menos lo que nos tocaron en la hora de actuación. El dúo guitarrero Niclas Engelin – Marcus Sunesson sonó a la perfección, complementándose en todo momento de manera precisa, al estilo de los mejores dúos que hayamos visto en nuestras vidas, como si fuesen Murray y Smith. Era la primera vez que los veía y estoy seguro de que no será la única. Buenísimos y la mejor novedad del festival. Repetirán pronto en Wacken.

Engel coincidieron en hora con Machine Head, una pena. Preferí ir a ver a Engel pues a MACHINE HEAD ya los había visto en mi país hacía muy poco. Sé que es un pecado perderse a una banda tan grande como ésta, pero necesitaba ver a Engel. Acabé en un circle pit.

Sergio sí que acudió a sacar fotos a la MACHINE HEAD y por lo comentado con él, el set-list fue practimente el mismo del Kobetasonik de Bilbao. La diferencia estuvo en la locura de los “wall of death” y “circle pits” una vez más, que fueron escalofriantes. He visto imágenes de vídeo y probablemente los “circle pits” hayan sido los más enormes de toda la historia del Wacken.

Los siguientes en actuar fueron SAXON. El set-list para la ocasión había sido elegido mediante votación a través de la propia web del festival. Los fans tenían que votar sus temas favoritos y en eso basaron la actuación. Un show de auténticos “greatest hits” pedidos popularmente. Sonaron todos y cada uno de los himnos de la banda, con un Byford que parece estar cada día más joven y en mejor forma. Desde la inicial “Battalions of Steel” fue un no parar de cantar y mover cabezas. “Let me feel the power” fue el segundo tema, para luego seguir con “Lionheart” y “Strong arm of the law”. El cansacio comenzaba a hacer mella en los metalheads, pero Saxon no estaban allí para dar tregua. Estaba claro que nadie se iba a mover de allí sonando “Dogs of War”, “Rock the nations”, “Crusader”, “Princess of the night”. Pocas bandas poseen tantos himnos como los ingleses. Para el bis dejaron hasta cuatro canciones. Lo abrieron con la excelente “Live to Rock” de su último disco y terminaron su actuación con “Denim and leather”. Todo ello acompañado con una puesta en escena cargada de añoranza, con el escenario coronado por su enorme águila, realmente espectacular. Solo por ver a Saxon ya merece la pena ir a Wacken. Da igual donde hayas visto a esta banda, en Wacken es especial.


Tras la actuación de Saxon, gran parte del público ya fue abandonando el festival, o bien en dirección al camping o a los respectivos hoteles. Solo unos pocos fieles se quedaron para ver a las últimas bandas.

GWAR y su espectáculo gore fueron los siguientes en aparecer. Musicalmente nunca han sido gran cosa, pero la puesta en escena es digna de ver en vivo. Numerosos personajes fueron apareciendo en escena acompañando la música de la banda, terminando todos de la misma manera, mutilados y echando sangre y bilis a borbotones. Las primeras filas de la audiencia, el personal de seguridad y los fotógrafos se vieron bañados por los viscosos líquidos salidos de los lugares más insospechados, incluso desde el pene del vocalista. Disfraces exagerados para acompañar los grandes éxitos de la banda.

SUBWAY TO SALLY cerraron el festival en el True Metal Stage ante ya muy poco público.

Y fue todo lo que dio de sí para mí el Wacken de 2009. Al dia siguiente del final del festival ya se habían agotado los primeros 10.000 tickets de la edición de 2010 para el que ya tienen asegurada su presencia IMMORTAL, CORVUS CORAX y los ganadores del Metal Battle ¡CRYSYS!

© Larry Runner. Agosto 2009

Texto: Larry Runner
Fotos: Sergio Blanco



Para ver la publicación en la revista brasileña Rock Brigade, haz click aquí

domingo, 9 de agosto de 2009

Crónica Wacken 2009. 2/3

Viernes 31 de Julio

El festival nos recibía la mañana del viernes con un buen barrizal. Las lluvias de la noche habían hecho aparecer el típico barro de Wacken. Como dice un colega mío, si vas a Wacken y no ves barro es casi como si no hubieses ido al festival.

Al llegar dejé a Sergio a la entrada y me fui a aparcar. Tardé en encontrar un sitio para dejar el vehículo y fruto de ello vino que me perdiera la actuación de NAPALM DEATH, que actuaban a las 11 de la mañana en el Party Stage, justo a la vez que los los blackers noruegos VREID lo hacían en el el Black Stage, uno de los dos escenarios grandes del festival.

Por suerte llegué para ver a la leyenda británica UFO. La banda dirigida por un perfecto Phil Mogg se presentaba en Wacken con la ausencia de Pete Way.  El caso de Phil Mogg es digno de estudio. El veterano vocalista supera los 60 años, lleva más de 40 cantando y aún conserva una voz digna de elogio. Junto con Ronnie James Dio, probablemente sean los cantantes veteranos que mejor se conservan. Eso sí, a nivel de liderazgo, comparte la responsabilidad con Vinnie Moore, el maestro de la guitarra.


En su corto set-list de apenas una hora intercalaron temas de su último album “The Visitor” con clásicos. Por supuesto el público respondió mucho mejor a los temas clásicos que a los nuevos. La interpretación de todas y cada una de las canciones fue en todo momento magistral, aunque Vinnie Moore alarga los solos demasiado en algunos momentos y en mi modesta opinión hace que estos pierdan parte de la esencia de la canción. En un concierto de gira la gente va a verte solo a ti, pero en un festival el comportamiento debería ser más festivo, las demostraciones de virtuosismo no conducen a nada. Se despidieron con “Rock Bottom”, y siempre me preguntaré porqué no tocaron “Doctor Doctor” como esperábamos todos los que estábamos allí. Jamás entenderé la actitud de algunas bandas a no tocar en vivo sus temas más míticos, los que más espera escuchar la audiencia. Que conste que el caso de UFO no fue el único del festival.

Tras UFO llegó la hora de ENDSTILLE, grupo de black metal que obtuvo una gran acogida por parte de los amantes del estilo, cosa normal, ya que este año el Black Metal se ha visto reflejado en menor medida en Wacken con respecto a otros años, con la ausencia de los grandes nombres del estilo. Al no ser muy fan del black, y viendo la hora que era aproveché para comer con un poco de tranquilidad. Y es que estar 3 días comiendo a base de bocadillos no es bueno para ningún estómago, y había que cuidarse. La tarde y la noche del viernes iban a ser realmente largas y emocionantes, llenas de sensaciones fuertes.

En la sobremesa disfrutamos de GAMMA RAY, grupo habitual en el festival y del que quizás no necesitemos comentar nada. ¿Quién no conoce a Kai Hansen y a Gamma Ray a estas alturas? Tocaron lo de siempre y como siempre. O sea, geniales, porque Gamma Ray siempre han sido y siempre serán geniales.

Luego llegó el turno de uno de los grandes momentos del día. En el Black Stage hacían acto de presencia los americanos de Detroit WALLS OF JERICHO. Al mando la brutal y totalmente tatuada Candace Kucsulain. Una mujer capaz de decir la palabra “fuck” una veintena de veces en cada presentación de cada tema. De cada 2 palabras que salían de su boca una era “fuck”. Los americanos pusieron el festival patas arriba y se vieron por primera vez auténticos y violentos “wall of death” y unos “circle pits” realmente escalofriantes. Su metalcore sacó de las tiendas de campaña a esos nuevos metalheads de pelo corto y con gorra que se vuelven locos dándose empujones y chocando violentamente unos contra otros, actitud que hace palidecer a los mejores pogos de los punks británicos de los 70.

Sin duda habíamos visto a los triunfadores de la tarde y a una de las mejores front-woman del planeta. 60 minutos plenos de energía.


Tras la brutal descarga de Walls of Jericho llegaron NEVERMORE, a los que encontré un poco fríos y que yo creo que en ningún momento llegaron a conectar del todo con la audiencia. Siguen sin gustarme.

A las seis de la tarde la gente se dividía entre el Black Stage y el Party Stage. En el escenario grande repetían por segundo año consecutivo uno de los más grandes triunfadores del último año en Europa, los australianos AIRBOURNE con su rock duro sencillo, sin complicaciones, sin virtuosismos, ni falta que hace. Vimos casi exactamente el mismo espectáculo que el año pasado. Una banda que no para ni para tomar aire y con un Joel O'Keeffe que una vez más bajó del escenario para estar en contacto directo con la audiencia y que escaló también a lo más alto del escenario para que casi se le pudiese ver desde Hamburgo. Una hora de concierto, diez canciones, sin parones, sin pérdidas de tiempo. Rock directo. Con semejante espectáculo ni siquiera hice un amago de acercarme al Party Stage donde actuaban los aburridos DRAGONFORCE. “Too much, too young, too fast”, filosofía del rock n’ roll. Lección magistral.

Llegado a ese punto de la tarde me dirigí por primera vez al Wet Stage. Allí estaban actuando los fantásticos BRING ME THE HORIZON, a los que nunca había visto en vivo. Bring Me The Horizon son una banda de Sheffield, Inglaterra fundada en 2004. Practican un Metalcore en el que vuelcan todas las frustraciones de unos jóvenes víctimas de una ciudad industrial venida a menos. No poseo aún ninguno de sus dos discos, pero pronto me pondré al día. En su país han acaparado toda serie de galardones en los últimos años. Mientras el Meet & Greet de IN FLAMES presentaba una cola kilométrica.

Tras el show de los británicos metalcoretas llegaba la hora de lo que iba a ser para mí uno de los momentos estelares del día. La actuación de la leyenda thrasher americana WHIPLASH. Reunidos por su líder, voz y guitarra Tony Portaro pisaban Europa por primera vez y en el Wet Stage iba a quedar demostrado que en el viejo continente la gente les aprecia. Su set-list cargado de temas ochentenos y encabezado por “Last Man Alive” volvió locos a los thrashers más veteranos, y a los más jóvenes, aquellos que aún no habían nacido cuando se publicó en 1987 el mítico “Ticket to Mayhem”. Grandes, muy grandes y los cuarenta minutos demasiado escasos. Y sí, señor Tony Portaro, “we like the good shit, we like Ticket to Mayhem”.

Tras la descarga brutal de Whiplash teníamos dos opciones. O ver al grupo de moda en el Reino Unido BULLET FOR MY VALENTINE o ver a los originales COHEED AND CAMBRIA. Me decanté por COHEED AND CAMBRIA y me fui corriendo hasta el Party Stage para poder disfrutar de su maravilloso directo.

Coheed and Cambria tienen una música simplemente inclasificable. Algunos la llaman “rock alternativo”, otros “post grunge”, yo no sé que etiqueta ponerles. Simplemente son Coheed and Cambria, no se parecen a nadie, tienen estilo propio, y temas como “No World for Tomorrow” sonaron en directo a música celestial. Para los fans de Iron Maiden nos dejaron un trocito de “The Trooper” y se fueron sin tocar mi favorita “Running Free”. Claudio Sánchez canta en directo como en los discos. Eché en falta algunos coros por parte del resto de la banda, pero en general fue uno de los mejores conciertos que viví en Wacken 2009.

Tras la actuación de los neoyorkinos llegaba la hora de las bandas grandes del día. Mötorhead, In Flames, Doro y Amon Amarth, por ese orden, iban a ir desfilando por los escenarios principales, y solo unos pocos se iban a mover de allí a escenarios más pequeños. La noche era apacible, el sol había brillado con justicia durante todo el día, y el barro que nos recibía por la mañana estaba ya seco, con lo cual caminar por el festival era una tarea ya mucho más sencilla.

El primero de los grandes en efectuar su descarga fue Mötorhead, que para la ocasión estuvieron acompañados de unas estupendas go-go’s que respondían al nombre de Fuel – Girls y que ya habían aparecido sobre el escenario la tarde del díia anterior acompañando a Skyline.

Ni que decir tiene que las Fuel – Girls hicieron que la actuación de las huestes de Lemmy Kilmister mejorara con creces visualmente. Repartidas a lo ancho del escenario las atractivas mujeres centraban las miradas del público masculino. Respecto a lo musical, el típico show de Mötorhead, sin sobresaltos, lineal y fantástico como nos gusta. Abrieron con “Iron Fist” y me lo pasé en grande con “Metropolis”. Eso sí, para la interpretación de “Killed by Death” contaron con la colaboración de la fantástica y por mi adorada vocalista de Skew Siskin, Nina C. Alice. Tan guapa y atractiva como siempre y con esa voz tan personal que la hace sencillamente ser una de las grandes reinas del rock.

Para el bis dejaron sus dos éxitos más grandes “Ace of Spades” y “Overkill” y una vez más me quedé con las ganas de escuchar “Born to Raise Hell”.


Tras Mötorhead salieron a escena los suecos IN FLAMES, que solo dos años más tarde de su última aparición, volvían a ser una de las estrellas de cartel mejor festival de heavy metal del mundo.

A día de hoy debe ser difícil para IN FLAMES escoger un set-list. Son ya muchos los éxitos acumulados por los suecos, son muchos los temas convertidos en himnos, y debe ser complicado tener que dejar fuera algunos temas míticos para poder encajar los nuevos. De todas formas, como fan que me considero de In Flames, a día de hoy, casi me da igual lo que vayan a tocar en vivo. Siempre cumplen. Así que el “crowd surfing” se desató ya desde el arranque con “Delight and Angers” y ya no paró hasta el final en un set basado en su último muy premiado album “A Sense Of Purpose”. Hasta yo mismo no pude resistir la tentación de una vez más lanzarme a esa brutal sensación que es desplazarse por encima de las cabezas de la audiencia flotando rumbo al escenario.

Sonaron “Alias”, “The Mirrors Truth”, “Disconnected”, “The Chosen Pessimist”… No perdieron tiempo con parones para bises, fueron 15 cortes sin descanso. “Trigger”, “Cloud Connected” la audiencia se volvía loca con los suecos que siguen sin contar con Jesper Strömblad en sus filas, aunque hay que reconocer que el sustituto escogido es realmente perfecto. Niklas Engelin, que ya perteneciera a la banda en al época de “Whoracle” y que actualmente lidera a Engel es un auténtico fenómeno de la guitarra y su incorporación un auténtico acierto hasta que Jesper regrese recuperado de sus problemas con el alcohol.

Curiosamente, a pesar de tener hoy en día en la banda a Niklas Engelin, de “Whoracle” no tocaron ningún tema, ni siquiera la favorita “Episode 666”, una vez más la banda basó su set-list en los mejores temas de sus últimos discos. Eché también en falta algún tema más de “Colony” del que solo interpretaron "Embody the Invisible", pero es que 75 minutos no dan para nada más que 15 canciones.

La anécdota la protagonizó la aparición para “Dead End” de su compatriota la vocalista Lisa Miskovsky, como ya hiciera en la grabación del album “Come Clarity”. Fue genial escuchar por primera vez el tema con las voces originales del disco. Pero la verdadera locura se desató con “Only For The Weak”, claramente el tema favorito de los fans y que puso a casi 70.000 personas a saltar al mismo tiempo.Y es que “Only For The Weak” solo se interpretó en unos pocos conciertos de su pasado tour europeo y en muchas de las actuaciones la audiencia se quedaba con las ganas de escuchar su hit. Una actuación de 10 que en ese momento pensábamos que sería insuperable, aunque al día siguiente y a media tarde veríamos que nos íbamos a equivocar con esta apreciación. Una única pega, In Flames sonaron bajos de volumen para mi gusto.

Tras la máquina de destrozar cuellos sueca llegaba la hora de la diosa del metal. Doro Pesch pisaba el escenario por segundo día, tras la colaboración con Skyline de la tarde anterior interpretando el himno del festival “We Are the Metalheads”.


El repertorio de Doro, de una hora de duración, estuvo compuesto de once temas. Cinco propias, cinco de su etapa Warlock y la versión del “Breaking the Law” de Judas Priest. Aunque las luces del festival fueron en todo momento excepcionales con todas las bandas, con Doro creo que fueron tratadas con aún mayor amor. Doro comenzó con cuatro temas seguidos de Warlock, lo que nos hizo pensar que todo su repertorio iría dedicado a su antigua banda. “Für Immer” , “I rule the ruins”, “Burning Witches” y “True as steel” de salida, hicieron que esa fuese nuestra idea. Aunque luego ya llegaron temas de su cosecha como “Fight” o “Burn it Up”. Para “Celebrate” contó con la colaboración de su amiga y líder de Holy Moses Sabina Classen.


Tras la fantástica y nostálgica actuación de Doro la noche se cerraba a lo grande con uno de los grupos de moda en Europa, AMON AMARTH. Los suecos se presentaban en Wacken con un enorme Drakkar vikingo montado en medio del escenario con la proa enfocando a la audiencia. Una puesta en escena que nos dejaba boquiabiertos y que en un instante había hecho palidecer a todas las escenografías vistas hasta ese momento durante el festival.

El repertorio para esta noche de Wacken fue sencillamente en mi modesta opinión, perfecto. Tocaron lo que la mayoría de los presentes esperábamos de ellos, y es que si bien los suecos cuentan con fans fieles desde que su primer disco “Sorrow Throught the Nine Worlds” viese la luz allá por 1996, hay que reconocer que el boom de la banda ha llegado con sus dos últimos discos, “With Oden On Our Side” y “Twilight of Thunder God”. En este último disco, editado el pasado año 2008, basaron su noche. Abrieron el concierto al igual que en el disco con “Twilight of the Thunder God” y “Free Will Sacrifice” y más tarde sonarían también la exitosa “Guardians of Asgaard”, “Varyags of Miklagaard” y “Live for the Kill”.  De todas formas el momento más álgido llegaría con “The Pursuit of Vikings”, canción que ya ha alcanzado la categoría de himno. Cerraron con “Death by Fire” y un enorme derroche de pirotecnia. El fuego de Wacken nos mandaba a la cama completamente agotados pero con ganas de que amaneciera para volver a vivir otra jornada de emociones.

continuará ...

sábado, 8 de agosto de 2009

Crónica Wacken 2009. 1/3




WACKEN 2009

Texto: Larry Runner.

Un año más, y ya son cinco, Sergio Blanco, unos amigos, mi chica y un servidor, visitábamos la Meca del Metal por excelencia, el Festival alemán de Wacken.

Este era un año especial, se cumplía el 20 aniversario del que se ha convertido en la cita más importante del mundo del heavy metal y no nos lo queríamos perder bajo ningún concepto.

Llegamos al festival el día anterior al estreno oficial, algo realmente recomendable para poder ponerse la pulsera de acceso con tranquilidad. De todas formas, ese día, miércoles, ya había conciertos en el cuarto de los escenarios, el Wet Stage, para recibir a los más madrugadores como nosotros.

Esa misma tarde, mientras la mayoría de la gente aún montaba sus tiendas de campaña, en el Wet Stage descargaban varios grupos alemanes, entre los que los Onkel Tom del líder de Sodom Thomas Duch, más conocido como Tom Angelripper, fueron los grandes triunfadores, tal y como pudimos comprobar por muy poco, pues apenas pudimos escuchar un par de canciones antes de terminar su actuación.

La gente venía hambrienta de fiesta. Esta edición el sold-out de los 75.000 tickets se produjo con más de 8 meses de antelación, así que todo hacía presagiar que el ambiente que íbamos a vivir iba a ser realmente especial.

Veinticuatro horas antes de la apertura oficial, con el recinto de los 3 grandes escenarios aún sin actividad, tanto el Wet Stage, como el Beer Garden estaban realmente abarrotados.

Este año la distribución de los escenarios no varió con respecto a los tres años anteriores. En el centro los dos grandes escenarios. El Black Stage a la izquierda y el True Metal Stage a la derecha. Algo  más a la derecha del True estaba el Party Stage, el tercero de los escenarios. El Wet Stage ocupaba su posición habitual en los últimos años, a la izquierda de la entrada del recinto.

Como novedad en este 20 aniversario se inauguraba una nueva zona en el festival. La llamada “The Wackinger”, con mercado medieval y un pequeño escenario por donde desfilaron los cuatro días varias bandas de folk y de folk-metal de distintas nacionalidades. El miércoles los suecos Fejd con su pagan-folk  y los alemanes Ragnaröek con su folk-metal acompañado de gaitas y violines,  triunfaron ante más de 1000 personas a pesar de que a la vez el Wet Stage estaba ya lleno de gente. Al mismo tiempo se inauguraba una zona de Wrestling, con una enorme capa donde se iban sucediendo los eventos de este tipo, pero a la que no llegamos a acudir en ningún momento, pues nosotros a Wacken vamos a ver grupos, y no otro tipo de actividades circenses.

La noche la cerró Mambo Kurt, la nota de humor del festival, que nos deleitó con sus divertidas versiones al órgano de entre otros Slayer, Rammstein, Nirvana o Rage Against The Machine. Especialmente simpática fue la mezcla del Enter Sandman de Metallica con el clásico vals El Danubio Azul de Johann Strauss. Pocas veces me he reído tanto en mi vida como con el artista de Hagen.

Tras la actuación del adorado comediante alemán nos fuimos a dormir. Quedaban tres días duros e intensos por delante.


Jueves 30 de Julio

El jueves los conciertos comenzaron como siempre a media tarde. Ese día se celebra la llamada A  NIGHT  TO REMEMBER, que este año tenía como protagonista principal a los Black Sabbath de Dio, los conocidos bajo el nombre oficial de HEAVEN AND HELL. Pero la tarde nos depararía sorpresas importantes antes de llegar al acto principal. A primera hora de la tarde prácticamente todo el merchandising oficial del festival estaba agotado. Todo vendido. No hay visitante de Wacken que se quiera ir sin una camiseta al menos de recuerdo.

A las cuatro en punto de la tarde, y ante la presencia de calculo ya unos 20.000 espectadores se abría el festival de forma oficial. Los primeros en aparecer sobre el escenario fueron SKYLINE. Ellos fueron en 1989, en la primera edición del W.O.A. las estrellas del cartel. En aquellos tiempos Thomas Jensen, uno de los tres organizadores del festival era miembro de la banda.  20 años más tarde SKYLINE volvían a tocar en Wacken, pero esta vez abriendo y no como estrellas, claro.

Fue un concierto lleno de nostalgia y de sensaciones especiales. Comenzaron con el tema “W.O.A.” una de las canciones compuestas para el cd que recoge el himno oficial del festival y cuya edición limitada se vendía en las tiendas oficiales. Siguieron con otro de los temas de este cd, el corte “Faster Harder Louder” para luego interpretar junto con Doro Pesch el himno del festival, que lleva el título de “We Are The Metalheads”.

Tras estos tres temas especiales, nunca interpretados en vivo hasta ahora, fueron desfilando gran cantidad de invitados. Además de la ya citada Doro Pesch, por allí pasaron Sabina Classen, Tom Angelripper y el antes nombrado Thomas Jensen, que rememoró viejos tiempos con su guitarra. Preciosa apertura para la edición del 20 aniversario.


Mientras, en el Wet Stage se cancelaban las actuaciones de dos de las bandas del Metal Battle, la de los representantes de China y Finlandia, con lo cual los horarios en dicho escenario se veían modificados y las actuaciones iban a empezar con dos horas de retraso con respecto a la hora anunciada en principio.

Tras la presentación del festival con los SKYLINE, empezaban para nosotros los problemas. En el Black Stage actuaban Schandmaul, y en el Party Stage (el tercer escenario) los daneses D-A-D. Folk-metal frente a hard-rock, había que escoger. Así que sin lograr llegar a contactar con mi compañero Sergio, me fui directamente al Party Stage.

D-A-D (Disneyland After Dark) hicieron un concierto completísimo, una clase magistral de lo que es hacer buen rock melódico. Eso sí Jesper Binzer, andaba algo justito de voz. A destacar el show dado por el bajista Stig Pedersen, que cambiaba de modelo de instrumento casi a cada canción, mostrando algunos bajos realmente curiosos, como uno que sacó en forma de misil.

Tras la actuación de D-A-D tendrían que haber actuado THIN LIZZY, pero los irlandeses habían cancelado su tour mundial por una inoportuna fractura de clavícula de Tommy Aldridge. Así que a las 18:30 tenía lugar uno de los llamados “Secret shows” del festival. J.B.O. fueron la sorpresa. Para el que no los conozca aún, J.B.O. (James Blast Orchester) son un grupo que parodia canciones de pop, rock y metal, y en Alemania tienen gran aceptación, aunque ese día no lo tuvieron fácil, en el Black Stage descargaba su majestad Stephan Weidner, conocido con el nombre de DER W.

Der W. es el líder de los hard-rockeros Böhse Onkelz, (Tios malos)  banda muy poco conocida fuera de Alemania y que ya actuara en Wacken en 2004. El pasado de dicho músico es realmente turbio, pues a principios de los 80 fue muy seguido por el movimiento skinhead y se vió envuelto en una gran polémica en todo el país por sus letras xenófobas. Vimos un rato de su actuación, que para Wacken contó con un montaje realmente especial, acompañado de orquesta pero llegó a aburrirnos. Su música no aporta nada nuevo, una mezcla de punk-rock e industrial, cantada en alemán, únicamente interesante para la gente aborigen.

Mientras grupos menores pasaban por la carpa del Wet Stage y Lacuna Coil descargaban una vez más sus maravillosas canciones en el Party Stage, en los escenarios principales se comenzaba con la preparación de los dos grandes shows de la noche: RUNNING WILD y HEAVEN AND HELL. Para entonces la típica lluvia de Wacken ya había aparecido.

Running Wild se despedían definitivamente. Coincidiendo con su 30 aniversario, la banda originaria de Hamburgo actuaba a escasos 60 kilómetros de su ciudad, ante su gente, y con las cámaras grabando la actuación para un futuro DVD.

Su set-list por tanto fue un grandes éxitos de todos los tiempos. Vimos a Rock n’ Rolf un tanto frío. Quizá triste, no es de extrañar, 30 años en la carretera dan para mucho y despedirse debe ser bastante difícil, más aún delante de una audiencia tan enorme como la de Wacken. Sin duda Port Royal fue su álbum de más éxito, y así se demostró en este concierto. Cada vez que la banda comenzaba con los acordes de uno de los temas de ese disco la audiencia se venía a arriba. Y hubo suerte, esa noche sonaron varios temas de ese magnífico trabajo de 1988: “Port Royal”, “Raging fire” y en el bis la inolvidable e hímnica “Conquistadores”. Se despidieron definitivamente con “Under Rolly Roger” y nos dejaron un halo de nostalgia. La despedida de una banda mítica como ésta siempre es muy triste.

Set-list de Running Wild:
1. Chamber of lies, 2. Port Royal, 3. Bad to the bone, 4. Riding the store, 5. Soulless, 6. Prisoner of our time, 7. Black Hand Inn, 8. Purgatory, 9. The Battle of Waterloo, 10. Drum solo, 11. Raging Fire, 12. The brotherhood, 13. Draw the line, 14. Whirlwind, 15. Tortuga Bay, 16. Branded and exiled, 17. Raise your fist. Bis: 18. Conquistadores, 19. Under Jolly Roger

Ver la actuación de Running Wild hizo que nos perdiésemos lo que nos comentaron fue un gran show de Lacuna Coil. Cuando llegamos al Party Stage apenas les vimos tocar la versión de Depeche Mode con la que cerraron su actuación, “Enjoy the silence”. Fatal coincidencia, pero algo habitual en Wacken.

Y por fín llegó la hora HH.  La. hora de HEAVEN AND HELL. Dio, Iommi, Butler & Appice nos hicieron disfrutar y recordar tiempos de juventud durante 75 minutos. “E5150” servía como intro para atacar inmediatamente con “The Mob Rules”. La decoración del escenario simulaba la verja de un cementerio, cruces incluidas. Un Ronnie James Dio pletórico, como en sus mejores días nos emocionaba luego con la maravillosa “Children of the Sea”, y a estas alturas de concierto ya nos dábamos cuenta de que a día de hoy Ozzy no soporta ningún tipo de comparación con Dio. Lo que vimos en Wacken fue un concierto 100% de BLACK SABBATH, de los mejores BLACK SABBATH de la última década, se llame como se llame la banda. Cada riff de Iommi te pone la carne de gallina y sus solos como el de “Bible Black” llegan realmente a emocionarte si de verdad sientes el metal en tus venas.


Al fondo una pantalla mostraba imágenes diabólicas, dotando a la banda de un acompañamiento visual realmente impresionante, aunque solo con su maravillosa música nos hubiese bastado. Es increíble el derroche de carisma que puede llegar a transmitir una banda mítica, histórica como ésta. Vienen a mi mente imágenes de su interpretación de temas antiguos, pero también de temas nuevos como “Fear” que ya suenan a himnos. Sin duda una de las mejores actuaciones vividas en Wacken en estos 20 años. Un gran cierre para una noche digna de recordar. Sin duda, fue A NIGHT TO REMEMBER.


Set-list de Heaven And Hell: 1. E5150, 2. The Mob Rules, 3. Children Of The Sea, 4. I, 5. Bible Black,. 6. Time Machina, 7. Drum Solo, 8. Fear, 9. Falling Off The Edge Of The World, 10. Follow The Tears , 11. Die Young, 12. Heaven And Hell, 13. Guitar Solo, 12. Country Girl, 13. Neon Knights.

Tras la estupenda actuación de las huestes de Iommi nos fuimos a descansar. Durante la noche no paró de llover.



continuará...