El hachazo

Las caras de KISS son las 4 caras más reconocidas del Planeta Tierra. Tú vives aquí en Europa. Suecia es una monarquía. ¿Sabes el aspecto del rey de Suecia? Bien, cualquier sueco sabe como son los KISS. (Gene Simmons en Metal Hammer n. 316)

martes, 30 de diciembre de 2008

Al Debalu nº7. Diciembre 2008


Crónica del concierto de Alter Bridge en Barakaldo publicada en el nº 7 de la revista Al Debalu (Diciembre 2008) con fotos de Xurde Margaride.


lunes, 15 de diciembre de 2008

Crónica concierto: LIZZY BORDEN + The Mirage. Palencia. 13.12.2008

Gran fin de semana el vivido en Palencia. Eso sí, con un viaje de ida de lo más accidentado. Salimos a las diez de casa, rumbo a Mieres, donde habíamos quedado con unos amigos de Gijón que venían por la autovía minera. En cuanto llegaron llevamos el primer sobresalto. Habían visto que en los paneles de la AS-I se informaba de que la autovía del Huerna estaba cerrada en el PK.102.

Para asegurarnos del todo, yo mismo entré en el cuartel de la benemérita para informarme bien.  El picoleto que estaba de guardia a la puerta del cuartel se empezó a descojonar, diciendo que lo que estaba cortado era la AS-I, que el Huerna estaba abierto. 

Salimos entonces de Mieres, y en el siguiente panel volvemos a ver el mensaje de Huerna cerrado, así que en Pola de Lena salimos de la autovía y llamamos a la DGT.  Efectivamente nos informaron de que un gran camión había hecho "tijera" y había cortado los dos sentidos de la autopista. Tras acordarnos de la madre del picoleto risueño de Mieres tomamos un café con toda la calma.

A la media hora volvimos a llamar a la DGT, desde donde una chica amablemente nos informó de que la autopista ya estaba abierta aunque con nieve "nivel amarillo", o sea, recomendaban no pasar de la velocidad de 60km/hora.

Así que avanzando muy despacio y con algún que otro susto por algún pequeño patinazo, llegamos a León. Desde allí a Palencia ya fue todo más sencillo, la carretera estaba húmeda pero sin nada de nieve y le pudimos pisar al acelerador. Para a eso de las 2 y media entrábamos en Palencia, que nos recibió con frío, pero con menos del que habíamos dejado en Mieres y sin la intensísima lluvia y nieve asturianas.
Dejamos los equipajes en nuestras habitaciones y fuimos a comer. Luego una visita a la preciosa Catedral (si vais a la ciudad no dejéis de visitarla) y vuelta al hotel. Allí nos encontramos en el hall con los LIZZY BORDEN. No dábamos crédito, fue una gran alegría, y el esfuerzo empezaba a merecer la pena. Sesión de fotos y púas para la colección.
Tras una pequeña siesta reparadora y una ducha salimos a tomar cañas, de camino al Polideportivo.

El bolo se celebraba en el mismo recinto donde hace cosa de un año vimos a Stryper. Es un polideportivo no muy grande, pero bien acondicionado. Cómodo, con la única salvedad de que para ir a los servicios hay que subir unas escaleras y caminar un poco. Pero a mí es un sitio que me gusta, me parece acogedor. Tiene una grada lateral, pero en los conciertos permanece cerrada. Sabia decisión.

Vimos muchas caras conocidas. Gente de Oviedo, de Bilbao, hubo que saludar a muchos, siempre mola encontrar gente conocida. Con alguno de Bilbao cambiamos risas a costa del partido que se iba a celebrar al día siguiente en San Mamés. El domingo ya en casa las risas fueron más grandes, por supuesto.

Telonearon los gallegos THE MIRAGE. Me encandilaron. El tema "No soy diferente a tí" me gustó un montón y junto con el "Siempre estás allí" de Barón Rojo consiguieron ir espabilando a la concurrencia, aunque muchos de los asistentes al concierto estaban aún en el bar del recinto viendo el Barça-Madrid. Una hora de buen hard rock. Al final, regalaron montónes de púas y baquetas. Marcharon contentos y dejaron una buena impresión.


LIZZY BORDEN se hicieron de rogar. Tardaron en salir. Estuvieron esperando a que terminara el partido. Aunque esa espera a mí no se me hizo larga. Estábamos entre amigos y con cerveza en la mano. Más no se puede pedir.

Los americanos saltaron al escenario con ganas. Atacaron con el disco que abre su último y excelente album "Abnormal" y seguidamente sin parar nos soltaron los dos primeros clásicos "Give'em the Axe" y uno de mis clásicos favoritos "Notorius". Aquello se venía abajo.
Una banda muy espectacular. Lizzy salió con un hábito de monje y un hacha en la mano. El resto de la banda maquillada también. Muy espectaculares. Un gran show visual.


No se trajeron a las chicas de las grandes ocasiones, pero no me importó. El sonido era bueno y la banda sonaba muy compacta. En vivo además de el fantástico Ira Black incorporan a un segundo guitarrista, el jovencísimo o al menos a mí me lo pareció en el hotel, Chris Sanders, lo que dota al grupo de un gran sonido.
Tengo que confesar que no sabía que venían con dos guitarristas, y cuando vimos a la banda en el hotel dejamos al bueno de Chris de lado, hasta que Ira Black nos lo presentó, pues por lo visto apenas lleva con ellos dos semanas. Por supuesto, no se libró de la sesión de fotos y del saqueo. Ambos guitarristas me parecieron unos tios simpáticos, al menos con nosotros lo fueron.

El show transcurrió entre temas del último disco "Appointment with Death" (que firmado, ya forma parte de mi discografía favorita) y clásicos. Sonaron "Live Forever", "Under Your Skin" y por supuesto la fantástica "Tomorrow Never Comes". En el bis sonó también "Somethin's Crawlin'".
Los auténticos clásicos sonaron casi todos, no podía ser menos. Además de las ya citadas "Notorius" y "Give'em the Axe", disfrutamos de lo lindo con "Rod Of Iron", "Red Rum", las fantásticas "Master of Disguise", "Américan Metal" y por supuesto la favorita de todos "Me Against The World" que en 1987 abría aquella obra maestra llamada "Visual Lies". Eché de menos "Eyes of a Stranger", una de mis favoritas.

Durante todo el concierto el excelente frontman que es Lizzy Borden, va cambiando el vestuario y sus  máscaras, siendo el aspecto visual realmente importante en el desarrollo de la actuación.


Tocaron casi dos horas y volvieron para hacer no uno, sino dos bises. En el último llegó el "Long Live Rock n' Roll" de Rainbow y fue un genial fin de fiesta.

No pedimos más. Salimos contentos, fue muchísimo mejor de lo que habíamos soñado. El esfuerzo había merecido la pena. Noche mágica.

Nos despedimos de la gente y pasamos de ir a tomar nada. Al día siguiente había que salir pronto, no era cuestión de quedarse atrapado en la nevada del Huerna, como les pasó a algunos.



Texto y fotos: Larry Runner

© Larry Runner 2008

sábado, 6 de diciembre de 2008

Crónica concierto: ALTER BRIDGE + Logan. Barakaldo, Ju. 04.12.2008

Grande fue el sacrificio para poder ver por primera vez a ALTER BRIDGE. Fue una dura jornada, de casi veinticuatro horas entre el trabajo, el desplazamiento de ida, el concierto y el viaje de regreso. Pero el esfuerzo bien que mereció la pena.
Sin duda alguna hemos visto a una de las mejores bandas del momento en vivo. Disfrutamos también, y lo podemos decir sin temor a equivocarnos de la voz de  uno de los cantantes más sobresalientes del mundo en la actualidad.

La barakaldesa Sala Rock Star Live nos recibía de forma fría. Menos público que en Madrid y más o menos a la altura de Barcelona, aunque la asistencia de espectadores no fue tan baja si tenemos en cuenta que era jueves, día laborable, lo que siempre coarta un poco, sobre todo a la gente que es de fuera.
Abrieron la gran velada los escoceses de Glasgow LOGAN. Hacen un rock clásico, muy cercano al estilo de Alter Bridge, con algún toque grunge. Para llevar en este negocio ya cinco años y estar girando sin parar, los encontré demasiado estáticos en el escenario. Suenan bien, pero les faltan canciones. Hoy en día no basta con tocar bien, o ser un gran virtuoso, estudiosos del instrumento hay muchos. Intérpretes buenos, como en cualquier oficio los hay a patadas. Hay que dar algo más, se necesita componer buenas canciones. Temas que se queden en la cabeza de la gente, que los oigas y vayas cantando cuando te vas al trabajo con la música en el coche o en el iPod. Eso lo tienen los protagonistas de la noche, Alter Bridge.  Logan, de momento, carecen de ello.
Alter Bridge se comieron a los teloneros en apenas treinta segundos. Abrieron con una “Come to life” más cañera que en disco y continuaron con una “Find the real” también más agresiva de la que puedes oir en la apertura de su primer disco “One Day Remains”. Dos buenas andanadas para ponernos sobre aviso sobre la hora y media que nos esperaba.

Tras estos dos cañonazos de entrada, llegó el primer medio tiempo de la noche, la preciosa “Before tomorrow comes”. Hubo tiempo para todo, para los temas nuevos de “Blackbird” y para los del primer álbum, alternándolos de forma maestra. Intercalando temas rápidos con medios tiempos y baladas de forma magistral.
Sonaron sus canciones más veloces como “Ties That Bind”, pero donde más brillaron fue en los temas más tranquilos, aunque algunas de las canciones en el directo ganan un punto de velociad y de energía que incluso hicieron que la preciosa “Open Your Eyes”, sonase más rápida que en disco. Por cierto, con esta canción la audiencia colaboramos directamente, haciendo coros tal y como nos iba indicando Myles desde las tablas. Fue uno de los momentos cumbre de la actuación.
Myles Kennedy con guitarra al hombro en el centro del escenario, lleva el peso de la banda y se muestra como un excelente frontman. En dos ocasiones nos puso los pelos de punta, saliendo en solitario, con guitarra acústica para dar descanso al resto de la banda. La primera vez fue con “Watch Over You” y la segunda casi al final, haciendo una demostración de sus dotes como vocalista con el blues “Mud Bone”.
El momento más especial de la noche fue cuando llegó “In Loving Memory”. Preciosa canción de amor dedicada a la desaparecida madre de Mark Tremonti, el guitarrista. Durante la canción pudimos apreciar que el bueno de Mark lo pasa mal para poder interpretarla, con la mirada perdida. El tema es tan emocionante que en su anterior visita no la interpretaban. Si nos emociona a nosotros no queremos llegar a pensar lo duro que tiene que ser para Tremonti. Nosotros le agradecemos el esfuerzo. Probablemente es una de las mejores baladas que hayamos escuchado en nuestra vida.
Sonaron casi todas, “Metalingus”, “One Day Remains” “Broken Wings” y la contundente “White Knuckles”. Todo aquello que queríamos escuchar. Interpretadas de manera sensacional por Myles Kennedy, Mark Tremonti a la guitarra solista y coros, Brian Marshall al bajo (en algunas ocasiones me recordaba a Trujillo por cómo situaba su instrumento, casi a la altura de las rodillas) y Scott Phillips a la batería.

Cerraron con “Rise Today” y nos quedamos allí, tristes porque se había terminado. La hora y media se nos hizo corta, diecisiete temas y teníamos la sensación de que había durado poco. Buena señal y reflejo de que habíamos visto un gran concierto. Una gran banda, que ojalá vuelva pronto. Se habla de dos años para su regreso a escenarios ibéricos. La espera se nos va a hacer eterna.
Queremos desde aquí dar las gracias a GMF Concerts por el enorme esfuerzo que nos consta que han tenido que hacer para traer a la banda por segunda vez. Esperamos y deseamos que no sea la última visita de los de Orlando, y que en el próximo tour podamos volver a disfrutar de tan magno evento. No todos los días vemos conciertos de tan alto nivel.

Texto: Larry Runner

© Larry Runner 2008
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...